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Los toros: fiesta medieval

Mientras el mundo cambia, la “fiesta taurina”resiste… si queremos una sociedad de vanguardia y moderna, esta “fiesta” no tiene sentido ni futuro ¿cómo es posible que siga? | Ulises Castellanos

Plaza de Toros.Créditos: Ulises Castellanos
Escrito en OPINIÓN el

Esta semana se celebraron los 78 años de la Plaza México en nuestra ciudad capital, dicha celebración se llevó a cabo con un lleno total, en medio de protestas de activistas pro animales y bajo el resguardo de más de 560 policías capitalinos que rodearon la Plaza para evitar enfrentamientos. Esta foto que hoy les presento, es de ese día y fue tomada con mi drone Mini 3 DJI. No resisto esta “fiesta”. Me parece un espectáculo fuera de época.

Una de mis primeras coberturas allá por los noventa, fue precisamente cubrir una corrida de toros en esa misma Plaza y enfocarme en el sufrimiento del toro. Fue espeluznante. ¿Qué les hacen a los toros antes de salir al ruedo? Pues días antes de su “debut” en la Plaza, se les priva de comida y bebida, además se les liman los cuernos para que sean menos peligrosos. Y para cuando van a salir, se les clava un objeto punzante para que salgan de manera rabiosa y parezcan más fieros. El toro sale encabronado y con hambre. No le veo el “arte” por ningún lado.

En el siglo XIII aparecieron los primeros testimonios sobre corridas de toros. La tauromaquia es originaria de España y se remonta a la edad de bronce, en donde solo la realeza era digna de demostrar su valentía frente a un toro, al contrario de lo que se cree, el rejoneo es la expresión más antigua, los escritos datan del año 1455 en España. Es decir, la “fiesta taurina” tiene más de 560 años de existencia como la conocemos.

Pero ¿cómo llegaron los toros a México? Los primeros toros bravos llegaron a nuestro país de la mano del conquistador Hernán Cortes, y el 24 de junio de 1526 se celebró la primer corrida en suelo de la Nueva España. Lo curioso es que la primera prohibición en el México independiente se remonta a 1867, promulgada por el presidente Benito Juárez. Y actualmente en Coahuila, Guerrero, Quintana Roo, Sinaloa y Sonora ya están prohibidas las corridas. Pero en la Capital del país no.

Esta semana –nuevamente– los Diputados locales de la fracción parlamentaria Alianza Verde, presentaron “una iniciativa en el Congreso de la Ciudad de México que busca prohibir las corridas de toros en la capital”.

Javier Ramos Franco, quien será el próximo presidente de la Comisión de Bienestar Animal del Congreso local, indicó que el Poder Legislativo local es “cómplice, falto a la verdad, indiferente y de doble moral” respecto al tema de las corridas de toros. Ramos aprovechó la coyuntura de que en las 20 iniciativas impulsadas por la presidencia de la República, se incluye la prohibición del maltrato animal, por lo que subrayó la importancia del debate en el Congreso de la CDMX. “En la Ciudad de México toda persona tiene el deber ético y obligación jurídica, de respetar la vida y la integridad de los animales”, subrayó. Y en efecto, en la batería de iniciativas que esta semana dio a conocer el Presidente López Obrador, se incluye una con este tema.

En este contexto, mientras el mundo cambia, los toros resisten. Hoy que los hombres estamos en deconstrucción machista, que los circos dejaron de usar animales, que el Estado reconoce la identidad de género no binaria; y después de llegar a la luna o mandar misiones a Marte, los toros resisten. ¿Cómo es eso posible? Sencillo, sigan la ruta del dinero.

Se supone que a la Plaza de Toros le caben 42,500 personas, –de a $1,500 pesos promedio por boleto– ingresan por corrida unos 63 millones de pesos, pero en su aniversario, entraron cerca de 45,000, y además cerca de 2,000 personas trabajan, venden y ganan dinero alrededor de la fiesta brava, eso, sin contar la venta de cerveza o alcohol que es exclusiva de los dueños de la Plaza. Tranquilamente se mueven ahí más de 100 millones de pesos por tarde taurina

Su afición es especial, la mayoría son gente con altos ingresos y además vienen de toda la república, centro y sudamérica. La derrama económica es difícil de calcular más allá de la Plaza, pero todos los restaurantes y taquerías alrededor están llenas antes y después de ese domingo de fiesta. De la ocupación hotelera ni hablamos.

Además ¿cuánto dinero gana el torero? Me cuentan que los toreros novatos pueden ganar un salario de entre 8 y 20 mil pesos, pero eso depende de la cantidad de corridas que ofrezcan y la plaza en que den sus servicios. Sin embargo, personajes con mayor trayectoria pueden llegar a cobrar más de 300 mil pesos por evento en la México y hasta 1.5 millones de pesos en España. La danza de los millones pues. 

Adicionalmente, un toro de lidia se vende en México en unos 600,000 pesos en promedio, a pesar de que su manutención previa desde que nace, no rebasa los 90 mil pesos por cuatro años de vida. Todos ganan, menos el toro.

Ya del ritual de su tortura, banderillas, rejoneador y la puntilla final para doblegar la fuerza del toro, ni hablaremos. Es un espectáculo medieval que debe terminar y punto. Si queremos una sociedad de vanguardia y moderna, esta “fiesta” no tiene sentido ni futuro. Espero jamás, tener que hacer más fotos como esta.

Ulises Castellanos

@MxUlysses