México llega a las negociaciones, de esta semana, con Estados Unidos, en una mejor posición comercial, pero con presiones arancelarias en el sector automotriz, inquietudes en temas de contenido regional y con la presión de reducir más la dependencia de productos provenientes del exterior, principalmente de China, aseguraron expertos de Citi, Banamex y KPMG, en entrevista con La Silla Rota.
A partir de mañana habrá una intensificación de las conversaciones bilaterales entre México y Estados Unidos de cara a la revisión conjunta del T-MEC el 1 de julio.
El Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), Jamieson Greer y su equipo se reunirán con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard y su equipo.
Bien posicionados en el plano económico
Para Julio Ruiz, economista en jefe de Citi, en materia comercial, a pesar de las barreras unilaterales de aranceles que impuso Estados Unidos, al mundo, México siguió ganando participación de mercado.
Expuso que mientras China y Canadá bajaron participación, México siguió ganando, lo cual habla de la importancia que tienen las cadenas de producción de México para para Estados Unidos.
A principios de 2024, México tenía cerca de 13% del total de mercado en la Unión Americana, pero para febrero de 2026 alcanzó 15.3% del total.
En el caso de China, en el mismo periodo pasó de 12% a 9%, “una participación que disminuyó”, mientras que Canadá estaba en 12% a principios de 2024, pero ahora está en 11.1%.
Ruiz planteó que México llega a la negociación en un plano importante porque el Tratado de Libre Comercio le importa a Estados Unidos y por eso esta sentando en la mesa.
El subdirector de estudios económicos de Banamex, Rodolfo Ostolaza, planteó que cuando entraron los aranceles de Donald Trump, 48% de las exportaciones mexicanas hacia ese país, entraban libres de arancel porque cumplían con el tratado, pero en poco menos de un año ese porcentaje subió al 75%.
“¿Qué quiere decir esto? Que las compañías mexicanas, los exportadores mexicanos ya cumplían con los requisitos en muchos de los casos, pero hacer todo el papeleo era demasiado costoso porque pagaban un arancel relativamente pequeño. El arancel promedio de México antes de los aranceles de Trump era 0.3%. Hoy andamos por ahí entre entre el 3 y el 4%. Entonces, he estado hablando por supuesto de la tasa efectiva sobre todas las exportaciones Estados Unidos”, explicó.
Añadió que lo que se espera es que, a partir de febrero, ya la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) no se puede utilizar para esos aranceles, México siga ganando participación de mercado.
Necesario acuerdo en automotriz
El economista en Jefe de Citi, Julio Ruiz, dijo que en el tema de los aranceles en el sector automotriz es bastante relevante que México alcance un acuerdo por dos razones: para México es prácticamente la joya de la corona del sector manufacturero y el tema de la participación.
“Yo creo que sí tienes que llegar a un acuerdo donde se tengan que disminuir estos aranceles… si bien México no ha sido tan afectado por estos aranceles unilaterales, de hecho, si vemos las exportaciones manufactureras de México, este año contra año están creciendo las exportaciones relativamente, pero si vemos el desvío de esas exportaciones manufactureras, las automotrices están contrayéndose”, detalló.
Ruíz explicó que México debe llegar a un acuerdo en los aranceles unilaterales, porque las cifras revelan que sí está afectando a la industria.
“Sí es muy importante tratar de llegar a ciertos acuerdos para que se reduzca, ya sea que México haga más concesiones en el tema de las reglas de origen o también está muy relacionado cualquier insumo que a lo mejor quede Estados Unidos limitar que esta llegando de otros países”, detalló.
El economista de Citi enfatizó la limitación de insumos provenientes de China que se usan en el sector automotriz, pero también se utilizan en otras industrias.
Rodolfo Ostolaza de Banamex agregó que el sector automotriz fue un gran motor, hasta 2024, pero con la imposición de los aranceles de IEEPA, sobre el acero, el aluminio, sí tuvo una afectación clara, con una disminución de la demanda de automóviles extranjeros en Estados Unidos y eso ha tenido un impacto en la industria del equipo de transporte del país.
“Creo que ese tema no se ha quitado y no se quitará de la mesa”, afirmó Mario Hernández, Socio Líder del segmento IMMEX de KPMG México.
“Estados Unidos seguirá buscando de una manera u otra que haya aranceles a productos que ingresen a los Estados Unidos y creo que la intención de la negociación del tratado será que haya una primacía en el uso de materiales de origen de los tres países signantes y cuando haya mercancías o productos que estén siendo incorporados de países fuera de la región deberá haber un impuesto de importación sea en México o sea en Estados Unidos. Creo que ese tema no lo van a no lo van a quitar de la mesa”, explicó.
Experto en el sector automotriz, dijo que el punto a negociar es si va haber un impuesto mínimo de 10% o 15% y a partir de ahí si habrá ciertas penalizaciones en el proceso.
Automotriz bien preparado
El Socio Líder del segmento IMMEX de KPMG México, Mario Hernández, añadió que el sector automotriz es uno de los que está más preparados, han venido incorporando o cumpliendo de una manera más completa todos los temas de contenido regional y nacional por el tema de la integración de las cadenas de suministro entre los tres países y demás en materia de cumplimiento del TMEC.
Añadió que hay áreas particulares que preocupan, los cuales son el tema de contenido regional y contenido local.
“El tema de requisitos para que los productos terminados se consideren como originarios y pues obviamente el tema de aranceles por todos aquellos bienes que no que no sean originarios de los tres países signantes del acuerdo que son Canadá, Estados Unidos y México y que pues al final del día la la postura de Estados Unidos sigue siendo que debiera haber un pago de aranceles por todos aquellos productos que no sean originarios”, explicó.
Dependencia asiática, tema toral
Mario Hernández, Socio Líder del segmento IMMEX de KPMG México, consideró que el tema de la dependencia de productos asiáticos, principalmente de China, es un tema toral.
“Desafortunadamente tenemos una dependencia muy fuerte de proveeduría extranjera, por las razones que tú quieras, porque no hay proveeduría nacional suficiente, porque no hay proveeduría nacional de calidad, porque de no podemos cumplir con los cupos, los precios a los cuales las empresas pueden acceder a estos productos en el mercado internacional”, expresó.
El experto comentó que para no afectar a las industrias en México muchas materias primas se incorporan a México utilizando lo que son programas de importación, como el programa PROSEC, como la regla octava, a través de los cuales esas mercancías no originarias entran al país sin pagar impuestos de importación o pagando una tasa reducida de importación.
“Pero estos programas permitieron importar bienes no originarios sin el pago de arancel, incorporándose a productos terminados que finalmente calificaban como originarios, pues no pagaban impuestos de importación ni en México ni en Estados Unidos”, expresó.
Hernández dijo que la solución que se tiene que buscar o se deberá plantear es poner impuestos de importación a esos productos no originarios, el cual es uno de los objetivos finales y desarrollar proveeduría nacional en México, en el corto, mediano y largo plazo para efecto de empezar a sustituir esas materias primas de importación.
“Ahora, ninguno de los dos temas son un tema que vaya a resolver ni de aquí a julio, ni de aquí a los próximos 5 años. Es un tema que se tiene que resolver. Creo que sería benéfico para México que logremos el desarrollo de Proveeduría Nacional y se logre trabajar de manera coordinada, iniciativa privada, gobierno”, enfatizó.
Desde su perspectiva, en las negociaciones que se tendrán, se debe establecer un periodo de transición para que las empresas tengan un periodo de 3 años, 5 años o 10 años para que logren sustituir la proveduría o se establezcan aranceles que vayan creciendo de manera gradual.
Agregó que otra fórmula es restringir la importación de productos de terceros países, aunque esa sí sería una medida muy drástica.
Por su parte, el subdirector de estudios económicos de Banamex, Rodolfo Ostolaza enfatizó que esa parte de las negociaciones para ser menos dependiente de productos de Asia, “no sé si estará dentro de las mesas de negociación, en el cuarto de a lado o de plano en lo oscurito”.
Sin embargo, expuso, desde que México instrumentó aranceles a las industrias automotriz y textil, provenientes de China, ha logrado calmar voces.
“No han afectado de manera importante ni los precios ni la actividad económica, vaya, las empresas no terminan de reflejarse. Estamos hablando más o menos el 7 u 8% de todas las importaciones de México”, agregó.
Barreras no arancelarias
Julio Ruíz de Citi dijo que el tema de las barreras no arancelarias ya salió en noviembre, por lo que va a ser un tema que va a salir eventualmente.
Para Ostolaza, el tema de los empresarios de Estados Unidos que recientemente se quejaron de que están siendo acosados por parte de autoridades, sobre todo las fiscales en México, va a ser algo que suene muchos en las negociaciones.
“Ponemos las cosas en una perspectiva un poco más objetiva, no solamente los empresarios estadounidenses o extranjeros, sino en general en la estrategia del Servicio de Administración Tributaria ha cambiado para que los contribuyentes llamados cautivos sigamos cumpliendo con mayor decisión o con mayor fortaleza con nuestras obligaciones, acciones impositivas, y es por eso, por supuesto, que sienten que están sufriendo esta especie de acoso fiscal, por llamarlo de alguna manera”, expresó.
Peligroso que no esté Canadá
Rodolfo Ostolaza, subdirector de estudios económicos de Banamex, consideró que la negociación del TMEC está claramente empezada, muy avanzada y México ha estado haciendo su trabajo.
“Notoriamente con la ausencia de Canadá, eso me parece más peligroso en términos de la trilateralidad del tratado”, explicó el especialista.
Añadió que ya se empiezan a negociar algunas cosas, reglas muy específicas en torno en torno justo a reglas de origen, cuestiones laborales en ciertas industrias, protección de derechos y demás,lo cual va bastante alineado con las expectativas que tenían los analistas.
¿México llega fuerte o débil a la negociación?
“Yo no sé si hablar de fuerte o débil, porque creo que no podemos hablar solamente de una dimensión. Por un lado tienes el tema de los cárteles de la droga, de la migración, de las barreras no arancelarias… mucho está asociado a las reformas que se implementaron, lo de la reforma judicial, la reforma energética. Entonces, si agarras una dimensión, pues a lo mejor no nos vemos tan fuertes”, dijo Julio Ruiz de Citi.
Expuso que sí se llega mejor preparado a la negociación.
Ostololaza agregó que México no llega con una fortaleza de iguales, sino claramente en desventaja en la negociación.
“Donald Trump llega con el garrote y dice: ‘o se portan bien o vamos a tener eh problemas. Ha habido una relación muy tensa en lo político’, detalló.
Aunque, expuso, México llega con un enfoque muy pragmático de resolver el tema para garantizar la certeza que da el TMEC que es uno de los dos o tres pilares fundamentales que tiene la economía mexicana y con ese objetivo, el equipo de negociación va en ese sentido.
“Me parece que en lo técnico ya se están sentando las bases y eso es lo más importante”, enfatizó Ostolaza.
Para el experto de KPMG, Mario Hernández, en los últimos 14 meses, el gobierno de Estados Unidos ha tenido una posición destructiva de descalificar a todos los países, incluidos México y Canadá.
“La postura original del gobierno de Estados Unidos Unidos fue tratar de llegar ellos en una postura fuerte para que todos los demás países traten de negociar con él, partiendo de buscar algo y no perder todo”, expresó.
Ahora bien, explicó, Estados Unidos y Canadá necesitan un país donde se puedan manufacturar los productos de manera competitiva y de manera natural y ese país es México.
