Una recuperación sostenida de la producción de Venezuela necesitará más de una década de esfuerzo constante e inversiones superiores a 100 mil millones de dólares, plantea Francisco Monaldi, director de programa Latinoamericano de Energía del Instituto Baker de la Universidad Rice.
Expuso que desde un punto de vista puramente técnico, Venezuela podría producir de 4 a 5 veces su nivel actual de un millón de barriles diarios.
"La geología no es problema de Venezuela. El país posee vastas reservas, enfrenta riesgos geológicos relativamente bajos y disfruta de costos de extracción moderados. Con un régimen contractual y fiscal adecuado, la producción petrolera sería rentable incluso a precios tan bajos como 25-30 dólares por barril", expuso.
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Contexto: en la actualidad, Venezuela representa menos de 1% de la producción mundial de petróleo.
El gran problema venezolano
Monaldi destacó que el gran problema en Venezuela radica en la naturaleza política, regulatoria e institucional.
Puntualizó que durante un cuarto de siglo de chavismo en el poder, Venezuela ha incumplido repetidamente acuerdos con los inversionistas.
"El problema central que enfrenta el sector petrolero venezolano no es técnico ni geológico. Es político e institucional", detalló el académico.
Agregó que el nacionalismo de los recursos petroleros restringió el papel de las compañías petroleras internacionales "socavando la confianza y desalentado los compromisos a largo plazo".
La petrolera nacional, PDVSA, se encuentra prácticamente en quiebra y carece de la capacidad operativa y financiera para liderar una recuperación por sí sola. Por lo tanto, cualquier aumento significativo de la producción tendría que ser impulsado en gran medida por empresas extranjeras.
En este contexto, Venezuela necesitaría relaciones estables y constructivas con Estados Unidos y Europa, junto con el levantamiento permanente de las sanciones petroleras.
"Los inversionistas también necesitarían percibir un mínimo de estabilidad política y, fundamentalmente, un consenso duradero entre los líderes políticos del país a favor de reabrir el sector petrolero a la participación extranjera. Finalmente, un marco legal creíble y competitivo tendría que ser aprobado por una legislatura legítima y aplicado por un ejecutivo legítimo", destacó.
Añadió que a corto plazo, la industria petrolera de Venezuela tendrá un impacto limitado en los mercados globales, en donde la apuesta sería en el mediano y largo plazo.
Ganancias rápidas
El experto del sector energético expuso que las realidades, a menudo se ven eclipsadas por ilusiones o por actores que buscan ganancias rápidas.
Por ello, expone: "una recuperación significativa es posible, pero solo si se sustenta en un cambio político duradero, instituciones creíbles y un compromiso a largo plazo para restaurar la confianza de los inversores".
