“Todo un pueblo” es el lema utilizado por el Club de Futbol Palestino, un equipo de la Liga de Primera de Chile, que actualmente ocupa el cuarto lugar de la tabla general y juega los torneos internacionales de la región sudamericana, con un estadio pequeño a comparación del de otros equipos de su propio país y una afición reducida, la mayoría de La Cisterna, zona de la capital chilena donde se ubica su estadio, pero también, la comunidad palestina asentada en la nación sudamericana.
Esto último, un dato relevante, pues en Chile viven alrededor de medio millón de personas nacidas en Palestina o con vínculos familiares directos, siendo la comunidad más grande de origen palestino en el mundo. Por lo tanto, este club de futbol, surgido hace un centenario de años para dar visibilidad a quienes se estaban asentado en territorio chileno, provenientes de esa región del mundo, representa una resistencia cultural ante los embates sufridos por el pueblo palestino en Gaza y otras regiones por parte del ejército israelí hasta el día de hoy.
Para dar testimonio de lo anterior, el escritor chileno Nicolas Vidal ha escrito el libro “Palestino. Un club único en el mundo” (FCE, 2025) enfocado en contar la historia de este singular club, cuyos uniformes siempre utilizan el negro, rojo, verde y blanco que conforman la bandera palestina, un territorio mancillado en los últimos tres años después de que las tropas de Israel invadieran varias zonas a fin de quedarse con dichas porciones de tierra.
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La utilización del nombre y de los colores no es en vano, el propio Vidal inicia su relato sobre el peculiar club con una escena ocurrida en mayo de 2024, cuando los jugadores salieron a la cancha haciendo la simulación de llevar a un niño de la mano, y una vez en el centro del campo, simular que se tomaban una foto con ellos. Esta acción fue realizada en homenaje de todas las niñas y los niños asesinados en territorio palestino como consecuencia del conflicto en la zona.
El futbol es el pretexto, pero el autor aprovecha el tema para explicar el devenir histórico de la región a fin de comprender el por qué ha sido una zona muy asediada en las últimas décadas y las medidas infrahumanas tomadas por el gobierno israelí, que incluyen un cerco por medio de un muro y controles militares, la restricción en el acceso, el bloqueo para el ingreso de alimentos, medicamentos y atención humanitaria y las incursiones militares y con bulldozers para derribar los asentamientos palestinos.
Otros pasajes del libro evocan el arraigo del equipo de balompié en Palestina, cómo cuenta con una afición de número considerable en los diferentes asentamientos y las maneras en que desde Medio Oriente se da seguimiento a su desempeño a través de pantallas en restaurantes y otros espacios. También el diseño de las playeras con distintos elementos con referencia directa a la causa palestina y mensajes de apoyo a dicho pueblo. O situaciones bochornosas como los constantes intentos por parte de la comunidad judía para cambiar de nombre al equipo.
“La intifada es la hinchada que te da el aguante” dice una de las canciones dedicadas al club, entre varias otras que cada encuentro le da color a su estadio, con una vista inmejorable hacia la cordillera de Los Andes, un sinfín de murales alusivos a la causa de Palestina y a la propia historia del club y del pueblo palestino, o de origen árabe, asentado en la nación chilena.
En charla con quien esta columna escribe, Vidal señala que estas historias de futbol con causa social son cada vez más raras debido a la intromisión de la FIFA de querer evitar los vínculos del futbol con ese tipo de asuntos. Para el escritor, eso significa querer quitarle al balompié una “dimensión muy importante porque es el deporte más popular del mundo, pero también un fenómeno social, que tiene elementos y consecuencias políticas., y si le intentas quitar eso, le vacías su contenido”.
Pero también en este juego hay resistencias y este club muestra esa responsabilidad social, pues semana a semana sube a su página de internet las noticias más relevantes sobre la situación en Palestina; en las tribunas de los estadios donde juega suele haber pancartas de apoyo al pueblo palestino, se sensibiliza a los jugadores sobre la situación y representa un aliento a la distancia. Por ello, su principal lema es “Todo un pueblo”.
