IMSS-BIENESTAR

IMSS-Bienestar: un paso firme hacia el derecho universal y gratuito a la salud en México

Hoy, bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el país avanza hacia la consolidación del sistema público más ambicioso de las últimas décadas: IMSS-Bienestar. | Pedro Zenteno

Escrito en OPINIÓN el

En México, garantizar el derecho a la salud no es sólo un mandato constitucional: es un compromiso moral con quienes durante décadas han sido excluidos del acceso digno, oportuno y gratuito a los servicios médicos. Hoy, bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el país avanza hacia la consolidación del sistema público más ambicioso de las últimas décadas: IMSS-Bienestar. Su expansión, fortalecimiento y transformación institucional representan un giro histórico hacia la justicia social.

La información más reciente confirma que este modelo se ha convertido en la columna vertebral del nuevo sistema de salud para la población sin seguridad social. En tan solo dos años, el programa ha logrado integrar 23 estados, operar 10,501 establecimientos de salud y administrar 576 hospitales, con más de 53,623 profesionales de la salud, basificados, que atienden a millones de mexicanas y mexicanos.

Las reformas impulsadas en 2025 consolidan al IMSS-Bienestar como un pilar formal del Sistema Nacional de Salud. La reestructuración de la Junta de Gobierno —ahora encabezada por la Secretaría de Salud— y la unificación financiera en el Fondo de Salud para el Bienestar permiten una gestión más homogénea y eficiente de los recursos públicos, asegurando que lleguen a las regiones donde históricamente la atención sanitaria ha sido insuficiente.

El presupuesto es la expresión más clara de las prioridades de un gobierno. Para 2026, IMSS-Bienestar ejercerá 172,492 millones de pesos para financiar atención médica gratuita, medicamentos, equipamiento e infraestructura orientados a quienes más lo necesitan. Este esfuerzo se suma al incremento sustantivo de 2025, cuando el presupuesto aumentó 30.2% real, un salto sin precedentes en el financiamiento a la población sin seguridad social.

El avance no sólo se mide en cifras; se siente en las clínicas y hospitales donde la gente acude todos los días. Programas como La Clínica es Nuestra han destinado miles de millones a rehabilitación, equipamiento y mantenimiento del primer nivel de atención. Además, las Rutas de la Salud han distribuido millones de medicamentos en periodos cortos, garantizando abasto incluso en regiones remotas.

El fortalecimiento de IMSS-Bienestar respalda una visión de país donde la salud no depende del ingreso, la ubicación geográfica o la condición laboral. El Programa Institucional IMSS-Bienestar 2025–2030 fija como prioridades reducir brechas, expandir cobertura, garantizar gratuidad y disminuir el gasto de bolsillo para las familias.

No existe transformación sin desafíos. Aunque subsisten fallas administrativas y presiones presupuestarias, el compromiso del gobierno federal con la transparencia, la tecnificación y el fortalecimiento del financiamiento público es claro.

El avance de IMSS-Bienestar es, ante todo, una apuesta por la igualdad. La administración de Claudia Sheinbaum ha dejado claro que el bienestar no es un ideal abstracto: es la posibilidad real de que cualquier persona, en cualquier rincón del país, pueda recibir atención médica de calidad sin importar su capacidad de pago.

El camino es largo, pero el rumbo está bien trazado: un sistema de salud fuerte, gratuito, universal y profundamente humano.

 

Pedro Zenteno

@drpedrozenteno