El deterioro del mercado laboral en México afecta con mayor fuerza a los jóvenes menores de 30 años. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), este grupo poblacional acumula cinco trimestres consecutivos de caídas anuales en el empleo, convirtiéndose en el sector más afectado por edad.
Jesús Cruz, un joven de 23 años recién egresado de la licenciatura en Administración de Empresas, forma parte de estas estadísticas. Ingresó al mercado laboral a través de la beca de Jóvenes Construyendo el Futuro, pero tras concluir su primer año “no lo contrataron”, y desde entonces, lleva más de seis meses sin encontrar empleo formal.
“Todo lo que encuentro son empleos de becario, en muchos ni siquiera pagan, y en los empleos pagan muy poco y piden años de experiencia, que no tengo”, contó a La Silla Rota.
Para Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, los jóvenes afrontan mayor nivel de desempleo, trabajos informales, empleos sin salario suficiente, mayor rezago educativo, lo que en muchas ocasiones les genera estigmatización y etiquetas discriminatorias.
Contexto: Los datos oficiales muestran que en 2025, el mercado laboral está marcado por una desaceleración en la generación de empleos formales, con pérdida de empleo en los sectores industriales, principalmente, y más trabajadores recurriendo a la informalidad, es decir, a empleos precarios y con bajos salarios para sostenerse, en dónde son los jóvenes de 30 años los más afectados.
Más de 343 mil empleos perdidos entre jóvenes
Los datos del Inegi muestran que, en el último año, los empleos ocupados por jóvenes de 15 a 19 años cayeron en 103 mil, mientras que entre los 20 y 29 años se perdieron 240 mil 58 puestos. En conjunto, suman más de 343 mil empleos menos, pese a que este grupo representa el 26.3% de la Población Económicamente Activa (PEA).
“En este deterioro laboral que hemos visto durante este año, los jóvenes están más afectados, ellos padecen más precariedad, sueldos más bajos, y muchas veces los contratan como si fueran desechables”, afirmó.
Hermosillo indicó que los jóvenes, principalmente aquellos que se encuentran en rezago educativo están excluidos del sistema laboral, y junto con la población femenina, son el grupo de población con mayor desempleo, precariedad laboral y falta de oportunidades.
Vulnerabilidad laboral
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, el retroceso juvenil responde a que los jóvenes absorben primero los ajustes laborales del mercado.
“La alta volatilidad laboral entre los jóvenes responde a que una gran parte se encuentra en vulnerabilidad contractual. Muchos ocupan puestos con menores barreras de entrada, generalmente caracterizados por falta de contratos formales, temporalidad o menor calificación, lo que reduce los costos de despido para las empresas”, explicó.
Siller advirtió que las cifras evidencian un deterioro “muy similar al de años de crisis económica”, cuando los choques y recortes de personal impactan primero a los trabajadores más jóvenes, especialmente aquellos sin antigüedad o estabilidad laboral.
Primeros en ser despedidos, últimos en colocarse
Tanto especialistas como jóvenes en búsqueda de empleo coinciden en que la combinación de precariedad, bajos salarios, falta de experiencia y altas exigencias del mercado genera un círculo difícil de romper.
Además, los empleos temporales o sin contrato hacen que los jóvenes sean “los primeros en ser prescindidos” ante cualquier ajuste empresarial, señaló Siller.
Concentran casi la mitad del desempleo
Las personas jóvenes, tienen más del doble de la tasa de desempleo, esto es un 16%mientras que las personas de entre 30 y 64 años tienen una tasa de desempleo de 7%. Son sólo el 26% de la población ocupada, pero aportan el 48% del desempleo total.
El caso de Jesús Cruz no es aislado. Miles de jóvenes enfrentan ofertas limitadas, sueldos bajos y procesos de selección que privilegian experiencia previa, aun para puestos de entrada, lo que agrava su exclusión del mercado laboral formal.
Hermosillo puntualizó que lo que sucede en México con los jóvenes es un “despilfarro del bono demográfico”, además de que se les está condenando a un futuro muy complicado.
