Al reflexionar respecto de las protestas realizadas por los titulares en retiro (Jueces y Magistrados) del Poder Judicial de la Federación, quienes después de dedicar la mayor parte de su vida a servir desde las entrañas de tan noble institución, hoy se ven a las puertas de sus edificios protestando en defensa de México, de la democracia, de la división de poderes, de la independencia judicial, y sobre algo justo, el pago de sus prestaciones, luego de ser despedidos.
Es triste ver hasta dónde hemos llegado como sociedad, como país. Quienes se dedicaron a servir desde el tercer poder, el de impartición de justicia, el de la balanza, el que protegía los derechos humanos de los ciudadanos ante la arbitrariedad de las autoridades; hoy son ninguneados por la ciudadanía, quienes no les respetan y no entienden que al destruir al Poder Judicial de la Federación se inició la destrucción de nuestro país, como se le conocía, como un país democrático y con instituciones.
Se acaba de aprobar en días recientes una reforma a la Reforma Judicial aprobada en septiembre del 2024; una reforma que no hubiese sido necesaria si la anterior fuere acorde al derecho, a la justicia y en bienestar de todos los mexicanos.
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Esa reforma a la Reforma, sin embargo, solo se hizo para hacer creer a los mexicanos y al Mundo, que se estaban corrigiendo las fallas estructurales de la reforma del 2024; pero nada arregla, la destrucción de nuestro país sigue, nuestro México lindo y querido sigue desmoronándose en pedazos.
Las protestas, manifestaciones y bloqueos que se han visto en el país durante los últimos meses, y no sólo en la Ciudad de México, así como las vallas colocadas por el gobierno federal en el Zócalo y por gobiernos locales y el federal en otros sitios públicos, no tienen otro propósito que proteger espacios que consideran de su propiedad frente a los mexicanos que cada vez son más conscientes de la simulación del gobierno en el poder.
Reflexionemos por favor y detengamos la caída de nuestro país, pareciera que México se subió al juego de caída libre y nada puede detener su descenso vertiginoso; pero ¡sí se puede!, para eso estamos los mexicanos, para proteger a nuestro querido México.
Seamos conscientes y detengamos esa caída y esa destrucción para luego comenzar a reconstruirlo.
Aun se encuentran laborando un poco menos del 50% de Jueces y Magistrados federales de carrera judicial, sí, esos que te concedían suspensiones y amparos para que fueras vacunado, se te practicara una cirugía, se te otorgaran medicinas cuando el gobierno te las negaba; esos que obligaban a que se permitiera a tus hijos continuar en la escuela cuando no tenías para pagar las cuotas de padres de familia que te exigían.
Esos que siempre apoyaron para que tu hijo pudiera asistir a la escuela cuando se le negaba la inscripción, aquellos que evitaron te desalojaran de tu casa, que te quitaran a tu hijo, que obligó a que se pagaran alimentos, que cuidó se te liquidarán tus prestaciones conforme a la ley cuando eras despedido injustificadamente o te liquidaban, o bien cuando te jubilabas. Esos que se preocuparon por obligar a los patrones te dieran un trabajo fijo en lugar de ser temporal cuando tenías años de servicio, los que obligaron a que a igual trabajo se pagara igual salario, sin importar si eras sindicalizado o no; esos que evitaron la quiebra de muchas empresas en nuestro país, por errores de las autoridades aduaneras o del SAT; eso y más era la labor de los Jueces y Magistrados de carrera judicial, y sigue siendo la de mis compañeros que siguen ejerciendo la función.
Sin embargo, el 01 de septiembre de 2025 que llegaron a tomar al Poder Judicial de la Federación las personas de elección popular, que además de no conocer la estructura de la institución, no conocían la labor que en ella se desempeñaba en ninguna de sus áreas, no contaban ni cuentan con los conocimientos necesarios para ejercer los cargos que les fueron entregados, dice el partido en el poder, por el pueblo de México, cuando realmente fueron ellos los que eligieron quienes aparecerían en las boletas electorales, y te dejaron escoger de los candidatos que ellos te propusieron, no libremente, porque además hubo acordeones para que no te equivocaras al votar; esos que tomaron sus cargos sin estar preparados para ello y quienes los pusieron, son corruptos, pues la corrupción inicia cuando aceptas un cargo para el que no estas preparado.
Y el partido en el poder lo ha aceptado al hacer una reforma a la Reforma judicial, y al decir que se está avanzando conforme a la experiencia; esto es, están experimentando con los asuntos que resuelven todos los días, están aprendiendo sobre la marcha, sin importar tu vida o tu patrimonio. Hoy no saben, pero en el futuro aprenderán conforme vayan practicando. Así de grave.
Pero hoy lo que me mueve a dirigirme a ti, es que los Jueces y Magistrados de carrera judicial que aun están en el cargo, aun cuando quieren resolver con Justicia y conforme a derecho, no lo pueden hacer, porque no tienen el personal con el que contaban anteriormente, porque no les permiten darles o extenderles nombramiento, no cuentan con las condiciones ni los recursos necesarios para ello.
Mientras el Órgano de Administración Judicial, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, gastan millones de pesos en vehículos nuevos para el personal de dichos órganos, y contratan comedores por cantidades millonarias, así como valet parking y otras cosas superfluas, no se compran hojas para el trabajo diario de juzgados y tribunales, ni copiadoras, menos toner, menos aún dan servicio a los aires acondicionados tan necesarios en varias ciudades de la República, obligando a trabajar de manera inhumana al personal del Poder Judicial de la Federación, y en algunas ocasiones, a no realizar su labor por falta de insumos; pero mis compañeros de carrera judicial en funciones, aun se deben enfrentar a otros obstáculos, el ser presionados por los sentidos jurídicos de sus resoluciones, porque no son acordes a los que desea el régimen actualmente en el poder, lo que los lleva a ser sujetos de cambios de adscripción o suspensiones injustificadas; asimismo, se encuentran laborando en un ambiente hostil y son sujetos de maltrato, pues no hay respeto hacía el que no se cuadra y muestra servilismo al Órgano de Administración Judicial o Tribunal de Disciplina o permanece callado ante las injusticias.
En esas condiciones no hay independencia para impartir una verdadera justicia, “como deberíamos merecer los mexicanos”, porque seguramente merecemos el gobierno que tenemos y por lo que estamos pasando como país, seguramente hicimos o dejamos de hacer lo necesario para llegar a este punto.
Sin embargo, mi llamado es a que ¡detengamos la caída libre de México!; no permitamos la salida de los pocos jueces y magistrados de Carrera Judicial que aun nos quedan en sus cargos. Exijamos que se les respeten sus derechos humanos como personas que son; que se respete la independencia judicial y se les permita resolver acorde a derecho sin ser sujetos de hostigamiento o represión.
Ayudemos a contener la caída de México, prohibiendo su salida. Y una vez logrado esto, busquemos la recuperación de nuestro país a un camino de división de poderes y democracia.
¡Basta ya! ¡Sostengamos a México! ¡No lo dejemos caer más!
Contengámoslo. Y luego, todos juntos, ayudemos a que retome el camino de la libertad.
