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¿Se necesitan nuevos partidos?

La creación de nuevos partidos será ineficaz si no va acompañada de un verdadero relevo generacional de liderazgos. | José Antonio Sosa Plata

Escrito en OPINIÓN el

El proceso para que México tenga nuevos partidos avanza sin dificultades. Finalmente, fueron 89 organizaciones las que notificaron al Instituto Nacional Electoral (INE) su intención de convertirse en partidos políticos nacionales. Con base en la experiencia, sólo unas cuantas lograrán el objetivo. 

La razón es obvia: los requisitos que se deben cumplir son demasiados y los costos no se pueden solventar sólo con el apoyo de la ciudadanía simpatizante. Para llegar a la meta, cada organización tendrá que celebrar por lo menos 20 asambleas, en 20 entidades, o 200 asambleas en 200 distritos electorales.

Además, en cada asamblea tendrá que participar un mínimo de 3,000 personas afiliadas por entidad, o 300 por distrito electoral. En consecuencia, asegura el INE, es necesario acreditar por lo menos a 256,030 (doscientas cincuenta y seis mil treinta) personas afiliadas para lograr el registro.

Una vez concluido este proceso, las organizaciones deberán presentar su solicitud de registro como Partido Político Nacional entre el 2 y el 27 de febrero de 2026. Luego de su revisión, la Secretaría Ejecutiva del INE rendirá un informe en marzo de 2026 y la Resolución correspondiente se dará a conocer a partir del 1 de julio de 2026.

Te recomendamos: Mónica Tapia. "Versión estenográfica de la inauguración del Foro Plataformas Políticas; impulsando representaciones democráticas y nuevos liderazgos", en Central Electoral INE, 05/09/2022. 

En el sistema de partido hegemónico o dominante que fue imponiendo Morena desde las elecciones 2018, la creación de nuevos partidos es necesaria si se quiere regresar a un modelo más equitativo de equilibrios y contrapesos, como el que requiere un país auténticamente democrático.

El debilitamiento y desprestigio con el que terminaron los partidos de oposición en las elecciones 2024, dificulta mucho no sólo el reagrupamiento y la competitividad, sino el regreso a las posiciones de fuerza que tuvieron en el pasado. La imagen de corrupción que aún proyectan se convirtió en uno de sus principales lastres.

En la ruta que van PRI y PAN, lo más probable es que les lleve décadas recomponerse. 

Por lo tanto, la misión que tienen que cumplir los nuevos partidos se vuelve casi imposible por la desconfianza, poca credibilidad y descrédito en el que cayeron sus antecesores. También incurrirían en un error si terminan siendo comparsas de los partidos vigentes.

Consulta: Los nuevos partidos ¿actores o comparsas? Efectos sobre los sistemas políticos. Víctor Alarcón Olguín. 22/06/2024.

La crisis de partidos en México ha entrado en una nueva fase. Nadie puede dudar sobre la legitimidad del triunfo contundente de Morena desde 2018. Hubo dudas y suspicacias. También importantes desacuerdos. Pero la fuerza de su mayoría terminó por imponerse.

Sin embargo, tampoco se debe ignorar al 44% de electores que votó por la oposición en 2024. Lo malo para la alianza fue la fragilidad, vulnerabilidad y aislamiento en que quedaron. La pérdida de afiliados y simpatizantes no fue sustituida por la gran cantidad de recursos estructurales y financieros que —con excepción del PRD— aún tienen a su disposición.  

Lo peor es que, en términos de percepción, esos números quedaron diluidos frente a la mayoría calificada que el partido en el poder y sus aliados obtuvieron en el Congreso. Si a eso le sumamos la influencia que tendrán en el Poder Judicial, el futuro de los partidos actuales no es optimista.

Lee más: Carla Humprey. ¿Habrá nuevos partidos políticos nacionales? Opinión La Silla Rota, 06/02/2025.

Para que saliera el PRI de Los Pinos, la creación de nuevas organizaciones políticas y sociales no era suficiente. La fractura interna del partido, y la pérdida de credibilidad de muchos de sus dirigentes, fue factor decisivo para acelerar la alternancia. 

Ante esta situación, cabe la siguiente pregunta: ¿El PAN del año 2000 y Morena en el 2018, obtuvieron el triunfo por la fuerza electoral que consolidaron en relativamente poco tiempo? En principio se podría decir que sí. Sin embargo, el éxito no se podría explicar sin los liderazgos que ejercieron Fox y AMLO. En cada uno de estos casos, el voto útil que promovieron también se explica por sus narrativas. 

La diferencia hoy es que no se ha visto un líder opositor que tenga su influencia, la credibilidad que lograron como opositores, ni su carisma. La clave para ganar no está en repetir la fórmula. Sería poco efectiva. Lo que requieren los nuevos partidos es un verdadero relevo generacional de sus liderazgos visibles. La tarea es compleja y va acompañada de la renuncia a muchos de los intereses de los viejos liderazgos. Pero es, sin duda, su mejor opción. 

Recomendación editorial: Richard S. Katz y Peter Mair. Democracia y cartelización de los partidos políticos. Madrid, España: Los Libros de la Catarata, 2022.

José Antonio Sosa Plata

@sosaplata