MAÑANERAS

Basta de mañaneras

¿A quién le sirven las conferencias de prensa mañaneras? A la sociedad y a los medios, no. | Mario Campos

Escrito en OPINIÓN el

¿A quién le sirven las conferencias de prensa mañaneras? A la sociedad y a los medios, no. El espacio que el entonces presidente López Obrador vendió como un “inédito ejercicio de diálogo circular” ha dejado de tener sentido. La presidenta no habla de lo importante. ¿O qué tiene que hacer Claudia Sheinbaum hablando de BTS cuando asesinaron a 14 personas la tarde anterior? 

Al hacerlo, la presidencia no solo se muestra oportunista sino insensible. No puede decir entre risas que mandó una carta a Corea mientras las familias están velando a sus muertos.

La mañanera tampoco sirve para dar respuestas. Los días transcurrieron y en todas las horas de exposición nunca se pudo informar si se entregará o no petróleo a Cuba

Los que reniegan de la autonomía del INE ahora se escudan en una supuesta autonomía de Pemex para no responder con un simple sí o no. Pasó la semana y nunca se dijo si se han cobrado las entregas, en qué consiste el apoyo humanitario o si habrá o no nuevos envíos.

Las mañaneras de la presidenta tampoco sirvieron para aclarar si hubo o no un operativo del FBI en México, o por qué se compartió una foto generada con IA como si fuera el aval de una versión oficial que vía filtraciones desde EU no dejan de desmentir.

La dinámica no es útil para explicar los asuntos centrales del país y tampoco para la comunicación presidencial. Porque en el afán de subirse a temas de oportunidad se muestra lejana, porque en medio de la tensión con Estados Unidos se ve forzada a salir todos los días, tenga o no respuestas que dar.

Hace tiempo que la mañanera dejó de ser un instrumento útil para poner agenda. Lo que ahí se dice apenas llega a los medios, y de ahí a la conversación pública, hay un trayecto muy largo.

La conferencia solo implica un desgaste innecesario. Sin duda la dinámica tenía sentido para el poder cuando AMLO la usaba para fijar los temas, cuando ponía al país a discutir sobre la rifa de un avión, la actuación de García Luna o los ingresos de Loret. La mañanera siempre fue un espacio de propaganda solo que en ese momento, con ese presidente y en ese clima de constante polarización, tenía los efectos deseados.

En el contexto actual, con EU imponiendo los temas, sin una agenda fuerte propia, y con un país lleno de bombas heredadas que estallan un día sí y otro también, es momento de replantear la estrategia de comunicación. 

Volver a dar protagonismo al gabinete, abrir la conversación con los medios en entrevistas -incluyendo a la propia presidenta-, y recuperar el valor de la palabra presidencial que solo se usa cuando es necesario y tiene algo que decir, es una forma de empezar a cambiar las cosas.

Veremos si desde presidencia lo hacen o si se mantienen atrapados en un traje que fue diseñado para alguien que tiene una personalidad distinta, que cada vez resulta más desgastante y que ya dio lo que tenía que dar.

Mario Campos

@mariocampos