Después de las cenas decembrinas, el pavo y la pierna suelen ser los grandes protagonistas… y también los alimentos que más sobran. Si no se almacenan correctamente o no se reutilizan a tiempo, pueden terminar en la basura. Sin embargo, con algunos cuidados básicos y un poco de creatividad, es posible aprovecharlos durante varios días sin que pierdan sabor ni calidad.
El primer paso para evitar que se echen a perder es almacenarlos correctamente. Una vez terminada la comida, las sobras deben refrigerarse en un máximo de dos horas. Lo ideal es desmenuzar el pavo y la pierna, guardarlos en recipientes herméticos y separar la carne del hueso, ya que esto ayuda a que se conserven mejor. En refrigeración pueden durar entre tres y cuatro días; si se congelan, hasta tres meses.
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Recetas fáciles para darles nueva vida
Una de las formas más sencillas de aprovechar las sobras es transformarlas en nuevos platillos. El pavo desmenuzado puede utilizarse para preparar tacos dorados, enchiladas, tortas, empanadas o ensaladas frías. Al cambiar la preparación y los acompañamientos, el sabor se renueva y se evita la sensación de “recalentado”.
En el caso de la pierna, ya sea adobada o al horno, funciona muy bien en platillos guisados. Se puede incorporar en chilaquiles, quesadillas, sincronizadas o incluso en una pasta con salsa cremosa. Cortarla en trozos pequeños permite que se integre mejor y rinda más.
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No tires los huesos: úsalos para caldos
Un error común es desechar los huesos del pavo o la pierna, cuando en realidad son ideales para preparar caldos y sopas. Con ellos se puede hacer un fondo casero que sirva como base para arroz, sopas de verduras o incluso para congelar y usar después. Basta con hervirlos con cebolla, ajo, zanahoria y hierbas durante una o dos horas.
Planea el consumo y evita riesgos
Para evitar problemas de salud, es importante no recalentar la carne más de una vez y revisar siempre su olor y textura antes de consumirla. Si la carne presenta un olor agrio o una consistencia viscosa, lo mejor es desecharla.
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Aprovechar las sobras del pavo y la pierna no solo ayuda a reducir el desperdicio de alimentos, también permite ahorrar dinero y disfrutar de comidas variadas durante los días posteriores a las fiestas. Con buena conservación y recetas sencillas, lo que sobra puede convertirse en nuevos platillos igual de deliciosos.
EONM
