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El periodismo ya no compite entre sí, compite contra el algoritmo

Las redes sociales y las plataformas de video se han convertido en la principal fuente de información a nivel mundial. | Ulises Castellanos

Escrito en OPINIÓN el

El Digital News Report 2026 del Reuters Institute y la Universidad de Oxford confirma lo que muchos ya intuíamos —y otros se negaban a aceptar—: las redes sociales y las plataformas de video se han convertido en la principal fuente de información a nivel mundial. Sí, por encima de los sitios web de noticias, por encima de la televisión, y muy por encima de esa radio que sigue perdiendo terreno mientras los podcasts ocupan su lugar.

No es una transición elegante. Es una caída.

El 77% de las personas consume noticias en video cada semana, pero no lo hace en las plataformas de los medios, sino en YouTube, Instagram, TikTok o Facebook. Es decir, en espacios donde la lógica no es informar mejor, sino retener más tiempo. Donde la verdad compite contra el entretenimiento, y muchas veces pierde.

La consecuencia es brutal: los medios dejaron de ser la puerta de entrada a la información. Hoy son apenas un jugador más —y no necesariamente el más atractivo— dentro de un ecosistema dominado por creadores independientes, influencers y algoritmos que premian lo viral, no lo verificado.

Y mientras el formato cambia, la confianza se desploma.

El informe señala que apenas el 37% de las personas confía en la mayoría de las noticias la mayor parte del tiempo. Es el nivel más bajo desde que comenzó la medición en 2015. En Estados Unidos, el dato es todavía más alarmante: solo el 25% mantiene esa confianza, con cadenas como CNN, Fox News o CBS registrando caídas significativas.

Pero sería cómodo pensar que el problema es “de ellos”. No lo es. La desconfianza no distingue fronteras. Y en países como México, donde la polarización política, la violencia contra periodistas y la precarización del oficio son el pan de cada día, el problema es aún más profundo.

La gente no solo desconfía de los medios. Está cansada de ellos. El propio reporte lo dice: hay una fuerte insatisfacción con la cobertura de temas clave como la inflación, la migración o el cambio climático. Y aquí hay que decirlo sin rodeos: muchas veces el periodismo ha fallado en explicar, contextualizar y, sobre todo, conectar.

Porque informar no es solo publicar datos. Es hacerlos comprensibles. Y en eso, los creadores de contenido —ese 27% que ya consume noticias a través de ellos— han sabido moverse mejor. No necesariamente con más rigor, pero sí con más cercanía.

Mientras tanto, la industria sigue atrapada entre dos tentaciones: la nostalgia por un modelo que ya no existe y la desesperación por adaptarse a uno que no entiende del todo.

Y en medio de ese caos aparece otro actor: la inteligencia artificial. El uso de chatbots para consultar noticias pasó del 7% al 10% en un solo año, especialmente entre menores de 35. Sin embargo, solo el 20% confía plenamente en sus respuestas. Es decir, la gente los usa, pero no les cree del todo. Una relación curiosa… y peligrosa.

Porque si el periodismo pierde credibilidad y la inteligencia artificial no logra construirla, el vacío lo llenan la desinformación, los sesgos y el ruido. Y ahí sí, ya no hay algoritmo que lo arregle.

Quizá el dato más revelador del informe no está en el crecimiento de TikTok ni en la caída de la televisión. Está en que más de la mitad de los jóvenes entre 18 y 24 años nunca ha leído un periódico de forma regular.

No es que dejaron de leerlo. Es que nunca empezaron. Y eso cambia todo. Porque entonces el reto ya no es recuperar audiencias, sino construirlas desde cero en un terreno donde las reglas no las ponen los periodistas, las pone la plataforma.

El mensaje de las audiencias es claro: quieren información imparcial, directa y útil. Pero también la quieren rápida, visual y accesible. Y si los medios no logran ofrecer eso sin sacrificar su esencia, alguien más lo hará.

La pregunta no es si el periodismo va a cambiar. Eso ya pasó. La pregunta es si va a sobrevivir a lo que se está convirtiendo.

Ulises Castellanos

@MxUlysses