SELECCIÓN MEXICANA

Esta vez no fue como siempre

La primera gran diferencia respecto al pasado de la selección nacional, es que esta vez se notó el hambre de triunfo y los jugadores no se hicieron chiquitos ante la adversidad dejando atrás la imagen de los ratoncitos verdes. | Agustín Castilla

Escrito en OPINIÓN el

Empiezo por reconocer que no soy un gran aficionado al futbol, mucho menos un conocedor pero siempre he pensado que nuestro nivel es apenas regular a pesar del enorme negocio que representa y de los muy altos sueldos de directivos, técnicos y jugadores. Al igual que mucha gente, poco antes de que arrancara el Mundial estaba más que escéptico sobre el papel que podía tener la selección en este Mundial dado su pobre desempeño en la etapa previa. De hecho, estaba convencido que si no hubiéramos sido país sede, probablemente ni siquiera habríamos logrado la clasificación. Sin embargo, debo aceptar que esta vez me sorprendieron y no coincido en que volvimos a perder como siempre. 

Es entendible la desilusión por la derrota cuando incluso no faltó quien pensara que podíamos llegar a disputar la final. También me parece natural que se cuestionen algunas decisiones como la salida de Julián Quiñones o de Gilberto Mora, que se critiquen las dos fallas garrafales de la defensa, la falta de creatividad o concreción cuando más se necesitaba para alcanzar el empate, o que no se haya aprovechado la superioridad numérica por la expulsión de Quansah. 

Pero lo cierto es que Javier Aguirre logró en muy poco tiempo lo que casi nadie se esperaba, conjuntó un equipo unido, competitivo, con mentalidad ganadora y, quizá lo más importante, nos devolvió la esperanza al llegar invictos al quinto partido sin haber recibido gol, así como con el nivel que mostraron sobre todo en el primer tiempo frente a Ecuador. Para mí, la primera gran diferencia respecto al pasado, es que esta vez se notó el hambre de triunfo y los jugadores no se hicieron chiquitos ante la adversidad dejando atrás la imagen de los ratoncitos verdes, lo que me parece un gran avance. 

A pesar del doloroso resultado ante Inglaterra y de que nos enfrentamos a un equipo de gran tradición futbolística y con una plantilla de jugadores de talla internacional, se puede decir que la selección nacional dominó el partido al tener la posesión del balón (66%), mucho mayor número de pases completados (406 vs 192) así como de remates (18 vs 6) o de tiros de esquina (9 vs 2) y, aunque al final se notó la superioridad inglesa en unos cuantos minutos que fueron suficientes para darle la vuelta al marcador, es de reconocer que nunca se rindieron y estuvieron buscando el empate hasta el último segundo. 

Probablemente tengan razón quienes sostienen que Inglaterra nos regresó a nuestra realidad y coincido en que no debemos romantizar, pues está claro que la selección mexicana no está al nivel de las mejores del mundo. Pero también creo que se está sentando una base que puede ser muy promisoria ya que se le va a dar continuidad al trabajo con Rafael Márquez, hay una cantera de jugadores jóvenes que irán madurando y algunos como Gilberto Mora tienen un brillante futuro si se administran bien y toman buenas decisiones. Sin duda hay mucho que revisar y corregir en el futbol mexicano, pero por lo pronto no decepcionaron, tuvieron un desempeño más que digno, nos hicieron volver a creer y por unos momentos se puso una pausa a la polarización que nos ha venido asfixiando y pudimos unirnos como país, lo que no es poca cosa. Esta vez no fue como siempre. 

 

Agustín Castilla

@agus_castilla