ESCLAVITUD INFANTIL

Día Internacional contra la Esclavitud Infantil

La imposición de trabajo, el arrebato a la libertad y la falta de apoyo en el crecimiento de los niños es lo que hizo que el 16 de abril se convirtiera en el Día Internacional contra la Esclavitud Infantil. | Ingrid Schemelensky

Escrito en OPINIÓN el

Es común escuchar a los adultos decir que les gustaría volver a su infancia, que los niños tienen el alma más pura y que esa es la etapa más importante para el futuro. Esta debería ser la única realidad; la imposición de trabajo, el arrebato a su libertad y la falta de apoyo en su crecimiento nos ha alejado del propósito, y eso, es lo que hizo que el 16 de abril se convirtiera en el Día Internacional contra la Esclavitud Infantil.

Aunque la finalidad de dicha conmemoración es luchar contra la explotación de los menores, tiene un nombre en particular: Iqbal Masih. Con tan solo 12 años, su padre decidió su destino: fue vendido a una fábrica de alfombras en Punjab, India; ¿la justificación? Debía conseguir dinero para pagar los gastos de la boda de su primogénito.

El trabajo de Iqbal duraba 12 horas diarias en las cuales trenzaba alfombras con una remuneración de una rupia por día (0.18 centavos mexicanos aproximadamente). No hubo manera de que la deuda llegara a su fin, pues los intereses sólo aumentaron con el tiempo. Esto sólo provocó una esclavitud que podría no tener una fecha final.

Cinco años después, a esta historia se sumó un héroe: Ehsan Khan. Su trabajo era velar por la integridad de las personas y mientras luchaba para erradicar la esclavitud laboral, se encontró con la historia de Iqbal, quien se atrevió a denunciar las pésimas condiciones en las que tanto él como otros niños tenían que trabajar en los telares de alfombras.

Su libertad se dio gracias al Frente de Liberación del Trabajo Forzado. A partir de ahí decidió transformar su pasado en inspiración para ayudar a más personas que sufrían lo mismo que él: explotación infantil. Tiempo después, la realidad del mundo tocó su puerta, pues las grandes empresas lo comenzaron a ver como un “estorbo” para sus objetivos.

Iqbal Masih fue asesinado el 16 de abril de 1995, pero su legado no podía terminar ahí, aunque la pregunta no se puede modificar: ¿realmente hemos hecho lo suficiente? Según la Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) en 2021, del número de niños entre 5 y 17 años que trabajan 50% lo hacen de forma que afecta su salud, educación y bienestar.

"La combinación de la pérdida de empleo, el aumento de la pobreza y el cierre de escuelas es una tormenta perfecta para la proliferación del trabajo infantil. Abandonar la escuela y entrar prematuramente en el mercado laboral reduce las posibilidades de conseguir mejores empleos en el futuro, perpetuando la trampa de la pobreza", dijo Vinícius Pinheiro, director regional de la OIT para América Latina y el Caribe.

Según la SEP a través del sistema educativo nacional, en el ciclo escolar 2023-2024, la tasa de abandono de las escuelas por parte de los jóvenes en medio superior representó un 11.3%, mientras que en secundaria fue de 3.7% y en primaria de 0.6%, esto por cada 100 alumnos que se matricularon anualmente.

El problema en nuestro país continúa, no hace falta desviar la conversación más allá de la violencia que vivimos día con día y los tantos casos de adolescentes que han sido vinculados a ellos. México es un país con un alto porcentaje de pobreza; aproximadamente 38.5 millones de personas (datos de INEGI) viven en esta situación, y lamentablemente, esto conlleva a una afectación de los más vulnerables: los niños.

Que el 16 de abril nos recuerde por qué, o más bien, por quienes debemos luchar. Necesitamos despertar ante esta realidad para no convertirla en una normalidad. Como mexicanos tenemos la tendencia a apoyarnos con unión y solidaridad, pero también a olvidar y dejar pasar lo que nos afecta.

El desarrollo de nuestros menores debe estar protegido y lleno de vida. Que ellos continúen siendo el ejemplo de lo que tanto extrañamos y ahora anhelamos: vivir el día a día, haciendo lo que nos gusta mientras cuidan de nosotros. Todos tenemos un niño interior, porque jugar no debe ser un lujo, sino una necesidad.

 

Ingrid Schemelensky

@IngridKSC