#ANÁLISISDELANOTICIA

La narrativa antes de la tormenta

Cuando una narrativa logra consolidarse en la opinión pública internacional deja de ser importante quién la inició, lo verdaderamente trascendente es para qué terminará siendo utilizada. | Alberto Capella

Escrito en OPINIÓN el

En política internacional las casualidades son escasas. Mucho menos cuando se trata de seguridad nacional, narcotráfico, terrorismo o uso de la fuerza en territorio propio o extranjero.

Por eso vale la pena observar con atención algo que ha venido ocurriendo alrededor de México durante las últimas semanas. Por un lado aparecen investigaciones judiciales en Estados Unidos relacionadas con organizaciones criminales mexicanas. Por otro, resurgen revelaciones y testimonios de personajes que ocuparon posiciones clave en la relación bilateral. Se filtran audios comprometedores de figuras políticas relevantes. Se multiplican los señalamientos sobre corrupción, vínculos criminales o captura institucional. Y de manera periódica, Donald Trump vuelve a colocar a México en el centro de su discurso sobre seguridad.

La semana pasada lo hizo nuevamente durante la reunión del G7. No fue una declaración en una plaza pública de Texas ni un mensaje dirigido exclusivamente a su base electoral. Fue una afirmación pronunciada frente a los líderes de algunas de las economías más poderosas del planeta. El escenario importa tanto como las palabras.

El mensaje tampoco fue nuevo. Los cárteles tienen demasiado poder. México enfrenta una crisis de seguridad de enormes dimensiones. El Estado mexicano tiene dificultades para recuperar el control de regiones enteras de su territorio. Muchos reaccionaron discutiendo si las palabras de Trump eran ofensivas, exageradas o inaceptables. Sin embargo, quizá la pregunta correcta sea otra. ¿Por qué insistir en esa narrativa precisamente ahora?

Ayer una persona a quien respeto profundamente por su experiencia y capacidad de análisis me planteó una hipótesis que merece reflexión. ¿Y si estas declaraciones forman parte de una preparación política y mediática para justificar futuras acciones operativas contra organizaciones criminales mexicanas? No afirmo que así sea. Lo que sí sé es que las grandes decisiones internacionales rara vez aparecen de la nada.

Primero se construye el relato. Después se genera consenso. Finalmente llegan las acciones. Ningún gobierno democrático puede emprender operaciones controvertidas sin antes convencer a una parte importante de su población de que existe una amenaza real que debe ser enfrentada. La historia reciente está llena de ejemplos. Antes de sanciones económicas, intervenciones militares, operaciones encubiertas o acciones extraterritoriales suele existir un periodo previo de construcción narrativa.

Se presentan evidencias. Se acumulan testimonios. Se amplifican escándalos. Se repiten mensajes. Se instala una percepción. Cuando finalmente llega la decisión, buena parte de la opinión pública ya fue preparada para aceptarla. Resulta interesante observar cómo la conversación internacional sobre México parece avanzar en una sola dirección.

Las cortes norteamericanas hablan de narcotráfico. Los medios internacionales hablan de violencia. Los políticos estadounidenses hablan de cárteles. Las filtraciones hablan de posibles vínculos entre estructuras criminales y actores políticos. El audio de Marina del Pilar vuelve a colocar sobre la mesa temas relacionados con sanciones, investigaciones y responsabilidades que van mucho más allá de una simple controversia administrativa.

Incluso durante el Mundial aparecen contenidos que contrastan la fiesta futbolística con imágenes de violencia e inconformidad social. Cada episodio, observado de manera aislada, puede tener explicaciones distintas. Vistos en conjunto comienzan a formar algo más grande. Una narrativa. Y las narrativas importan porque terminan moldeando decisiones.

La discusión de fondo no debería centrarse en si Trump nos cae bien o mal. Tampoco en si Ken Salazar exagera o en si el escándalo de Marina del Pilar tendrá consecuencias legales. El asunto verdaderamente relevante es entender qué historia sobre México se está contando fuera de nuestras fronteras y quién podría beneficiarse de ella.

Cuando una narrativa logra consolidarse en la opinión pública internacional deja de ser importante quién la inició. Lo verdaderamente trascendente es para qué terminará siendo utilizada. La historia demuestra que las tormentas políticas rara vez llegan sin previo aviso. Antes de que aparezcan las decisiones, las presiones o las acciones, alguien suele encargarse de preparar el terreno. Y hoy, nos guste o no, hay demasiadas señales apuntando en la misma dirección.

Alberto Capella

@kpya