ASESINATO DE MILTON MORALES FIGUEROA

¿Un reto para García Harfuch atrapar a los asesinos del Comisario Milton Morales Figueroa?

El asesinato del Comisario Milton Morales Figueroa, no puede quedar impune, es una obligación que sus compañeros investiguen y detengan a los responsables. | César Gutiérrez Priego

Escrito en OPINIÓN el

El pasado domingo 21 de julio, fue cobardemente asesinado el coordinador general de la unidad de Estrategia Táctica y Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, el Comisario Milton Morales Figueroa. En el municipio de Coacalco de Berriozábal, Estado de México, asesinaron por la espalada al Comisario en jefe, al encontrase comprando la comida en compañía de familiares, de acuerdo a los reportes dados a conocer por las autoridades y al video que circula en redes sociales sobre el cobarde asesinato del jefe policiaco

Desde hace algunos años se sabe que el trabajo realizado por el área de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, ha generado la captura y detención de decenas de presuntos criminales ligados al crimen organizado, de grupos que operan en el área conurbada de la Ciudad de México, del Estado de México y Morelos. Entre los grupos criminales más conocidos se encuentran los Rodolfos, la Unión Tepito, la Anti Unión, el Cártel de Tláhuac, los Molina y los Canchola, grupos locales ligados a las grandes organizaciones criminales como el Cártel del Pacífico (Sinaloa) y Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las detenciones de presuntos criminales, así como la incautación de drogas, armas, vehículos y dinero, en gran parte era generada en las áreas de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, quienes daban seguimiento a todo el trabajo de campo y gabinete, procesando la información, dándole seguimiento y verificando los datos para poder realizar operativos eficaces que terminaran en detenciones de alto perfil y aseguramientos que mermaban la capacidad operativa de los grupos criminales que operan en la ciudad.

Los resultados eran públicos y visibles, ya que se redujo significativamente el número de delitos de alto impacto en la ciudad. Esta situación generó molestia en los grupos criminales, al grado de atentar contra la vida del titular de la Secretaría en aquel no tan lejano 26 de junio de 2020. En esa ocasión perdieron la vida tres personas, y días después se supo que el atentado había sido ordenado por el Cártel Jalisco Nueva Generación, en represalia a los operativos de esa Secretaría contra grupos criminales asociados con dicho cártel. En específico por los cargamentos de droga asegurados en gran cantidad por la policía de la Ciudad de México. 

Desde ese momento las áreas de inteligencia del gobierno de la ciudad y a nivel federal, sabían y conocían el interés de los grupos criminales por desarticular y penetrar el grupo de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México. Se tomaron las medidas pertinentes de seguridad para proteger a todo el personal que trabaja en las áreas de inteligencia, desde activar las áreas de contrainteligencia y trabajar de la mano con el Centro Nacional de Inteligencia hasta con la Secretaría de Marina, lo cual dió buenos resultados. Aunque no se daban a conocer los detalles, se lograron detenciones de muchos operadores criminales de los grupos delincuenciales de la Ciudad que buscaron, en su momento, atentar contra los operadores policiacos de todas las áreas de inteligencia, incluso operando con algunos policías de investigación de la Fiscalía de la Ciudad. 

El asesinato del Comisario Milton Morales Figueroa, no puede quedar impune, es una obligación que sus compañeros investiguen y detengan a los responsables, pero es aún más importante entender donde falló la prevención, ya que es notorio que existía un seguimiento de las actividades del Comisario. Los delincuentes conocían exactamente los horarios y movimientos, sabían cuando se encontraba vulnerable y donde podían realizar el ataque con mayor efectividad, sin descartar posibles fugas de información de su equipo cercano o incluso complicidad de policías municipales o estatales de Coacalco y el Estado de México. No fue una casualidad realizar el homicidio ese día y en ese horario, tenían conocimiento de la zona, los horarios y la ubicación de los policías del municipio y del estado, así como la ruta de escape que curiosamente no estaba monitoreada por cámaras del Centro de Comando, conocidos como C4, esto facilitó la huída de los asesinos.

Por último, el asesinato del Comisario Milton Morales Figueroa, es una ataque a todas las policías del país, en especial a la de la Ciudad de México y a quien fuera su titular y próximo Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del país, Omar García Harfuch. Los grupos criminales no realizan homicidios de alto perfil al azar y sin considerar las consecuencias que vengan. Se tenía proyectado que el Comisario Milton formara parte de la estructura de trabajo de la Secretaría de Seguridad Federal, realizando trabajo de inteligencia de alto perfil, generando información que diera resultados tangibles como lo realizó por años en la Ciudad de México. Lo que deja claro este lamentable y cobarde asesinato, es que los grupos criminales se están preparando para lo que viene y trataran por todos los medios de ir contra el grupo más cercano del próximo Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana para que no tenga oportunidad de replicar los buenos resultados que tuvo en la Ciudad de México. 

Conociendo a Omar, esto solo lo hará que redoblen esfuerzos y aumenten la seguridad de su grupo interno de trabajo, ya que la estrategia es muy clara, ir por los generadores de violencia de delitos que impactan de forma directa en la sociedad, como la extorsión, cobro de piso, homicidio, crimen organizado, secuestro, que afectan el diario vivir de todos los ciudadanos. 

No sé quien quiera ser policía, militar, marino o guardia nacional en nuestro país, salen a jugarse la vida y la libertad todos los días, sin garantías jurídicas, con un crimen organizado empoderado y protegido por las mismas leyes, como ciudadanos de segunda, con leyes que les impiden realizar el uso de la fuerza legítima, con sueldos de miseria y todo por servir a la patria. Sin ellos, los criminales ya serían los dueños de todo, por eso, aunque no los entiendo, los admiro y respeto, porque gracias a todos ustedes, tenemos una luz de esperanza todos los días.       

César Gutiérrez

@cesargutipri