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"Quiero ser parte de una familia": la desgarradora súplica que hizo a un Papá Noel revalorizar la Navidad

Un periodista retirado encontró un nuevo sentido a la Navidad al convertirse en Papá Noel: la conmovedora petición de una niña en acogida marcó su experiencia y transformó su vínculo con la festividad

'Quiero ser parte de una familia': la desgarradora súplica que hizo a un Papá Noel revalorizar la Navidad
"Quiero ser parte de una familia": la desgarradora súplica que hizo a un Papá Noel revalorizar la NavidadCréditos: Especial
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Brian Crisp, un periodista que cambió la sala de redacción por un traje de Santa Claus, vivió un proceso de resignificación de la Navidad al convertirse en Papá Noel. La experiencia tomó un giro definitivo cuando una niña, vinculada a un programa de acogida, se sentó frente a él y expresó una petición que modificó su forma de entender la festividad.

Crisp construyó una carrera de cuatro décadas como reportero y editor. Durante años, priorizó cierres editoriales, titulares y rutinas laborales que incluyeron trabajar en fechas festivas. Con el paso del tiempo, esa dinámica redujo su vínculo personal con la Navidad.

En 2019, a los 62 años, decidió retirarse de su trabajo de tiempo completo. Convertido en abuelo de seis nietos, comenzó una etapa distinta, con más espacio para actividades personales y familiares.

La idea de interpretar a Papá Noel surgió tras una conversación con un amigo. Esa persona le compartió que el trabajo como Santa representó una de las experiencias más significativas de su vida. Crisp decidió intentarlo.

Su apariencia física facilitó el cambio. Su complexión y su barba blanca natural encajaron con el personaje. Aun así, dudó al inicio, ya que no se definía como una persona extrovertida ni acostumbrada al contacto constante con desconocidos.

Del periodismo al personaje navideño

Al colocarse el traje rojo, Crisp experimentó una transformación en su forma de interactuar. El personaje modificó su actitud y su disposición frente a otras personas. La experiencia no imitó a un héroe ficticio, pero sí implicó asumir una identidad distinta.

Durante sus recorridos, saludó a niños, conversó con familias y participó en actividades cotidianas como visitas a supermercados. En esos espacios, interactuó de forma espontánea con personas de todas las edades.

El contacto con niñas y niños se convirtió en el centro de la experiencia. Crisp observó reacciones directas, gestos y palabras que no formaban parte de su vida profesional anterior. Esa interacción marcó una diferencia con su trabajo como periodista.

Según explicó, el rol como Papá Noel ofreció una gratificación distinta a la obtenida en su carrera editorial. La experiencia se centró en el intercambio humano y no en el reconocimiento público.

La petición que cambia la experiencia

Durante una de las jornadas, una niña vinculada al sistema de acogida se acercó a él. La conversación siguió la dinámica habitual del personaje, con preguntas sobre deseos para la Navidad.

Cuando Crisp preguntó qué quería recibir, la niña respondió: “Quiero la tutela. Quiero ser parte de una familia”. La petición no se relacionó con juguetes ni regalos materiales.

El momento interrumpió el guion habitual del personaje. Crisp reaccionó de forma emocional y respondió con un abrazo. En ese instante, no formuló promesas ni respuestas elaboradas.

La escena se convirtió en un punto de inflexión para su experiencia como Papá Noel. La solicitud reflejó una necesidad distinta a las que escuchó con frecuencia en ese contexto.

El encuentro mostró una dimensión de la Navidad asociada al deseo de pertenencia y cuidado. Para Crisp, esa vivencia redefinió el sentido del personaje y de la festividad.

Una mirada distinta a la Navidad

Durante gran parte de su vida laboral, Crisp trabajó en Navidad para preparar ediciones posteriores. Esa rutina limitó su participación en celebraciones familiares y redujo su interés por la fecha.

La experiencia como Papá Noel cambió esa percepción. El contacto con niñas y niños, y en particular con la petición de la menor en acogida, generó una reflexión personal sobre el significado de la festividad.

Crisp explicó que el trabajo como Santa no responde a un incentivo económico. La motivación se relaciona con la experiencia directa y el intercambio humano que se produce en cada encuentro.

A partir de esa vivencia, incorporó la Navidad como un espacio de conexión emocional. El traje rojo se transformó en una vía para comprender realidades distintas a las que conoció en su trayectoria profesional.

Para Brian Crisp, interpretar a Papá Noel significó un cambio de rutina y de perspectiva. La súplica de una niña se convirtió en el mensaje que resignificó la Navidad y dio un nuevo sentido a su etapa de retiro.

VGB