La industria automotriz en México atraviesa una transformación significativa con la rápida incursión de marcas chinas, especialmente en el sector de vehículos eléctricos (EV) e híbridos, desafiando incluso las nuevas barreras comerciales impuestas por el gobierno
Contexto de los aranceles y el mercado
En respuesta a la creciente dependencia de China y bajo presión de socios comerciales como Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum propuso aranceles de hasta el 50% sobre productos de países sin tratados de libre comercio, lo cual incluye a los automóviles chinos. Esta medida entró en vigor el 1 de enero, tras ser aprobada por los legisladores en diciembre.
A pesar de estas restricciones, el crecimiento ha sido exponencial: las importaciones de vehículos eléctricos e híbridos enchufables chinos pasaron de menos de 500 unidades en 2021 a casi 100,000 en 2025. Actualmente, los autos fabricados en China representan el 20% del mercado total de autos nuevos en el país.
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Factores del éxito chino: Precio y Estrategia
La competitividad de marcas como BYD, que representa aproximadamente 7 de cada 10 vehículos eléctricos e híbridos enchufables vendidos en México, se basa en varios pilares:
* Precios competitivos: China mantiene costos bajos gracias a la producción en masa y subsidios gubernamentales. Por ejemplo, el BYD Dolphin Mini se vende por unos 2 mil dólares menos que su competidor más cercano, el Chevrolet Spark EUV.
* Absorción de costos: Representantes de ventas indican que empresas como BYD planean absorber gran parte del impacto arancelario, estimando aumentos de precio de no más de 850 dólares por unidad.
* Financiamiento agresivo: Mientras que el promedio del mercado para préstamos automotrices oscila entre el 13% y 14%, BYD ofrece tasas tan bajas como el 7.9%. En 2025, el 63% de los autos chinos en México se adquirieron mediante crédito.
Rezagos de la competencia tradicional
Analistas y líderes del sector señalan que los fabricantes estadounidenses y japoneses han invertido poco en traer tecnologías eléctricas a México, considerándolo un mercado "inmaduro". Esto ha dejado el camino libre a marcas como BYD, Chery y Great Wall Motor. Como muestra, Tesla vendió menos de 4 mil autos en 2024, una cuarta parte del volumen estimado de BYD para ese año. Por su parte, Ford ofrece su modelo eléctrico Mustang Mach E con un sobreprecio de 10 mil dólares respecto a su valor en Estados Unidos.
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Incentivos gubernamentales y beneficios adicionales
El crecimiento también es impulsado por políticas locales que favorecen la electromovilidad:
1. Exenciones fiscales: Los vehículos eléctricos están exentos de impuestos federales de compra y reciben deducciones en el ISR.
2. Plan México: Los autos eléctricos comprados entre 2025 y 2030 podrán recibir una deducción fiscal inmediata de hasta el 86% de su valor.
3. Movilidad y Carga: Estos vehículos están exentos de pruebas de emisiones y pueden circular diariamente incluso en contingencias ambientales. Además, la CFE ofrece tarifas comerciales preferenciales para la instalación de medidores dedicados a la carga de vehículos.
Expertos sugieren que, dada la infraestructura de carga en expansión y la alta demanda de la clase media por vehículos asequibles, es poco probable que los aranceles frenen la dinámica actual de ventas de las marcas chinas en el territorio mexicano.
LSHV
