REFORESTACIÓN DE LA CIUDAD

Reforestación de la ciudad, apuesta por el futuro

En la Ciudad de México, los programas de reforestación y la preservación de áreas naturales, se han convertido en una prioridad para el bienestar de la sociedad. | Leonor Gómez Otegui

Escrito en OPINIÓN el

El cambio climático ha traído grandes retos y consecuencias para la vida de las personas. El aumento de las temperaturas en las grandes urbes es una de ellas. En promedio, las ciudades de América Latina registran temperaturas superiores a los veintisiete grados centígrados.

Sin embargo, en algunas como la Ciudad de México, la más poblada del país (9.2 millones de habitantes) y en donde se concentran altos niveles de contaminación atmosférica, se alcanzan los treinta grados en promedio. Está comprobado que ambos factores, deterioro de la calidad del aire y altas temperaturas, tienen una relación directa con enfermedades respiratorias y cardiovasculares en la población.

Además del incremento en la sensación térmica, el cambio climático ha traído otros efectos como la precipitaciones pluviales extremas, la erosión del suelo y subsuelo, la reducción de la disponibilidad de agua y alimentos, y la pérdida de biodiversidad, entre muchos otros.

Derivado de lo anterior, los gobiernos de las grandes urbes han incorporado en sus agendas y plataformas, diversas acciones para contrarrestar los efectos de la explosión demográfica y mitigar los efectos del cambio climático.

En la Ciudad de México, por ejemplo, los programas de reforestación y la preservación de áreas naturales, se han convertido en una prioridad para el bienestar de la sociedad.

De manera más reciente, la creación de “minibosques” se ha vuelto una alternativa eficiente para generar ambientes mucho más sanos, partiendo del análisis de suelo y de la siembra de plantas nativas de las diferentes zonas de la ciudad. Gracias a ello, espacios en donde antes sólo había concreto, gozan hoy de una biodiversidad que contribuye con el sano desarrollo de las personas.

Los beneficios de la reforestación y la arborización son muchos. Desde la purificación del aire, la conservación del suelo y la recuperación de biodiversidad; hasta la regulación de la temperatura, la reducción del ruido y la mejora general de la imagen de las urbes. 

En el caso de la Ciudad de México, el crecimiento acelerado y desmedido de la mancha urbana ha provocado una profunda pérdida de áreas naturales que pone en riesgo la posibilidad de mitigar el impacto del cambio climático.

De acuerdo con la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la CDMX (PAOT) , la mancha urbana pasó de 22 mil hectáreas a más de 190 mil en las últimas décadas. Lo anterior provocó un cambio en la disponibilidad de áreas verdes por habitante, nunca antes visto; pasando de 15.1 metros cuadrados por capitalino, a menos de siete metros cuadrados por persona.

En el caso de la Alcaldía Cuauhtémoc y de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA), se estima que actualmente hay 1.9 millones de metros cuadrados de áreas verdes en toda la demarcación, lo cual representa una disponibilidad de apenas 3.6 metros cuadrados de área verde por habitante. Lo cual nos deja ver el tamaño reto y la importancia de promover programas de reforestación y arborización en las zonas que más lo necesiten.

Si bien el cambio climático es una realidad con la cual hemos aprendido a vivir, gobiernos y sociedad en general debemos redoblar esfuerzos que vayan encaminados a mitigar y contrarrestar los efectos de este fenómeno y del crecimiento acelerado de las manchas urbanas. Ahí está el futuro de todas y todos.

Leonor Gómez Otegui

@LeonorOtegui