FUTBOL

Futbol y ciencia

En el libro El futbol bajo microscopio, Raúl Rojas González explora cómo la ciencia y la tecnología han transformado el futbol, desde los balones y los estadios hasta el arbitraje y el rendimiento de los jugadores. | Leonardo Bastida

Escrito en OPINIÓN el

Patear un balón, una pelota o algún objeto podría parecer uno de los actos más simples del mundo, sin embargo, al paso del tiempo, a través del surgimiento de una organización de este acto de golpear un objeto y perseguirlo que se ha llamado futbol, y por su simpleza, se ha convertido en el deporte más popular del planeta. Más, esa sencillez, también sustentada en la posibilidad de que casi cualquier persona pueda jugarlo, es antifaz, pues detrás de la práctica contemporánea del balompié hay un sinfín de avances tecnocientíficos, desde los balones hasta el arbitraje.

Al respecto, Raúl Rojas González, investigador y profesor de matemáticas e informática de la Universidad Libre de Berlín, indagó a fondo sobre las aplicaciones de la ciencia en este deporte detonante de las pasiones y capaz de paralizar a millones de personas durante los 90 minutos en los que rueda un balón entre 22 pares de piernas dentro de un rectángulo. El resultado de años de investigación se traduce en El futbol bajo microscopio (FCE, 2026), entre cuyas líneas se abordan múltiples temáticas como los cambios en las canchas profesionales, la fabricación y los diseños de los balones, los materiales para la fabricación de los distintos insumos utilizados durante un partido, los aspectos biológicos reflejados en las y los jugadores, las probabilidades estadísticas, y la llegada de las tecnologías digitales, entre otras.

De esta manera, es posible conocer cómo evolucionó el balón de futbol de ser fabricado sólo con cuero, y, por ende, muy pesado, a un esférico con aerodinámica, de material ligero, con posibilidades de realizar múltiples movimientos, dependiendo de la forma en que se le metió el pie. O el por qué los estadios tienen ciertos diseños, y cuales son los efectos de esa forma de haberse construido, no sólo desde la visibilidad o la funcionalidad, sino incluso, detalles referentes a la acústica, que puede resultar abrumadora para quienes no estén acostumbrados a ruidos incesantes.

También resalta el empirismo desarrollado por quienes juegan para saber en dónde colocar el pie sobre el balón para darle un efecto en contra de la lógica física y resulte imparable o la gran cantidad de números alrededor de cada partido que permiten predecir los resultados después de un análisis estadístico y el azar en cada penalti.

Sobre las nuevas tecnologías por desarrollarse y aplicarse en el futbol, en charla con quien escribe esta columna, el autor y egresado del Instituto Politécnico Nacional compartió que será la tecnología alrededor del videoarbitraje, que permite verificar las jugadas, pero aún toma mucho tiempo para poder tomar una decisión por parte del cuerpo arbitral. Por lo que consideró que se buscará agilizar esto mediante el uso de chips en los balones que ayudan a medir la velocidad a la que se desplaza la pelota y esto le puede comunicar al árbitro el momento exacto en que salió un pase y también saber el momento exacto en que los jugadores lo recibieron, para así determinar si hubo o no fuera de lugar. Entre otras posibilidades de utilización para reducir la polémica de las decisiones arbitrales. 

En cuanto al juego mismo, el autor explica que la tendencia, desde hace 20 años, es que los jugadores sean cada vez más atléticos y veloces, siendo incluso más altos, apostando por su agilidad y el desarrollo de algunas habilidades. En cuanto a su longevidad, ahora que muchos prolongan sus carreras más allá de los 35 años, se abre la pregunta de la edad en que comienzan a jugar, pues muchos debutan antes de los 20 años y se quedan en promesas debido al sufrimiento de lesiones severas que les impiden volver a jugar, por lo que, llegar a una edad avanzada les cuesta trabajo. Lo anterior, abre la pregunta de cuándo es el momento adecuado para el debut de un jugador a fin de garantizarle que puede desarrollar una trayectoria.

En otros aspectos, menciona que, en la construcción de los estadios, anteriormente se les daba la forma de platos, provocando problemas de visión para algunos asistentes. Ahora la tendencia es hacerlo desmontables, con otros tipos de materiales, más ligeros y con una arquitectura pensada en beneficiar al espectador. Además, que, alrededor del futbol hay una serie de tecnologías que se han desarrollado para mejorar su práctica, desde el balón, a fin de que tenga un mejor desplazamiento por los aires y el suelo, hasta las maneras en cómo se llevan a cabo las transmisiones mediante una gran cantidad de cámaras colocadas en diferentes lugares de los estadios. 

Para Raúl Rojas, conocer toda la ciencia y la tecnología alrededor del futbol permite a quienes lo ven y lo siguen por televisión u otros medios, disfrutar aún más de este, sabiendo todo lo que hay detrás de cada partido, pero también, por que su esencia no se pierde a pesar de todos estos avances tecnocientíficas. Aunque, de manera crítica, considera que lo que sí impacta en el juego es la excesiva comercialización en la que ha caído. 

 

Leonardo Bastida

@leonardobastida