COLUMNA

Lenguas Viperinas

Créditos: La Silla Rota
Escrito en OPINIÓN el

Posadón de funcionario de CDMX

Juan Carlos Acosta Ruiz fue dos veces alcalde de Morena en la capitalina y emblemática Xochimilco (2019-2021; 2021-2024). Y debe haber quedado muy encariñado -y con la cartera bien pachona-, porque está convocando a un fiestón en plazas públicas de la propia demarcación que desde el año pasado gobierna Circe Camacho Bastida, quien ganó el cargo en 2024 con el apoyo de PT y el Partido Verde. El actual funcionario de la Secretaría de Administración y Finanzas del gobierno de Clara Brugada en la ciudad de México ha hecho correr invitaciones para el día 21, con un festejo popular-religioso-musical que se extenderá al menos ¡13 horas!; recorrerá diversos barrios, incluirá una misa oficiada por el nuncio apostólico monseñor Joseph Spiteri, y cerrará, ya bien entrada la noche, con un baile amenizado nada más y nada menos que por la Sonora Santanera y Los Cadetes de Linares. Las lenguas viperinas, envidiosas porque no han sido convidadas al posadón, reconocen que  eso es amor por el pueblo bueno; eso es apego por el terruño xochimilca; eso es… un buen motivo para que Acosta Ruiz explique de dónde sacó el dinero con lo que pagará todo eso. O peor ¿cómo pretende recuperar su inversión?

Claudia y el mundo post-Maduro

La presidenta Sheinbaum ha levantado la mano para insertar a la diplomacia mexicana en una ruta compleja y con un acompañamiento que hasta ahora luce incierto. Al ofrecer a México como intermediario entre Estados Unidos y Venezuela no puede imaginarse más que un escenario sin Nicolás Maduro al frente del gobierno de Caracas (y algo ha trascendido de las condiciones que él pretendió arrancar a Washington). El objetivo, debe asumirse, es evitar una invasión armada como la que Donald Trump amaga con montar, que atraería una crisis de dimensión continental y sólo impondría mayor sufrimiento al pueblo venezolano. Es previsible que gobiernos progresistas de la región, como Brasil y Colombia, se sumen a la propuesta de Palacio, ambos con el motivo adicional de ser vecinos de la debacle chavista. Pero si Maduro cae, como parece inminente, desde ahora estará en la mesa una pregunta: ¿Qué sigue?  ¿Nicaragua? ¿Cuba?

¿Dónde se escondió Alessandra Rojo

La gobernante de la alcaldía Cuauhtémoc, corazón de la capital del país, tiene una intuición impecable para colocarse bajo los reflectores, sea políticos, sea de cualquier otra naturaleza, siempre y cuando le garantice exposición en las redes sociales. Pero esta última semana ha dejado pasar dos oportunidades: la protesta vecinal en la colonia Tabacalera (la misma en la que conquistó la atención al remover las estatuas de Fidel Castro y del Ché Guevara), por la instalación de la romería navideña bajo la autorización del gobierno de Clara Brugada, y el tiroteo en la rumbosa colonia Cuauhtémoc entre presuntos delincuentes y policías bajo las órdenes de Pablo Vázquez, secretario de Seguridad. ¿Cambiará de estrategia Rojo de la Vega, o se trata de un receso navideño?

Salinas Pliego en la Casa Blanca

El controvertido magnate dejó caer previamente la primicia en algunos espacios periodísticos, y durante el día de ayer pareció divertirse dosificando comentarios en sus redes sociales para sugerir un encuentro con el presidente Donald Trump, primero en el resort de Florida Mar-a-Lago (donde se hizo retratar jugando golf, solo), y finalmente en Washington, tras confirmar que habría recibido una invitación (se ignora si para ello pagó un boleto) para una cena navideña en la Casa Blanca. Es público que Ricardo Salinas Pliego dispone de un pequeño ejército de estrategas y operadores para detonar el impacto de sus redes. Ayer les sacó buen provecho. Avanzada la noche publicó una fotografía en un salón de recepciones junto a Christopher Landau, el influyente subsecretario de Estado y exembajador en México. Pero hasta las 23:00 horas tiempo de la capital estadounidense, no aparecía una imagen que saciara el morbo de  un abrazo con Trump. Lástima.