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¿Reforma electoral sin consenso?

Los procesos de reformas electorales son la base del perfeccionamiento de un sistema democrático, casi siempre. | José Antonio Sosa Plata

Escrito en OPINIÓN el

Lo ha advertido la consejera del Instituto Nacional Electoral (INE), Dania Ravel, y muchos líderes y analistas más: Una reforma electoral sin consenso entre las fuerzas políticas puede poner en riesgo los resultados de las elecciones y la estabilidad política del país, además de provocar un retroceso en la autonomía del órgano electoral.

Sin embargo, las señales apuntan —al menos hasta ahora— a que se impondrá el proyecto de Morena, sin importar si hay o no consenso con sus aliados, el Partido Verde y el Partido del Trabajo. Las críticas principales se centran en que la prioridad no es consolidar nuestra democracia, sino fundamentalmente tomar el control del INE.

Con esta decisión, se ampliaría el control de Morena más allá de los tres poderes de la Unión, en los que hoy domina. Tendría, además, un amplio poder sobre todos los organismos autónomos e independientes y estaría, dicen, muy cerca del regreso a un partido hegemónico de Estado. 

Todo lo anterior a pesar de que aún se desconoce una propuesta concreta de reforma electoral o una declaración oficial y certera de cuáles serían sus principales modificaciones y ajustes. En el mismo sentido, existe la percepción de que no serán tomadas en cuenta las propuestas que se presentaron en los foros sobre dicha reforma.

Por si no lo leíste: Reforma sin consenso, ruta para regresar a una hegemonía: consejera. 

No obstante —y dejando de lado todos los problemas y riesgos que hasta ahora se han expuesto— la falta de consenso se presenta como la crítica principal a la presidenta Claudia Sheinbaum y al partido que la llevó al poder. Los argumentos de sacar la reforma sólo con su mayoría se contrapone con la forma en la que se interpreta el significado de un gobierno democrático.

Aún más. Se asegura, todavía sin fundamento, que se restringirán las condiciones para garantizar las condiciones de equidad en las competencias, que el pluralismo sería una simple apariencia y que con todo ello se reducirían los amplios márgenes de libertad y respeto a los más altos valores democráticos que nos llevó décadas construir.

En cualquier caso, uno de los objetivos que debería cumplir el gobierno y su partido es asegurar, a partir de la inclusión de todas las fuerzas políticas, la gobernabilidad y la eficiencia de las instituciones. Para hacerlo de la mejor manera, existen por fortuna diagnósticos y proyectos diversos en varios países de América Latina, que podría ser la base de una propuesta que aproveche sus experiencias.

Te puede interesar: Con reforma electoral se reducirán costos y habrá más participación ciudadana: Sheinbaum.

Si bien es cierto que la presidenta Claudia Sheinbaum ha dicho que la reforma electoral debe considerar dos altas prioridades (la reducción de costos de las elecciones y aumentar los niveles de participación ciudadana), también lo es que existen dudas sobre el momento en que será presentada y discutida. 

La razón del argumento anterior es contundente: al día de hoy, Morena no sólo se mantiene como un partido altamente competitivo, sino que con las reglas vigentes puede ganar casi cualquier elección sin ningún obstáculo que sus adversarios o la ley le pudieran poner. Si es así, ¿por qué asumir un discurso tan vehemente en favor de la urgencia de concretar su proyecto?

Pero eso no es todo: ¿Acaso son los tiempos adecuados para escalar otro conflicto político? ¿Cómo interferirán las decisiones de posible intromisión militar en territorio mexicano que está planteando el presidente estadounidense Donald Trump? ¿Si no se logra el consenso y surgen nuevos problemas, la reforma electoral podría afectar la economía y disparar algunos de los indicadores que tiren algunos alfileres que hoy la sostienen?

Es evidente que Morena va por más poder del que ha acumulado. Lo que no han dejado claro es si pretenden fortalecer la democracia o defender algunos intereses que poco o nada tienen que ver con este modelo político por el que tanto hemos trabajado. Tampoco está clara una narrativa convincente en caso de que la reforma no logre los objetivos principales que se ha propuesto cumplir la presidenta Sheinbaum.

Consulta: Propuesta de mejora en materia electoral. México: Instituto Nacional Electoral (INE), 12/01/2026.

¿Por qué y para qué se necesita, entonces, una reforma electoral por consenso? Los especialistas coinciden en los siguientes puntos:

  1. Reduce el riesgo de que haya conflictos entre los partidos por resultados adversos.
  2. Garantiza los derechos político-electorales de las y los ciudadanos.
  3. Contribuye al fortalecimiento de las instituciones electorales.
  4. Fortalece la legitimidad de la organización de elecciones periódicas, libres, transparentes y justas.
  5. Propicia la certeza jurídica y la credibilidad y confianza da la ciudadanía en los partidos políticos y las elecciones en que participan.

¿Cumplirá la reforma anunciada con estos principios? Por el bien de todas y todos, esperemos que sí.

Recomendación editorial: Flavia Freindenberg (coordinadora). Reformas electorales en América Latina. México: UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2022.

 

José Antonio Sosa Plata

@sosaplata