INACTIVIDAD FÍSICA EN MÉXICO

Inactividad física: problema de salud pública

La OCDE ha puntualizado que combatir el sedentarismo es crucial para la vida, un aumento en la actividad física de las personas podría ahorrar importantes recursos económicos en gastos de salud y muertes prematuras. | Fernando Díaz Naranjo

Escrito en OPINIÓN el

El INEGI publicó apenas el pasado 27 de enero los resultados del “Módulo de práctica deportiva y ejercicio físico (MOPRADEF) 2025”, cuyo objetivo es dar a conocer la información estadística sobre la participación de la población de 12 años y más en la práctica de ejercicio físico o la práctica de algún deporte.

Entre los principales resultados mostrados resalta que la población de 18 años y más en 32 ciudades de 100 mil habitantes y más, registró un 44.5% de actividad física, dicho de otra manera, más de la mitad de la población (55.5%) no realiza alguna actividad física.

El mayor registro entre 2013 cuando empezó a medirse este indicador a 2025 corresponde a 2014 cuando la población alcanzó un 45.4%.

Asimismo, en 2025 se observó que descendieron los niveles de ejercicio; en mujeres de un 67.8% a un 58.3% y en hombres de una 60.8% a un 59.2%.

Respecto a grupos de edad, la población de 12 a 19 años representó el mayor porcentaje con 52.7%.

Entre las principales razones por la que la población no hizo ejercicio destaca “cansancio o falta de tiempo por trabajo o estudio” (32.5%); “problemas de salud o por edad” (18.4%), “falta de tiempo por labores domésticas o de cuidados” (17.8%), entre las principales.

Ahora bien, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) la actividad física regular es un elemento indispensable para la salud física y mental de las personas.  El sedentarismo en México de los adultos mayores alcanza hasta un 70%, incrementando riesgos de enfermedades crónicas.

Incluso la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha puntualizado que combatir el sedentarismo es crucial para la vida, ya que un aumento en la actividad física de las personas podría ahorrar importantes recursos económicos en gastos de salud y muertes prematuras.

Sin embargo, como podemos apreciar, la realidad de México es otra.  Por ello, no deben de extrañarnos cifras alarmantes que reportó el INEGI en 2024:

  • En México las enfermedades cardiovasculares (infartos y accidentes cardiovasculares) son la principal causa de muerte del país.
  • La obesidad es un problema creciente de salud pública en México; ocupa el segundo lugar mundial en obesidad.
  • En México la diabetes ocupa uno de los primeros lugares en el mundo en prevalencia de esta enfermedad.

De acuerdo con la OCDE:

  • En México, la esperanza de vida fue de 75.5 años, 5.6 años menos que el promedio de los 38 países miembros de la OCDE.
  • Contamos con 2.7 médicos en ejercicio por cada mil habitantes, cuando el promedio de la OCDE es de 2.9.
  • México tiene 1 cama de hospital por cada mil habitantes, el promedio de la OCDE es de 4.2.

Bajo este contexto, la OMS, en su Plan de Acción Mundial sobre Actividad Física ha establecido una serie de recomendaciones que bien podrían adaptarse en nuestro país tales como mayores oportunidades para realizar actividades físicas en escuelas y lugares de trabajo; aumento y accesibilidad al deporte popular, incrementar la movilidad de las personas, generar mayores espacios de áreas verdes, entre otras.

Si bien existen programas que buscan atender la inactividad física de la mayoría de las y los mexicanos, es necesaria la revisión de diversos programas y políticas públicas, así como la intervención de la iniciativa privada y organizaciones no gubernamentales que promuevan la práctica deportiva.

El gobierno debe considerar la salud pública como un eje fundamental para el desarrollo de nuestra nación y la actividad física es fundamental para ello.

 

Fernando Díaz Naranjo

@fdodiaznaranjo