En el mercado de la ilegalidad de bebidas en México, cuatro de cada 10 botellas que llegan al mercado no están pagando los impuestos correspondientes, lo cual representa una sangría a las arcas de recaudación del país, asegura Panambi Garcés, directora general de la Comisión de la Industria de Vinos y Licores.
“Este tipo de fenómeno lo consideramos dentro de la ilegalidad, porque representa una pérdida para el estado. Anualmente hemos estimado que se pierden casi 19 mil millones de pesos por los impuestos que no se están recaudando en este sentido”, asevera en entrevista con La Silla Rota.
Para dimensionar la problemática, hace 5 años, las pérdidas para el fisco por este fenómeno eran de 14 mil millones de pesos.
“Ahora han sido 5 mil millones de pesos adicionales lo que se suma, pero insisto, ahorita ya estamos en esa cifra (19 mmdp) y desafortunadamente ha sido un mercado en el que no ha parado de crecer la ilegalidad”, expone.
Garcés Puntualiza que en las Aduanas y en lugares en donde se da la subvaluación, es donde se registra este fenómeno, donde no se pagan impuestos.
“Prácticamente tiene que ver mucho con la importación de productos, cuando entran pedimentos de importación, esto es una cosa muy técnica de las Aduanas, pero ahí es donde se reporta. ¿Cuánto cuesta una botella?¿Quién la está importando? ¿Hacia qué origen? ¿Qué origen tiene? y ¿hacia qué destino va? Allí es donde se han dado estas irregularidades”, hace hincapié.
Agrega que ahí es donde están insistiendo, porque entienden que se trata de una acción muy coordinada entre la industria que conoce el mercado y el gobierno que tiene las herramientas para poder atenderlo.
Una de cada 10 botellas con problemas de adulteración
La directora general de la Comisión de la Industria de Vinos y Licores añade que la personas pensarían que los productos piratas están en la ilegalidad, pero en realidad hay muchos tipos que han encontrado en el país.
“Para ponerte una proporción, de cada 10 botellas que existen, solo una tiene un problema de adulteración o sea un líquido que no corresponde a las marcas, pero el problema más grave es que cuatro de cada 10 botellas no están pagando los impuestos correspondientes”, expresa.
Ante tal problemática, desde hace 10 años, la industria de vinos y licores establecida en México realiza un ejercicio de diagnóstico, un estudio bianual en conjunto con la agencia Euromonitor Internacional en donde se mide el mercado ilegal, su funcionamiento en México, las particularidades que tiene y han encontrado que hay cinco tipos de ilegalidad.
La intención es que el estudio permita crear soluciones en conjunto con el gobierno, para que la Federación pueda tener más recursos y la industrial pueda tener un mercado en donde no haya una competencia desleal, porque es una problemática para todo el país.
Desde su perspectiva el fenómeno no se ha erradicado por dos aspectos: las bebidas alcohólicas ya tienen un mercado arraigado, entran ilegales y se siguen consumiendo. Además de que el crimen organizado siempre buscan la forma de entrar al mercado ilegal.
Añade la importancia de “blindar” a esta industria contra la ilegalidad, porque no solamente es el consumo de la bebida, sino que ahora ya son insignias nacionales, donde esta el tequila, el mezcal y otras denominaciones como el Bacanora en Sonora, la charanda en Jalisco, el licor de café en Veracruz, entre otros.
La Comisión de la Industria de Vinos y Licores en México aglutina a 11 importantes conglomerados empresariales en el país: Casa Pedro Domeq, Diageo, Casa Cuervo, Möet Hennessy, Pernod Ricard, Bacardi, Suntory Global Spirits, BLN Brands, Campari Group, Brown-Forman y Bepensa. Esas compañías globales, pero con una gran producción en México, generan alrededor de 155 mil empleos directos e indirectos en la cadena productiva.
“Somos la voz unida de la industria más grande en el país, los que producen, los que importan, los que distribuyen en México”, remarca.
Gravar la cantidad de alcohol
Panambi Garcés, quien en sus tiempos libres le gusta correr y ejercitarse con pesas, expone que las bebidas alcohólicas están dentro de la tributación del Impuesto Especial para la Producción y Servicios (IEPS), en un esquema que no se ha actualizado ni revisado desde 1982.
“Ya tenemos un rato que no se revisa y que evidentemente tanto el mercado ha cambiado como el país ha cambiado”, expresó.
Agrega que actualmente, para pequeños productores resulta un impedimento ingresar al mercado formal, porque tendrían que pagar 53% de IEPS, con base en el valor de sus bebidas, lo cual los deja completamente fuera en su margen de operación, y si es el único ingreso que tienen, “por supuesto que no quieres entrar ahí”.
Ante ello, la industria propone al gobierno una “salida alternativa”, en donde en lugar de que se grave el valor de la bebida, se grave la cantidad de alcohol, con la misma tasa de 53%.
“Y esto hace primero que haya un mercado mucho más justo y equilibrado para las denominaciones de origen mexicanas, pero por otro lado le da muchísimos beneficios al estado. Primeo, elimina la evasión y entonces esos 19 mil millones de pesos al día de hoy, que quién sabe dónde paren, los recauda para sus propios fines, para invertir en lo que se tenga que invertir”, asegura Panambi Garcés.
Un segundo aspecto, agrega, es que al Servicio de Administración Tributaria (SAT) le da mayor instrumentos de control, porque al día hoy el IEPS se paga durante toda la cadena, es decir, quién produce, a quien embotella, distribuye, incluso quien vende al consumidor final.
“Y en la forma en la que nosotros estamos proponiendo es en una primera enajenación, es decir, solo los que producen. Y ahí, el universo de 8 mil contribuyentes que tienes de toda esta cadena, solo se convierte en 800. Entonces, al Estado le da un nivel de control impresionante sobre esos 800 productores legales, formales, que pagan sus impuestos y que están al día, en lugar de tener que cobrar a todos estos contribuyentes que al final se va diluyendo”, expresa.
Añade que esa es una medida de eficiencia para ellos, con la cual tienen un mayor nivel de control y recursos.
“Entonces, tiene beneficios para todos, tanto para el Estado como para nosotros. Y hay un mayor nivel de recaudació”, enfatiza.
La industria formal de vinos y licores aporta anualmente a las arcas públicas más de 25 mil millones de pesos anuales por el IEPS, pero en productos como el tequila, hasta el 70% del precio final corresponde a impuestos.
Ya está en casi todos los países de la OCDE
La directora general de la Comisión de Vinos y Licores dice que el esquema que grava la cantidad de alcohol ya se aplica en casi todos los países que integran a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Inclusive, agrega, en la región de Norteamérica, en Estados Unidos y Canadá ya existe.
“Consideramos que es una forma en en la que nos metemos más a esta integración económica, que se busca en la región, sobre todo porque muchos de los destilados que producimos en México van a Estados Unidos, pero al resto del mundo también. Y entonces es una forma de generar condiciones más justas acá, pero al final potenciar que haya desarrollo para que impacten en otros lugares”, hace hincapié.
Desde su perspectiva, la negociación del TMEC representa una buena coyuntura para negociar un mejor esquema tributario.
“Por ejemplo, el tequila es un producto en donde no hay arancel. En su momento, en las negociaciones de este primer tratado, fue una forma en la que se quería proteger a la industria mexicana y a darles incentivos y es una medida que podría repetirse al día de hoy. Generar un esquema fiscal mucho más justo, que sí puede ser una disposición del Estado favorecer la la industria nacional”, menciona.
Posiciones de liderazgo
Panambi Garcés reconoce que en México, en casi todas las industrias y la de vinos y licores no es la excepción, hay muchos hombres, en la vida productiva.
“Por eso es muy importante que más mujeres nos vayamos metiendo a la vida productiva y a las posiciones de liderazgo”,explica.
Comenta su experiencia en la industria, la cual considera que siempre ha sido muy buena porque ha encontrado hombres muy enteros que escuchan a las mujeres, en donde nunca ha enfrentado trabas.
“Entienden el poder que puede tener nuestra participación, visión, capacidad de de administración, liderazgo. Claro que todo el mundo quiere que vaya bien el negocio, pr eso les beneficia tener estas visiones muy diversas”, sostiene.
Además, menciona que en la industria de vinos y licores las empresas tienen mucho compromiso de promover a las mujeres.
En las empresas que forman parte de la comisión, hay algunas lideradas por mujeres: una empresa norteamericana que tiene operación en México, Brown Forman es encabezada por Yleana Leal; a partir del 1 de abril, Paola Pinto llegó como Directora General para México, Caribe y Centroamérica de Pernond Ricard.
“Ambas son mujeres extraordinarias que igual buscan siempre tener este apoyo de las mujeres, pero igual en el resto de las empresas hay mujeres en posiciones estratégicas como en las áreas de finanzas, de administración. Entonces creo que sí es un espacio en donde se esta entendiendo muy bien el mensaje de que por qué somos importantes”, manifestó.
Con el Mundial a la vuelta de la esquina
En la plática realizada en una casona en Polanco, a unas semanas de que inicie el Mundial de Futbol 2026 de México, Estados Unidos y Canadá, en donde aumenta el consumo de bebidas alcohólicas, la directiva comenta que ya tienen su propuesta: buen copismo.
Es una propuesta que se lanzó en 2025 y busca que la fiesta es para todos y no se debe arruinar por el consumo de alcohol. En donde haya una sana convivencia.
“Justo viendo como todo este movimiento que se iba a empezar a dar en torno al mundial, se llama buen copismo, prácticamente porque es un dicho muy popular y un conocimiento que todos traemos de nadie quiere ser un malacopa, nadie quiere ser el que arruine la fiesta, el que no sabe beber, el que causa un daño o genera un riesgo para los demás”, menciona.
El segundo aspecto tiene que ver con que por cada bebida alcohólica tomar un vaso con agua, lo cual ayuda a que los efectos se vayan regulando.
También el hecho de que siempre se debe consumir alimentos con las bebidas y entonces se va dando una cuestión mucho más equilibrada.
En el concepto de la industria la idea es “quitarnos esta idea de que beber es embrutecernos y terminar quién sabe dónde y no recordar nada, sino siempre tener consciente de que el consumo es para disfrutarlo.. y ayudar a que a que finalmente entre entre todos nos cuidemos”, dice.
Agrega que hay que buscar que sea una fiesta, de mucha alegría, pero con mucha responsabilidad, para para la protección y disfrute de todos.
