REDES SOCIALES

¿Cómo cuidar a la infancia en redes sociales?

Las redes sociales son el espacio de socialización, obtención de información e intercambio de contenido de niñas, niños y adolescentes: es por eso que se deben de considerar los múltiples riesgos a los que están expuestos. | Agustín Castilla

Escrito en OPINIÓN el

Las redes sociales son hoy por hoy el espacio de socialización, obtención de información e intercambio de contenido de niñas, niños y adolescentes. El alcance de las principales plataformas es impresionante, se calcula que Facebook cuenta con más de 3 mil millones de usuarios a nivel global, Instagram alrededor de 2 mil millones en tanto que TikTok supera las mil novecientos millones de personas, generando conexiones en cualquier parte del mundo en apenas unos cuantos segundos.

En lo que se refiere a México, conforme a la última encuesta del INEGI, el 83% de la población a partir de los 6 años tiene acceso a Internet, siendo los segmentos de edad de 18 a 24 y de 12 a 17 años quienes más lo utilizan con cerca del 95%, más de 103 millones de personas cuentan con un teléfono celular –90% tienen un smartphone– y el 80% lo utiliza para acceder a redes sociales. También hay que tener en cuenta que el 70% de niñas, niños y adolescentes usan redes sociales, y quienes están entre 6 y 11 años se conectan un promedio de 2.6 horas al día.

En este contexto, es necesario considerar los múltiples riesgos que pueden correr al interactuar en redes sociales con otras personas a quienes frecuentemente no conocen y muchas veces ni siquiera tienen certeza sobre su identidad, máxime si no cuentan con información y supervisión adecuadas. Entre estos riesgos, se puede mencionar a la dependencia e incluso adicción que puede provocar su uso excesivo con el consecuente alejamiento de la vida familiar y/o social, disminución en su rendimiento escolar, problemas de sueño o cuadros de depresión y ansiedad pudiendo llegar hasta el suicidio. Además, aumenta su exposición a información falsa o engañosa, contenido violento, ciberacoso, sexting, grooming, suplantación de identidad, participación en retos virales y, quizá lo más delicado, a la captación de pederastas o reclutamiento por parte del crimen organizado. 

De ahí que cada vez más países estén discutiendo la posibilidad de regular el uso de plataformas y redes sociales como el Reino Unido que recientemente prohibió el acceso a menores de 16 años a plataformas como Snapchat, Instagram, TikTok, Facebook, X y YouTube a partir de 2027, con el fin de proteger a niñas, niños y adolescentes de contenidos dañinos y cuidar su seguridad en Internet. Para ello, contemplan utilizar medidas de verificación para comprobar la edad de los usuarios de redes sociales, se bloquearán las funciones que permiten a desconocidos comunicarse con menores de 16 años, y los chatbots de inteligencia artificial deberán restringir a menores de 18 años las funciones íntimas así como de acompañamiento romántico diseñados para simular relaciones sexuales. Previamente ya se habían implementado prohibiciones similares en Australia a finales de 2025, así como en Indonesia, y actualmente se están discutiendo en países como España, Francia, Dinamarca, Canadá y Chile.  

En el caso de México, se aprobaron una serie de reformas legales en el estado de Querétaro mediante las cuales no se permite el uso de plataformas digitales a personas menores de 14 años y a partir de esta edad hasta los 18 años se requiere el consentimiento expreso del padre, madre o tutor, además de restringir el uso de teléfonos celulares en escuelas durante el horario de clases. Desde luego esta no es la única forma para prevenir los riesgos en la niñez y adolescencia, la UNICEF y la Organización Mundial de la Salud han insistido en la necesidad de limitar su uso, establecer controles parentales y filtros de búsqueda en los dispositivos, además del obligado acompañamiento familiar y alfabetización digital. Lo que es claro, es que los intereses económicos de los dueños de las plataformas tecnológicas –que están ya entre los más ricos del mundo–, no se deben imponer por encima de la salud mental e integridad física de nuestras niñas, niños y adolescentes. 

 

Agustín Castilla

@agus_castilla