En la primera quincena de abril de 2026, los seguros de automóviles en México registraron un incremento anual del 5.19%, lo que representa su variación más alta desde noviembre de 2024. Con este resultado, el sector acumula 10 quincenas consecutivas de aumentos constantes, rompiendo con una tendencia previa de reducciones en los precios.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), los costos comenzaron a elevarse paulatinamente desde la segunda quincena de noviembre de 2025. Antes de este ciclo alcista, los precios habían ligado cinco quincenas a la baja, llegando a presentar una disminución del 0.46% anual a principios de noviembre del año pasado, de acuerdo a información de La Jornada.
Cambios fiscales
El factor determinante en esta escalada de precios es la aprobación del paquete fiscal 2026, el cual introdujo cambios estructurales para el sector financiero.
Entre las medidas con mayor impacto destaca:
- Restricción en el acreditamiento del IVA: se prohibió a las aseguradoras seguir acreditando el Impuesto al Valor Agregado (IVA) pagado por bienes y servicios utilizados para indemnizar a los asegurados.
- Costos de operación: esto incluye gastos por reparaciones, hospitalización y reposiciones de vehículos, los cuales ahora representan un costo directo para las compañías a partir de 2026, reflejándose en las pólizas finales.

El caso de las reaseguradoras
El mercado reasegurador es de suma importancia en el sector financiero porque llega a pagar entre 70 y 80% de todas las grandes catástrofes naturales, asevera Manuel Escobedo Conover, CEO de Grupo Peña Verde.
En entrevista con La Silla Rota expone que la reaseguradora Patria, uno de los brazos financieros del corporativo, ha participado en catástrofes como los huracanes Wilma, en Cancún, Quintana Roo; Mitch, en Honduras; los terremotos de 1985 y 2017, en la Ciudad de México o el huracán de Otis que golpeó Acapulco, en Guerrero, donde pagaron 70 millones de dólares.
