COLUMNA

Lenguas Viperinas

Créditos: La Silla Rota
Escrito en OPINIÓN el

6 países, una carta, una omisión

Con la afortunada participación de México como firmante, una carta signada por otras cinco naciones (España, Brasil, Chile, Colombia y Uruguay) condena las “acciones unilaterales” cometidas contra el gobierno del dictador Nicolás Maduro en Venezuela. Los esfuerzos diplomáticos de las respectivas cancillerías parecen haber tropezado en un elemento básico de su posicionamiento: mencionar al actor de esas acciones, Estados Unidos -mucho menos apuntan al presidente Donald Trump. Pero así están las cosas. Varios de los gobiernos de esos países encaran crisis políticas internas. De toda suerte, se trata de un gesto valioso, aun si es tomado como un mensaje en botella lanzada al océano con el ánimo de que pueda surgir de ahí un ambiente para el diálogo y la participación de países amigos del pueblo de Venezuela.

Los próceres de barro

Es cierto, la incursión de Estados Unidos en Venezuela tiene que ser condenada universalmente, por múltiples motivos. En especial, porque podría incluso empeorar las cosas en ese país. Nunca una invasión trajo democracia a ningún lado. Del otro lado de la moneda, la figura de un Nicolás Maduro rindiéndose ante sus captores sin gesto alguno de dignidad, para desearles incluso “happy new year”, ha debilitado su figura aun entre sus más fervientes admiradores. Por no hablar de los “cinco mil misiles listos” para defenderlo de un eventual ataque, como amagó entre otras algaradas. Para rematar, la estrategia de la Casa Blanca de alentar el arribo como presidenta de la exvicepresidenta Delcy Rodríguez arroja nuevas interrogantes sobre el ritmo que observará el desmantelamiento del régimen chavista.

AMLO amplía catálogo para hacer política

El expresidente ha enlistado los motivos que lo obligarían a guardar silencio en su retiro en Palenque. Como ha ocurrido con antecesores suyos, el tabasqueño viene rompiendo su promesa de prudencia a velocidades cada vez más ultrasónicas. Ahora debe incluir en la relación el que algo ocurra con los gobiernos “progresistas”, según el calificativo que ha asignado a regímenes con los que se identifica. Aunque no está claro cuál es el progreso logrado en 27 años por el chavismo venezolano, o en más de 60 años por el castrismo cubano, o por décadas de orteguismo en Nicaragua. También prevalece la duda de si don Andrés no debió haber aprovechado, ya entrado en rupturas del silencio, para expresar condolencias por la muerte de 14 personas en el tren transístmico construido bajo harta polémica durante su administración.

Trump y las elecciones de 2027

Todavía no llegaba a Nueva York el vuelo que trasladaba a Nicolás Maduro cuando en México ya se hacían cálculos sobre el impacto que tendría en el solar nacional el nuevo estado de cosas, en particular con rumbo a las elecciones del próximo año. Todavía faltan 18 meses para esa cita con las urnas, y antes de ello, en noviembre próximo, se tendrán los comicios intermedios en Estados Unidos. Pero la frase que retumba es ese “algo tendrá que hacerse” en México con respecto al crimen organizado, según dijo Donald Trump, por lo que no parece descabellado el escenario de un señor de la Casa Blanca -en realidad, de la DEA- sometiendo a escrutinio la lista de precandidatos aquí. ¿Pasarían la prueba los mencionados por el Partido Verde en San Luis Potosí o en Quintana Roo, por ejemplo? Es solo pregunta.