RECONFIGURACIÓN DEL MUNDO

Los riesgos de la reconfiguración del mundo y el orden de bloques

Si EU, China y Rusia llegaron a un consenso de respetar sus respectivas zonas de influencia bajo un salvoconducto de autonomía, la seguridad mundial podría quedar en una condición de un riesgo mayor a lo que ya se vive. | Ismael Jiménez

Escrito en OPINIÓN el

Decíamos en entregas anteriores que las reuniones y llamadas de Donald Trump con los mandatarios de China y de Rusia, parecía habían concluido en acuerdos para delimitar sus respectivas zonas de influencia con algunas concesiones de algún nivel de interacción desde occidente en algunas de las zonas de Asia y Europa del Este.

El script por supuesto no es tan lineal en el día a día pero fue bastante claro que luego de que Trump se reuniera con Xi Jinping las conversaciones de Paz con Irán se aceleraron y amén de contener el riesgo financiero y energético global que representa prolongar más la guerra en Medio Oriente, el mandatario estadounidense parece obcecado en lograr detener el intercambio de misiles con el gobierno Persa.

Y aunque el conflicto en Ucrania parece salirse de la línea geopolítica de Washington, la realidad es que mantener ese conflicto activo, no llevará a ningún sitio ni a Estados Unidos,  ni tampoco a Europa que parece querer seguir azuzando el conflicto que debería de ser imperioso terminar con esa guerra en caso de que existan intenciones reales de que suceda luego de las llamadas sostenidas por Putin y por Trump.

El asunto es que, si en realidad las tres naciones (Estados Unidos, China y Rusia) llegaron a un consenso de respetar sus respectivas zonas de influencia bajo un salvoconducto de autonomía, es decir asumir la potestad para actuar conforme sus respectivos intereses lo requieran, entonces, la seguridad mundial podría quedar en una condición de un riesgo mayor a lo que ya se vive. 

Y es que aunque en este espacio adelantamos la semana pasada que la firma del acuerdo de Paz entre Estados Unidos e Irán, podría vaticinar el fin de la guerra en Ucrania previo incremento de los bombardeos rusos antes de un cese al fuego, condición que se ha cumplido, desde Kiev, se han aventurado a atacar de manera directa Moscú condición que hace pensar que la guerra está lejos de terminar y en todo caso, convertirse en una confrontación más cruda con consecuencias aún más graves para el pueblo ucraniano y para los países de Europa que continúan suministrando armas al gobierno de Kiev.

Este escenario parece ser el combustible necesario para darle continuidad a la política imperialista de Donald Trump quien bajo el entendido de la tríada la conformación del nuevo orden multipolar, tan luego anunció el acuerdo de Paz con Irán, inmediatamente declaró “una posible” intervención militar en Cuba, además de reavivar la posibilidad de atacar a los cárteles de la droga en México.

Los amagos de Trump a Cuba y México podrían ser el reflejo de los estertores del imperio y eso hace más peligrosas las declaraciones del mandatario estadounidense quien internamente está enfrentando una feroz batalla rumbo a las elecciones legislativas de noviembre próximo. Y es que en la lógica de la elección en puerta y con el Mundial de futbol encima, en los últimos días, ha pasado de todo en Estados Unidos, desde balaceras en las calles, ataques en escuelas hasta “un nuevo” atentado contra el presidente. Casualmente por un migrante mexicano.

Lo que hemos presenciado desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, es precisamente el delirio del emperador al saberse incomprendido por ostentar el poder pero además, con el miedo y la paranoia de ver o inventarse enemigos en todas partes. Para muchos, la personalidad del inquilino de la Casa Blanca es magnética y plausible; sin embargo, su gestión ha puesto al planeta al borde de una conflagración global amén del desajuste mundial que ha provocado en la economía.

La lucha por la supremacía global aún no culmina y Trump busca mantener el control de las cámaras alta y baja en las próximas elecciones mientras mantiene el dedo en el gatillo en caso de ser necesario una acción en Cuba, mientras mantiene el chantaje y la manipulación contra México por el tema del narcotráfico.

Por ahora, parece que China y Rusia le han cerrado la puerta para cualquier tipo de intervención en sus respectivas zonas de influencia. El asunto es que Trump encarna al emperador que está dispuesto a incendiar la ciudad capital de su nación con tal de culpar a cualquier foráneo de la decadencia de su economía, el de la sociedad y el desmoronamiento de un modelo político que está caducó pues la concepción bajo la que fue redactada la constitución de ese país, ya no responde a la realidad de un país que de origen es migrante y que hoy tiene en la migración su desafío más importante.

Bajo este contexto, se ha tejiendo lo que se entiende podrá ser la configuración de un nuevo orden mundial asentando en un esquema de bloques económicos, políticos y sociales.

 

Ismael Jiménez 

@ijm14