CENTROS DE JUSTICIA PARA LAS MUJERES

Centros de Justicia para las Mujeres: una ayuda en progreso

La iniciativa de los Centros de Justicia para las Mujeres es buena y clara, pero México necesita más que eso: las acciones deben ser también preventivas, desde la infancia hasta la vida adulta. | Ingrid Schemelensky

Escrito en OPINIÓN el

Una petición de ayuda ya no debe quedarse guardada. Las mujeres merecen tener garantizada su seguridad, y para ello, es indispensable que se cuente con lugares a los cuales acudir en caso de alguna agresión. México ha intentado ser proveedor de justicia para sus ciudadanas mediante instituciones protectoras, aunque, ¿es realmente eso lo único necesario para una vida libre de violencia? 

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al 30 de junio de 2025 fueron 76 Centros de Justicia para las Mujeres (CJM) distribuidos en las 32 entidades federativas los que tuvieron actividad en defensa de las afectadas. Coahuila tuvo la mayor cantidad con seis, le siguió Jalisco con cinco, mientras que San Luis Potosí, Ciudad de México y Estado de México, reportaron cuatro cada una.

El propósito de estos Centros es garantizar el derecho a una vida libre de violencia para las mujeres y niñas. Proveen servicios especializados, integrales e interinstitucionales para brindar atención e incluyen el apoyo a niños menores de 12 años. Los profesionales están capacitados para actuar conforme a las necesidades de cada víctima, pues la base de su trabajo es la perspectiva de género y el respeto a los derechos humanos. 

La atención es gratuita y los servicios que se ofrecen para afrontar la violencia y construir un proyecto de vida que las empodere son los siguientes: trabajo social, psicología, lúdica, médica, jurídica, medidas de protección, empoderamiento, juzgado familiar, juzgado cívico, asesoría jurídica pública y agencia de ministerio público. Todos ellos de forma gratuita con atención las 24 horas de los 365 días del año. 

Entre 2023 y 2024, los CJM reportaron un total de 1,405,921 incidentes de violencias, entre los cuales una misma mujer pudo haber sufrido varios. La violencia psicológica (18.2%) y la física (14.2%) fueron las que se presentaron mayormente, siendo de la primera Campeche, Nuevo León y Aguascalientes las entidades más afectadas; mientras que, de la segunda, Tlaxcala, Chihuahua y Campeche, respectivamente. 

Las heridas profundas no son sólo las que aparecen en el cuerpo, también lo son aquellas que te hacen dudar de tu valor como mujer. Hoy en día, diversos factores contribuyen a la violencia psicológica y su impacto en la salud mental provocan ansiedad, depresión, baja autoestima, aislamiento social, entre otros; lo cual impacta en el día a día de las afectadas y privándolas de vivir en plenitud. 

De acuerdo con datos de los CJM, en 2023 se registró la atención de 598,437 mujeres. El 34.1% correspondió a mujeres que acudieron a uno de los centros de atención por primera vez, mientras que el 65.9 % se presentó en consultas de seguimiento. Un año atrás, los CJM reportaron 638,720 mujeres atendidas, de las cuales 34.2 % correspondió a atenciones por primera vez y 65.6 %, a atenciones de seguimiento. 

Pese a que hubo una disminución de personas en busca de ayuda y los porcentajes de seguimiento se mantienen favorables, la violencia no ha logrado ser contenida, más bien su aparición es tan constante que hace que el trabajo de estos centros tengan que buscar la forma de mejorar. 

Desde la ONU Mujeres, Silvane Ferraz, quien fue la concejala más votada de Belém en 2023, dijo: “Ellas cuidaban de todos y nunca dejaban caer la pelota, pero ¿quién cuidaba de ellas? Cuidar a quienes cuidan es una responsabilidad pública” y pocas palabras resumen la situación con tanto sentimiento y claridad. La iniciativa de los CJM es buena y clara, pero México necesita más que eso. 

Las acciones deben ser también preventivas, desde la infancia hasta la vida adulta. Empoderar a las mujeres no es darles armas para seguir creando antagonismos innecesarios, más bien es que como sociedad, tanto hombres como mujeres, seamos ese equipo que, con inteligencia emocional, respeto y diálogo, trabajen en una equidad de género saludable.

 

Ingrid Schemelensky

@IngridKSC