CAMPAÑAS POLÍTICAS

¿Y qué pasa con el país mientras dura la campaña?

Arrancan formalmente las campañas políticas, con un enfoque intenso y debates marcados por actitudes teatrales entre representantes del bloque oficialista y los viejos partidos. | Ivonne Ortega

Escrito en OPINIÓN el

Arrancan formalmente las campañas políticas (o quizá debería decir suben de intensidad), y lo primero que llama la atención es que las representantes del bloque oficialista y la de los viejos partidos se han enfrascado en discusiones sobre los más diversos temas, incluso echando mano de actitudes teatrales. El único que inició con los tiempos legales ha sido Maynez, de Movimiento Ciudadano.

Con que las campañas han iniciado formalmente y con ellas llegarán a ojos y oídos de la ciudadanía multitud de mensajes por todas las vías posibles, la gente en sus hogares, en el trabajo, en sus momentos de esparcimiento, en el hogar y en la vía pública, tendrá que escuchar y ver política.

Y a todo esto, ¿qué pasa con el país, mientras dura la campaña?

¿Qué ha ocurrido con los afectados por el desastre natural en Guerrero? ¿Cuál es la respuesta para quienes han sido desplazados de sus comunidades por la codicia de los más poderosos? ¿Se terminará la violencia? ¿acaso el crimen organizado se tomará un receso por las elecciones?

El país y los problemas que enfrenta la ciudadanía seguirán siendo exactamente los mismos, incluso más graves, eso es un hecho.

Apenas hace un par de días varios estados fueron el escenario de enfrentamientos del crimen organizado, al mismo tiempo que las elecciones de Estados Unidos hacen resurgir planteamientos de odio de uno y otro lado de la política de ese país.

En México, mientras el gobierno federal presume por cualquier pretexto cuánto dinero hace llegar a las personas, al mismo tiempo oculta que los servicios de salud son cada vez más precarios y que las libertades poco a poco van siendo más pequeñas…

Las campañas, en definitiva, van siendo una exhibición de las ambiciones del régimen y de los viejos partidos. La ciudadanía, mientras tanto, vive sus vidas con las mismas carencias.

En México hace falta seguridad de todo tipo. Quizá las carencias que son más directas de percibir son la seguridad pública, pero también está la seguridad social entre las que directamente afectan a las personas: salud (física y mental) es uno de los grandes pendientes que cada día se deteriora más.

Los derechos humanos han ido poco a poco cediendo ante el interés político del grupo en el gobierno, y las grandes conquistas alcanzadas gracias al esfuerzo y la vida de tantas personas poco a poco han ido doblegándose a punta de despropósitos, tristemente por culpa de quienes debieran impulsarlos.

¿Qué queda por hacer a la gente, a la ciudadanía? En primer lugar, tomar conciencia del abandono de estos valores, de estas conquistas; valorar también si la respuesta está en volver al pasado.

Mi conclusión personal es que México necesita replantear el modo de actuar de los gobiernos, y sostener una agenda totalmente ciudadana que ponga a las libertades en el lugar de honor que merecen, que dé a las juventudes el espacio que reclaman desde hace demasiado tiempo.

México es un país joven, un país de juventudes capaces y con nuevas visiones de país y de sociedad. Hay que hacer caso a esas juventudes.

Ivonne Ortega

@IvonneOP