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Las últimas semanas para Cuba, ¿por qué asfixiarla?

De acuerdo con la hoja de ruta estadounidense, ya sólo bastan unas cuantas semanas más para que el gobierno cubano se vea obligado a dimitir y se dé un cambio en su sistema político. | María Idalia Gómez

Escrito en OPINIÓN el

La operación iniciada contra el régimen cubano fue diseñada varios meses atrás por las agencias estadounidenses. Más allá de ideologías, el análisis de esas oficinas que le fue reportado al presidente Donald Trump indicaba que era imperativo frenar la expansión de las “operaciones cubanas” en todo el continente. 

De acuerdo con la información recabada por esta columna, la operación se nutrió de la mayor cantidad de información que poseían las oficinas estadounidenses sobre la presencia cubana, las sospechas de corrupción de la alta jerarquía militar y del gobierno, y todo el contexto político, social y económico de la isla. 

Con toda la información, el sistema de inteligencia Palantir analizó la información y produjo una serie de escenarios posibles, a partir de diferentes acciones. Y así comenzó la estrategia hacia Cuba. Si la operación en torno a Venezuela inició tres años atrás, ésta se comenzó a plantear desde el primer gobierno de Donald Trump.

Como se ha visto, tras la extracción del presidente Nicolás Maduro de Venezuela, entre las condiciones impuestas a los chavistas y maduristas se encontraron varias en relación a Cuba: ya no se les entregaría algún tipo de energético; tampoco se mantendrían los contratos de asesoría y prestación de servicios como seguridad, entrenamiento militar o atención médica, por ejemplo, y se impulsaría la salida del territorio de las personas cubanas que no justificaran una estancia legal o labores específicas. Esto último era porque se identificaron más de 20 mil personas de origen cubano haciendo tareas de inteligencia desde Venezuela y con vinculación con Irán, China y Rusia.

De acuerdo con los cálculos estadounidenses, la turbosina para alimentar a los aviones del Ejército cubano no duraría un mes; y así fue, las reducciones en operaciones internas extendieron un poco más la capacidad la existencia para tareas sustanciales. Pero ya no pueden realizar operaciones de defensa y persecución.

Venezuela no fue el único país que debía cortar su apoyo a la isla, prácticamente todos en el continente debía de hacerlo, al igual que con Nicaragua. Y así ha ocurrido, la más reciente acción la consumó el presidente de Honduras, Nasry Asfura, quien canceló la semana pasada el convenio con Cuba y los 168 médicos que estaban en el territorio regresaron a su casa. Otros países se sumarán y llegará el punto en el que México deberá decidir si continúa con el programa o no.

Para Estados Unidos, de acuerdo con las fuentes, en lo que se refiere a los servicios que ofrece el Estado cubano implica la presencia de agentes de inteligencia, por lo que es prioritario para las agencias del país del norte el disminuir y hasta eliminar toda presencia que no pueda ser monitoreada por los estadounidenses.

Como parte de la operación, se ha dado seguimiento a personajes de interés cubano, sea por sus viajes dentro del continente o para Asia y Oriente Medio. Aseguran que han identificado cuentas bancarias en varios países con dinero que fue entregado por gobiernos y empresas de países como México, España o Venezuela, por ejemplo. Esta información se ha puesto en la mesa de acercamiento que ya se han tenido entre enviados de Cuba y de Estados Unidos.

El cierre del espacio aéreo y marítimo por parte del Comando Sur estadounidense también provocó que la ruta de narcotráfico a través de la isla disminuyera y pretenden frenarlo totalmente.

Las agencias de EU también consideran que ha disminuido notablemente la relación con Cuba desde Nicaragua, Colombia e incluso España. 

De acuerdo con la hoja de ruta estadounidense, ya sólo bastan unas cuantas semanas más para que el gobierno cubano se vea obligado a dimitir y se dé un cambio en su sistema político. Cuando esto ocurra, aseguran, llegará un buque estadounidense con ayuda que requiera la población, algo que tendría toda la espectacularidad que gusta al país del norte.

Mientras tanto, el foco rojo para EU es México. No ha disminuido la presencia de agentes de inteligencia cubanos; tampoco ha cambiado sus contratos de servicios con el país isleño y menos ha revisado quiénes se han incrustado en la estructura gubernamental, sea como personas funcionarias o asesoras, o del sector empresarial. Al menos esas son las exigencias que han hecho en varias mesas los estadounidenses al gobierno mexicano.

Las presiones por ese lado se incrementarán y habrá que ver la respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum. Continuarán apareciendo evidencias de la intromisión de la inteligencia cubana en México, de los delitos cometidos como las actas de nacimiento que se les estaban regalando en Chiapas o la ausencia de un documento que certifique la renuncia a la nacionalidad cubana de la embajadora de México en Honduras, Martha Susana Peón Sánchez, y seguirá apareciendo más información.

Para Estados Unidos el nuevo orden mundial, aseguran las fuentes, se definirá en América Latina, porque, de acuerdo a los escenarios ofrecidos por Palantir, entre otras cosas, de nuestro continente depende su capacidad y fuerza económica y política global. 

María Idalia Gómez

@Gosimai