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El Mencho, Omar García Harfuch y los millones para la “inteligencia civil”

Ahora que vemos el caso de Nemesio Oceguera “El Mencho” cabe preguntarse ¿qué hace el Centro Nacional de Inteligencia y por qué el incremento sustancial en su presupuesto? | Jorge Ramos Pérez

Créditos: SSPC
Escrito en OPINIÓN el

Ahora que se asegura que el Ejército mexicano fue quien “abatió” a Nemesio Oceguera Cervantes El Mencho, con datos de la CIA y otras organizaciones de Estados Unidos, cabe preguntarse qué hace el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el juguete caro de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, que en un año vio incrementar el presupuesto de este organismo en más de mil millones de pesos: ¿Para qué?

Foto: SSPC

Este espacio se ha ocupado durante años por intentar arrojar luz a un ente opaco y que ha sido utilizado políticamente, pero sobre el cual en realidad no hay datos precisos sobre lo que hace. Incluso, la Comisión Bicameral del Congreso, integrada por senadores y diputados, está absolutamente desaparecida del ojo público.

En abril de 2023, estos Recovecos informaron que (https://lasillarota.com/nacion/2023/4/16/operan-espias-de-amlo-en-instalaciones-cuya-vida-util-concluyo-424184.html) una iniciativa de la senadora sinaloense Imelda Castro (Morena) proponía en ese momento reforzar la rendición de cuentas del Centro Nacional de Inteligencia ante el Congreso. Para ese momento, casi cinco años después de haber asumido esa estratégica posición el amigo de Andrés Manuel López Obrador, el general Audomaro Martínez Zapata, ni siquiera lo habían visto. Hoy hay versiones muy sólidas de que en Estados Unidos tienen información delicada del general Audomaro.

La iniciativa de Castro recordaba que hay antecedentes en materia de control de las actividades de seguridad nacional en el Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos desde 1976, y se entiende que fue después de que Richard Nixon tuvo que renunciar a la presidencia por el escándalo conocido como Watergate por espionaje al Partido Demócrata. 

“Los motivos que originan su creación se vinculan a abusos por parte de la comunidad de inteligencia tanto como a la ausencia de una supervisión y rendición de cuentas del Poder Ejecutivo al Legislativo”, argumentó Imelda Castro.

La senadora de Morena sostenía que el Congreso de la Unión integrado por sus dos Cámaras, además de sus funciones legislativas y presupuestarias, ejerce también funciones de control hacia el Poder Ejecutivo. Esta función se lleva a cabo a través de ambas Cámaras y está dada en el sentido de inspección, fiscalización, comprobación y revisión que llevan a cabo sobre las actividades del Ejecutivo Federal, “constituyendo uno de los elementos fundamentales de un Estado democrático”.

Y puntualizaba: 

“El fortalecimiento operativo y funcional de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional es de suma importancia para el Congreso de la Unión pues su función de control y evaluación conlleva el ejercicio de importantes facultades de la Comisión que tienen que ver con la comunicación con el Consejo de Seguridad Nacional y con el actual Centro Nacional de Inteligencia, a través del intercambio de información y la rendición de cuentas. Asimismo, no deja de ser trascendente que en la administración de Andrés Manuel López Obrador como presidente de la República se está buscando darle una nueva orientación a la política de Seguridad Nacional”.

Sin embargo, no pasó nada con la propuesta de la senadora de Morena. Y de la Comisión Bicameral de Seguridad, ni sus luces.

AMLO inventa el agua tibia

Otto René Cáceres y Lucía Carmina Jasso, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, documentaron recientemente en un estudio sobre Los servicios de inteligencia en México ayer y hoy que “desde la época prehispánica hasta principios del siglo XX se contaba con diferentes sistemas encargados de llevar a cabo la recopilación de información y labores de espionaje a través los pochetcas, la Inquisición y una sucesiva red de informantes durante los periodos Colonial, Independiente y Reformista, así como la actuación de la policía secreta durante el Porfiriato y la creación de la Sección Primera durante la Revolución, al mando de Venustiano Carranza. Fue a partir del final de la Revolución mexicana que, debido a las condiciones en que los generales, caciques y políticos vivieron al final de esta, se volvió necesario el espionaje político de amigos y enemigos como mecanismo de conocimiento para la defensa y la toma de decisiones: Los servicios de inteligencia”.

El 1 de diciembre de 2018, bajo la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, el CISEN dejó de existir para transformarse en el Centro Nacional de Inteligencia y se trasladaron sus funciones, equipo y personal de la Secretaría de Gobernación a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, “buscando con ello reducir la injerencia del Ejecutivo en materia de seguridad nacional, así como terminar con los vicios inherentes a los servicios de inteligencia en México, en cuanto a labores de inteligencia y espionaje civil y político, contar con mecanismos de control, seguimiento y acceso a la información más abiertos, así como llevar a cabo una apertura de inclusión a la comunidad académica y la sociedad civil”, según los académicos citados.

Sin embargo, Cáceres y Jasso advierten que “en México, la falta de clarificación conceptual en cuanto a la seguridad constituye una preocupación que debe solventarse de manera inmediata y urgente con el fin de afrontar, de manera eficaz y eficiente, los retos que se imponen en la materia, que permita delimitar los objetivos y las responsabilidades de las distintas áreas encargadas de la seguridad, solucionando las divergencias de percepción e interpretación que dan pie a confusiones interinstitucionales y que permitan cumplir a cabalidad las funciones que cada una tenga encomendada. Esto contribuirá al fortalecimiento de la compartimentación de información para llevar a cabo labores preventivas que permitan conocer y entender los posibles detonantes sociales o movimientos de inconformidad social, generando políticas de resolución de conflictos, adecuadas y apegadas a derecho, antes de que adquieran un carácter violento o delictivo. La fortaleza institucional no se logra de la noche a la mañana”.

Las mentiras

El viernes 10 de marzo de 2023 la periodista Nayeli Roldán preguntó al entonces presidente López Obrador en torno al espionaje en contra de ciudadanos, entre ellos Raymundo Ramos, de Tamaulipas, y la respuesta fue: “ustedes no van a establecer la agenda”, de la conferencia denominada “mañanera”.

La revista Proceso había documentado por esos días en un reportaje junto con Aristegui Noticias y Animal Político, además de la organización R3D, a partir de diversos documentos que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador espiaba.

López Obrador recalcó que en su gobierno “no se espía, se hace labor de inteligencia”. Y para documentar su argumento dijo que el general retirado Audomaro Martínez Zapata, le había logrado advertir a Omar García Harfuch, en ese momento secretario de seguridad de la Ciudad de México, que habían interceptado comunicaciones de narcos que presagiaban un atentado en su contra, lo cual finalmente ocurrió, y pudo salir con vida del ataque del Cártel Jalisco Nueva Generación. (https://lasillarota.com/opinion/columnas/2023/3/12/lopez-obrador-espionaje-incongruencia-418908.html)

Toneladas de dinero

Un estudio de Casede, especializado en temas de seguridad, revisó el presupuesto para el Cisen desde el 2000 al 2016. De acuerdo con su registro, en el 2000, con Vicente Fox, le asignaron 900 millones de pesos. En 2006, al cierre del sexenio de Vicente Fox, este organismo recibió 1,153 millones de pesos (https://lasillarota.com/nacion/2023/4/16/operan-espias-de-amlo-en-instalaciones-cuya-vida-util-concluyo-424184.html).

Con Felipe Calderón (2006-2012) el gasto del Cisen pasó de 1,153 millones de pesos a 2,766 millones de pesos en 2012. El cierre del estudio marca 3,273 millones de pesos en 2016 con Enrique Peña Nieto. Es interesante que en el caso de López Obrador en 2019 inició con 2,490 millones de pesos y cerró su sexenio con 2,984,309,486 millones de pesos en 2024. Sin embargo, si bien en 2025 le redujeron casi 200 millones, para este 2026 la cifra se disparó como nunca en la historia de este ente: 3,863,388,011.

Presupuesto para el CNI

2,490,693,791 (2019)

2,626,857,454 (2020)

2,603,458,459 (2021)

2,809,160,127 (2022)

2,813,446,355 (2023)

2,984,309,486 (2024)

2,759,993,826 (2025)

3,863,388,011 (2026)

En estos Recovecos se documento en el sexenio de AMLO que las instalaciones donde se ubica la sede del CNI, “en parte han concluido su vida útil”.


 

Más “agentes”

El pasado 19 de diciembre pasó un tanto desapercibido un comunicado oficial que “informó” lo siguiente:

“En el marco de la celebración del 107 Aniversario de los Servicios de Inteligencia en México, se realizó una ceremonia solemne encabezada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien estuvo acompañado por la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy, el Comandante de la Guardia Nacional (GN), General Hernán Cortés, el titular del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Francisco Almazán Barocio, y representantes de las instituciones que conforman el Gabinete de Seguridad” (https://www.gob.mx/sspc/prensa/fortalecen-las-capacidades-del-cni-para-ofrecer-al-pais-el-mejor-servicio-de-inteligencia).

Francisco Almazán Barocio reveló el incremento del estado de fuerza de 687 nuevos elementos, con la meta de alcanzar un total de 1,146 agentes de inteligencia durante la presente administración.

Omar García Harfuch afirmó que el CNI es clave para la estrategia de seguridad.

El pasado 24 de febrero se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo que sustituye desde el nombre de la Escuela de Inteligencia para la Seguridad Nacional del CISEN, promulgado el 16 de abril del 2009, a Escuela de Inteligencia para la Seguridad Nacional del CNI.

“Con el objeto de formar cuadros profesionales y especializados, además de lo concerniente a la inteligencia civil para la seguridad nacional y cualquier otra necesaria para mantener la integridad, estabilidad y permanencia del Estado mexicano, en investigación e inteligencia para la seguridad pública, resulta necesario reformar el Acuerdo…, a fin de elevar las capacidades técnicas del Estado mexicano para preservar además de la Seguridad Nacional, el orden público y alcanzar la paz social”, indica (https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5780777&fecha=24/02/2026#gsc.tab=0). 

Ahora que vemos el caso de Nemesio Oceguera El Mencho cabe preguntarse ¿qué hace el CNI y por qué el incremento sustancial en su presupuesto?

Punto y aparte 

Mientras todos están perdiendo el tiempo en una reforma electoral que apunta a nacer muerta o descafeinada, el INE ni cuenta se da que hay decenas en campañas para las elecciones del 2027. Como cantaba Bob Dylan: “¿Cuántas veces puede un hombre volver la cabeza y fingir no ver lo que ve?”

Punto final

Esta semana comienza en el país el registro de personas para la credencialización del Servicio Universal de Salud. Más vale que todo salga bien. Ojalá así sea.  

 

Jorge Ramos Pérez

@jorgeramos7773