En días pasados por distintos medios de comunicación y redes sociales se ha dado a conocer un sin número de discursos o réplicas del mismo en el que la titular del ejecutivo federal en el marco de su festejo por los dos años de haber sido electa habló de la soberanía y el no intervencionismo de gobiernos extranjeros; al igual que la participación de una legisladora española en un evento de un grupo empresarial mexicano.
Lo anterior, invita de forma y fondo analizar en el contexto histórico, el concepto de soberanía confrontado con el de injerencismo o intervencionismo extranjero; dejando la llave diplomática de la cooperación internacional fuera de toda lógica moderna y de diplomacia eterna entre países vecinos; los hechos que dan pauta a la peor crisis diplomática con el país vecino del norte es la misión en el Estado fronterizo más grande entre México y los Estados Unidos de América (EU) con el fin de desmantelar uno de los narcolaboratorios más grandes con la participación de autoridades de manera binacional; así como la solicitud de detención provisional con fines de extradición de 10 personas de Sinaloa por vínculos con el crimen organizado que ya ha sido enjuiciado en los EU. Estos hechos han sido muy conocidos y confrontativos; sin que se privilegie la diplomacia y la cooperación internacional de manera binacional; que mucho nos ayudaría, antes, ahora y siempre.
La soberanía según la Real academia de la lengua española (RAE) se define como el poder político supremo que corresponde a un Estado independiente. El concepto se divide en dos acepciones esenciales para entender una de forma general, con la característica de soberano; que es poseer autoridad suprema e independiente y otra de tipo jurídico político que es el concepto del poder supremo e ilimitado el cual tradicionalmente se atribuye a la nación o al pueblo para adoptar decisiones políticas fundamentales, tanto a nivel interno como internacional.
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De manera opuesta, el injerencismo o el intervencionismo según la misma fuente (RAE) se entiende como: un derivado válido de injerencia que se utiliza frecuentemente en el español americano para describir la tendencia, inclinación o práctica de inmiscuirse, entrometerse o intervenir en asuntos ajenos sin tener competencia o autorización para ello.
En resumen, la soberanía es la capacidad de un Estado para gobernarse a sí mismo, sin estar sometido a injerencias externas, y el reconocimiento de que el poder último recae en el pueblo; pero en un Estado Constitucional, Democrático y de Derecho ese poder se delega vía el sufragio para elegir a sus gobernantes quienes representan al pueblo; esto implica un equilibrio si todos respetan la ley y su sentido; pero en un estado moderno que sede partes de la soberanía ya que hay intercambio para cubrir necesidades en las que no hay forma de ser soberanos como es el caso del comercio, alimentos y la seguridad; que van acompañados de de procesos con regla específicas que dan certeza y legalidad jurídica aparecen conceptos como el libre comercio sin fronteras que eso impacta en el territorio soberano o el combate a la delincuencia organizada transnacional que genera mecanismos diplomáticos formales e informales que permiten participar y coordinar operaciones con la finalidad común acabar con el crimen y la impunidad; pero cuando no se comparte el objetivo por cuestiones políticas se polarizan y confrontan los Estados y se genera una crisis como en la que estamos; la diplomacia debe privilegiar el diálogo y los instrumentos deben de evidenciar el delito, quién lo hizo, cómo lo hizo, etc. sin importar la cualidad y calidad del probable responsable. Es por eso que se puede concluir que ante estas crisis; solo la diplomacia y la cooperación internacional son las llaves que median la polarización entre soberanía e injerencia de gobiernos extranjeros en un doble sentido de fuera a México y de México a otros países.
Nota al pie de página
Entre el chantaje de la CNTE y la pinta de morado y amarillo en el marco del mundial de fútbol FIFA 2026; los chilangos son muy resilentes en el caos que organizan propios y extraños.
