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CCH Sur: claves del regreso a clases tras asesinato y 133 días de paro

El CCH Sur retomó actividades presenciales en febrero de 2026 tras un asesinato ocurrido dentro del plantel y 133 días de suspensión; el regreso se apoyó en medidas de seguridad, protocolos operativos, atención psicoemocional y participación comunitaria

CCH Sur: claves del regreso a clases tras asesinato y 133 días de paro
CCH Sur: claves del regreso a clases tras asesinato y 133 días de paroCréditos: Especial
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El Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Sur (CCH SUR) reanudó clases presenciales este 3 de febrero de 2026. El regreso ocurrió después de una suspensión de 133 días derivada de un hecho de violencia registrado en septiembre de 2025 dentro de las instalaciones. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAMpresentó el documento “Regreso Seguro” como marco de actuación.

El plan integró acciones en infraestructura, protección civil, protocolos de seguridad y atención psicoemocional. Las medidas respondieron a observaciones realizadas por estudiantes, familias y trabajadores tras el incidente. La reapertura se condicionó a la verificación de cambios físicos y operativos en el plantel.

El hecho que detonó las acciones ocurrió el 22 de septiembre de 2025. Ese día, el estudiante Lex Ashton, de 19 años, privó de la vida al alumno Jesús, de 16 años, con un arma blanca dentro del plantel. El suceso evidenció deficiencias en control de accesos, vigilancia y atención de reportes previos.

Tras el incidente, la comunidad académica solicitó condiciones mínimas de seguridad para volver a las aulas. Durante el cierre, las actividades continuaron en modalidad virtual. Las autoridades universitarias iniciaron mesas de trabajo para definir un esquema de retorno con participación comunitaria.

Infraestructura y control de accesos

El plan incluyó modificaciones físicas en los accesos principales del plantel. La universidad instaló 15 torniquetes con identificación biométrica para restringir el ingreso a integrantes de la comunidad. También colocó dos arcos detectores de metales en puntos de entrada definidos.

El sistema de vigilancia se amplió con la incorporación de 70 cámaras de videoseguridad. Las cámaras se distribuyeron en áreas comunes, pasillos y accesos. Además, se colocaron 50 botones de emergencia conectados a los protocolos de atención interna.

Las autoridades realizaron mejoras en el entorno físico del plantel. El proyecto incorporó 271 luminarias para reforzar la iluminación nocturna y en zonas con visibilidad limitada. También se instalaron 120 metros de reja y barandal en perímetros específicos.

Como parte del mismo eje, personal de mantenimiento podó 2,552 metros cuadrados de áreas verdes. La intervención buscó eliminar puntos ciegos y espacios sin visibilidad. Estas acciones formaron parte de los requisitos previos al retorno presencial.

Atención psicoemocional a la comunidad

El plan contempló un dispositivo de apoyo psicoemocional dirigido a la comunidad del plantel. Un total de 3,368 personas recibieron atención especializada. La cifra incluyó estudiantes, docentes, trabajadores y familiares.

En la estrategia participaron programas universitarios como el Programa Emergente de Apoyo Psicológico Universitario, ESPORA, PROAPEE y la Facultad de Estudios Superiores Iztacala. Cada instancia desarrolló acciones de acompañamiento individual y grupal.

Las actividades incluyeron talleres temáticos, entre ellos “Resignificar la pérdida: caminar con dolor y elegir la vida”. También se impartieron 12 cursos sobre manejo del estrés y se entregaron kits de primeros auxilios emocionales.

La atención priorizó a personas con afectación directa por el incidente. El esquema se mantuvo activo durante el periodo previo y posterior al regreso a clases. Las autoridades definieron la atención emocional como un componente paralelo a la seguridad física.

Protocolos y brigadas universitarias

El documento estableció lineamientos para la actuación del personal ante emergencias. La universidad conformó brigadas universitarias integradas por 96 miembros del equipo directivo. Los recorridos se realizan en dos turnos, de 6:15 a 21:15 horas.

Las brigadas vigilan áreas comunes y activan protocolos ante riesgos médicos, psicológicos o de protección civil. El esquema busca presencia constante de autoridades durante la jornada académica.

El personal directivo recibió capacitación en primeros auxilios, uso de extintores y atención de sismos. También recibió instrucción sobre actuación ante consumo de sustancias y urgencias médicas.

Las autoridades definieron estos protocolos como obligatorios para el funcionamiento cotidiano del plantel. El esquema se incorporó a los lineamientos operativos vigentes a partir del regreso presencial.

Participación y verificación comunitaria

El retorno a las aulas se acordó mediante un proceso de diálogo. La universidad realizó 11 mesas de trabajo: siete con estudiantes, dos con madres y padres de familia y dos con trabajadores. En esos espacios se revisó el pliego petitorio.

Como parte de la verificación, 4,494 estudiantes participaron en recorridos por el plantel. Durante estas visitas constataron el funcionamiento de torniquetes, luminarias, cámaras y botones de emergencia antes del inicio del semestre.

El plan incluyó acciones de reparación simbólica. Las autoridades anunciaron la siembra de un árbol en memoria del alumno Jesús. También organizaron una Jornada de Reencuentro con actividades culturales y deportivas los días 27 y 28 de noviembre.

Estas actividades marcaron el cierre del proceso previo al regreso presencial. La universidad informó que las medidas permanecerán bajo evaluación continua con participación de la comunidad escolar.

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Prospectiva institucional

El documento “Regreso Seguro” plantea la consolidación de un entorno con corresponsabilidad comunitaria. El objetivo se centra en mantener condiciones de seguridad física y atención emocional de forma permanente.

La universidad definió el retorno como una etapa posterior al cierre de emergencia. Las acciones buscan prevenir hechos similares y fortalecer los mecanismos de reporte y atención dentro del plantel.

El CCH Sur reinició actividades con un esquema operativo distinto al previo a septiembre de 2025. Las autoridades señalaron que el modelo servirá como referencia para ajustes futuros en materia de seguridad escolar.

VGB