La libertad de prensa es uno de los elementos fundamentales de un sistema democrático sólido, incluyente, participativo y consolidado con su sociedad. Por ello, su defensa en diversas latitudes está abanderada con la libertad de expresión, de pensamiento y, por supuesto, con el fortalecimiento del ejercicio periodístico que se constituye como la piedra angular de una nación como la nuestra.
En este contexto y en el marco de la 81 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) es importante resaltar algunos aspectos relevantes de los Informes y Resoluciones presentados apenas hace unos días.
La SIP es una organización cuya génesis es defender la libertad de prensa y expresión como fuente de la vida democrática. Sus bases fundamentales son la Declaración de Chapultepec (1994) y la Declaración de Salta (2018). Entre sus ejes de conducción encontramos la libertad de promover una sociedad informada, proteger al gremio periodístico, monitorear las violaciones a la libertad de expresión, por mencionar algunas.
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Entre los trabajos más trascendentales encontramos el Índice de Chapultepec que mide el desempeño de las democracias de diversos países respecto a los siguientes rubros. a) la construcción de una ciudadanía informada y libre de expresarse; b) controles que se registren sobre los medios o en contra del ejercicio periodístico y c) las acciones de los Estados contra la impunidad.
En octubre de este año la SIP se reunió en su 81º Asamblea General y el tema central fue la creciente hostilidad que sufre el periodismo alentado desde los aparatos judiciales, de donde advirtió, asimismo, los discursos que desde el poder público son dirigidos para deslegitimar, atacar o incluso descalificar la labor de los medios y/o de las y los periodistas, lo que ha tenido como consecuencia el acoso a la prensa como método y la generación de temor del gremio periodístico por la publicación de diversas notas, reportajes, columnas, o investigaciones.
La SIP ha analizado el caso de México y en el más reciente Índice de Chapultepec, 2024, de 22 países, se ubica en el lugar 13 (con una puntuación de 43.5) que refleja lamentablemente la violencia contra el periodismo, impunidad, presión, demandas intimidatorias y un importante descrédito. De acuerdo a diversos registros, en México se han documentado por organizaciones reconocidas por sus investigaciones como Artículo 19 o Reporteros Sin Frontera, por ejemplo, el hostigamiento de periodistas e incluso el asesinato de algunos, por lo que han advertido que estas acciones buscan silenciar la labor periodística como una forma cada vez más cotidiana de generar censura.
Entre las conclusiones formuladas por la SIP destacan: que cuando el poder público irrumpe la labor periodística de distintas maneras vulnera el derecho de la ciudadanía a estar debidamente informada y, esa es justamente la labor del periodismo.
En consecuencia, las resoluciones de la SIP apuntan en fortalecer los mecanismos de protección al libre ejercicio del periodismo; generar esquemas eficaces de sanción a los agresores a periodistas, detener los discursos estigmatizantes contra la prensa, entre otros.
La SIP es clara y contundente al indicar que debe detenerse la violencia y la impunidad registrada ante las agresiones al periodismo; contener el uso de procesos jurídicos que buscan la censura y, de lograrlo, reconstruir la confianza de la ciudadanía en lo más valioso que anhela: su plena libertad, sus opiniones y su paz.
Sin un país informado por el periodismo no hay democracia plena, sin democracia la sociedad está destinada a perder sus libertades.
