IGUALDAD DE GÉNERO

In-visibilizadas las candidatas mujeres en la elección judicial

Aunque las mujeres aparecen en entrevistas, participan en programas de debate, de opinión y generan conversación, siguen siendo invisibilizadas desde algunos medios lo que repercute en la agenda pública. | Fernando Díaz Naranjo

Escrito en OPINIÓN el

En días pasados el Instituto Nacional Electoral (INE) presento el Informe denominado: “In-visibilizadas: Análisis cuantitativo y cualitativo de la cobertura de los medios de comunicación convencionales y las redes sociales sobre la participación político-electoral de las mujeres en el Proceso Electoral Extraordinario del Poder Judicial de la Federación 2024-2025”.

Este documento analiza la exposición mediática y digital, desde una perspectiva de género, que tuvieron las personas candidatas a un cargo judicial en un modelo que fue y sigue siendo muy criticado: llevar a las urnas a las personas responsables de la justicia en nuestro país.

De entrada, a diferencia de las elecciones constitucionales, en esta elección judicial existieron una serie de prohibiciones hacia las personas candidatas en el sentido de no promocionar su imagen o la de sus propuestas en medios de comunicación y en las redes sociales durante el largo periodo de campaña (que duró largos 60 días).

Este documento documenta que la igualdad en las personas candidatas estuvo llena de profundas desigualdades en aspectos como producción, selección y la emisión de información lo que puso en evidencia que las barreras estructurales para las mujeres no desaparecen solo con la generación de leyes; la inercia que se necesita es mucho más profunda para lograr esa igualdad.

El hallazgo central del informe demuestra que el proceso electoral judicial estuvo por encima de la esencia de la igualdad: la conversación pública se concentró en la viabilidad de la reforma judicial, en la legitimidad del nuevo modelo de elección y en las consecuencias que tendrían las autoridades electorales para la realización de este ejercicio, por un lado, y, por el otro, las consecuencias que traería consigo que figuras que pudieran no estar muy acreditados en las distintas especialidades del Derecho, fueran capaces de emitir juicios conforme a la Constitución y las leyes, entre otras.

Esto repercutió en que las propuestas de las personas candidatas, principalmente el de las mujeres, prácticamente estuvieran ausentes en el debate público. Así, una de las principales propuestas presentadas que se basó en cómo mejorar y eficientar al Poder Judicial tuvo una cobertura mínima y, en donde hizo eco, parecería que no permeó como sí penetran las propuestas en las campañas políticas.

Los medios de comunicación hablaron de forma extensa sobre la elección y poco sobre algunas consideraciones que sí merecían un análisis y discusión en el debate público.

El informe también identifica un aspecto importante: la trayectoria académica y profesional de las personas juzgadoras no representó un elemento de interés para los medios de comunicación, lo que puede traducirse en un elemento nulo de valoración y elemento de certeza en la emisión del voto por parte de la ciudadanía. ¿Esto pudo haber sido un referente de la asistencia de alrededor del 13% de la población electora en las urnas? Me parece que sí.  Y, aun así, en ese 13% seguramente podrían identificarse varias categorías distintas de las que no quiero profundizar en este momento.

El Informe también hace una condena brutal: la perspectiva de género sigue sin convertirse en un criterio periodístico, de noticiabilidad. Aspecto en que solo los medios de comunicación, como responsables también en la construcción de ciudadanía deben de trabajar.

Hoy queda claro que, aunque las mujeres aparecen en entrevistas, participan en programas de debate, de opinión y generan conversación en medios (incluyendo la vertiente digital), siguen siendo invisibilizadas desde algunos medios lo que repercute en que tengan poco reconocimiento profesional y, sobre todo, puedan influir en la agenda pública.

El informe es un referente que debe ser analizado justamente por medios de comunicación, plataformas digitales, periodistas, académicos, estudiosos en la materia electoral y, por supuesto, por las autoridades electorales para encontrar concordancia con las leyes que tienen por objetivo una igualdad sustantiva en todos los ámbitos que nos fortalezca como sociedad y refuerce nuestro sistema democrático.

 

Fernando Díaz Naranjo

@fdodiaznaranjo