La crisis financiera de 2008 cambió la vida de León Harari. En ese momento, él trabajaba en un banco internacional suizo, pero de un día al otro los activos bajaron 35%. Nadie daba explicaciones, nadie entendía nada, no había liquidez y la gente quería saber qué pasaba con su dinero.
“2008, si yo te lo tuviera que decir es una palabra, fue un infierno”, expone en una entrevista con La Silla Rota el CEO de Axxets, una firma enfocada en la administración integral el patrimonio de varias familias
Harari plantea que cuando pidió respuestas al banco suizo, para, a su vez, dar tranquilidad a los clientes, comprendió que estaba solo.
“Cuando empecé a pedir respuestas de los que tenían que dármelas, que son los que me dieron los productos que yo vendía, entendí que yo era la cara que estaba al frente del ejército, cuando volví la mirada estaba yo solito con mi pistolita y ni tanques ni aviones, como parecía que había antes de la crisis. Ahí entendí que esto es un canibalismo, es un mercado salvaje”, expresa.
Ese momento fue el parteaguas para este mexicano de abuelos de Siria, quien comprendió que eso no quería para su futuro ni para sus clientes, asegura.
"Yo quiero pararme frente a mi cliente y decirle: lo que te vendí es porque te conviene a ti. Yo gané, el banco ganó, la institución ganó, pero te conviene a ti”, expone.
Y es que asegura, en 2008 había productos e instrumentos super tóxicos que no se respetaban el riesgo del cliente, ni su perfil, ni a veces se le preguntaba.
“Hay cosas que ni se preguntaban, se daban por hecho. Y el 2008 me enseñó una lección importante. Todo tiene riesgo. No existe un solo instrumento en el mundo que no tenga riesgo”, manifiesta.
La crisis financiera de 2007-2008 fue la más grave desde la Gran Depresión de 1929.
Una Multi-Family Office
Así es como hace 16 años surgió Axxets, una empresa Multi-Family Office, desde un punto de visto humano, que ya maneja activos financieros por 3.5 billones de dólares.
“Empezamos con una oficina que eran tres mesitas, luego agarramos una oficina, después agarramos la oficina de a lado y ya estamos este invadiendo el edificio, en un momento ya nos van a querer. Iniciamos con cuatro personas. y hoy somos 60”, expresa.
El plan de negocios de esta empresa que administra de forma integral el patrimonio de varias familias está dividido en dos, comenta en la plática realizada en los estudios de este medio de comunicación.
En el primero se manejan activos financieros que están en los grandes bancos. Ahí la cifra mágica representa 2 billones de dólares.
También está el manejo de activos de empresas, en donde hay asesoría a compañías, propiedades y contratos, el cual comenzó hace tres años y que hoy tiene activos por 1.5 billones de dólares.
“Es un tema más de planeación, un tema mucho más familiar, un tema más de poner control de las familias. Ese tema de la planificación familiar que es muy importante”, comenta.
Actualmente, dice, asesoran alrededor de 300 familias, de todo tipo, en donde “afortunadamente el modelo está creciendo y cada vez nos buscan más”.
En 2025, el Multifamily Office creció cerca de 700 millones de dólares.
En el plan de negocios, el crecimiento anual es de entre 25 y 30% anual, lo cual es una muy buena tasa financiera.
En México existen 85% de empresas mexicanas familiares que representan 75% del PIB, las cuales generan 36 millones de personas a las que les dan empleo.
“El patrimonio no lo hace un hit más otro”
En la plática, expone que, 57% de las empresas que son familiares hoy tienen un riesgo de sucesión.
“Lo primero que hay que entender es si la empresa ya es institucional. ¿Y en qué grado está, la segunda generación, la tercera? Cuando ya empezamos a entender esto, ya nos metemos un poquito al patrimonio: ¿dónde lo tienes? ¿cómo lo tienes, en qué estás invertido?”, expresa.
Además, en un primer acercamiento se ve la parte macro, para saber dónde encaja en el país. Después el sector, si son familiares o institucionales, la Constitución tanto accionaria, quiénes son los socios y de la familia.
“Te encuentras que la mayoría, 96% de la gente, por ejemplo, ni siquiera tiene un testamento. Somos un país que no planea”, explica.
Entonces, se les plantea la importancia de la empresa por los empleados, la trayectoria, la responsabilidad con las familias de sus empleados, con los socios y su familia.
“Entonces, cuando la gente empieza a entender nuestro chip que no se trata solo de hacer dinero, sino se trata de generar beneficio, todo empieza a acomodarse mágicamente”, dice.
Ahora bien, expone, en los negocios no se trata de hacer locuras.
“No quieras volarla del parque. Esto es un juego de hits. Es mejor batear constante, que se envasen los hombres y no buscar home runs, porque los home runs sí son muy sexys. Todos los amigos en los cafés te dicen: ‘yo compré la acción de Nvidia y me subió un home run’, pero eso no te hace un patrimonio. El patrimonio te lo hace un hit tras otro tras otro”.
¿Cómo es el proyecto?
Harari comenta que el proyecto de la firma parte de que la rentabilidad no es el objetivo mayor.
Añade que, para la firma es importante entender a las personas con quienes hablan.
“Somos la única empresa financiera que yo conozca, a la mejor hay otras, que tiene mentores, coach, psicólogos, porque esto se trata de ver con quién estoy hablando y cuando yo hacía el negocio en los bancos, el negocio es cuando me abres la cuenta. Y acá lo que hemos entendido es que mientras yo más entiendo con quién estoy hablando, la solución es mucho más perfecta para la familia”, expresa.
Destaca que han llegado “familias supergrandes con problemas supercomplicados”, así como familias pequeñas con problemas complicados, a las cuales hay que ponerle igual atención a unos y a otros.
El esquema de negocio parte de la radiografía, se pone todo en orden para poder hacer lo que sigue, en donde “los trepamos a nuestros sistemas”, lo cual significa que concentran todos los documentos que tienen que ver con el patrimonio, con el fin de organizarlos y sugerir cómo se resuelven.
“Tienes tanto en bancos, en tu empresa, tu casa vale tanto, en arte tienes tanto, en negocios con terceros tienes tanto. De ahí nos vamos a lo que le está produciendo hoy. Para ver si por lo menos está bien. Mucha gente vive de espejismos y de mitos. Dicen yo tengo un edificio en rentas que me produce muy bien. Pero cuando ya lo ponemos en la radiografía resultó que no era tan bueno el edificio y tiene un millón de broncas”, manifiesta.
Una vez que la radiografía esta lista, prosigue la parte financiera, para conocer las cuentas de banco, en dónde están, qué porcentajes hay cada cosa, quién la maneja, cuánto le cobran,
Entonces, lo primero que hacemos ver a la gente es que de veras y esto suena a lo mejor muy trillado ya, pero es una realidad, la prevención. Si uno previene no se enferma tanto”, sostiene.
“Hay gente que nos llega en terapia intensiva, típico señor de 90 años, que ya tiene broncas con los hijos, con los socios, con la empresa, con los impuestos. A gente que está nueva, joven, que está empezando y todavía se puede arreglar", expresa.
El director general de la firma es un financiero, que además estudió para Contador Público, se especializó en finanzas y realizó certificaciones de la Bolsa Mexicana de Valores para poder operar, pero además tiene cuatro años estudiando coaching y psicología.
El lado humano
Hace 16 años, Axxets comenzó con la filosofía del enfoque humano de las finanzas en los patrimonios familiares.
“Los financieros nos hemos olvidado muchas veces que detrás de cada fortuna, de cada cuenta de banco, de cada activo, hay personas… creo que estamos aportando un montón a la ecuación de mejorar lo que es el patrimonio de las familias mexicanas”, sostiene.
Desde su perspectiva, el objetivo no es hacer dinero, sino generar beneficios, una situación que se replica en muchas áreas de la vida de los empresarios mexicanos, quienes pagan impuestos, tienen responsabilidad con la sociedad y el medio ambiente.
Entonces, cuando el objetivo es hacer dinero, la verdad es que todo se desvirtúa.
Harari plantea que la gente entiende que hay una necesidad real de resolver los temas familiares, empresariales y por supuesto de la sociedad mexicana.
“Así que gracias a Dios ha sido una jornada de 16 años, pero muy contentos”, expone.
El financiero expone: “una de las cosas que a mí me molestaba cuando fui bancario, porque no se dice banquero, era: ‘¿y con cuánto es lo mínimo?’ Y yo le contesto a la gente: lo mínimo para trabajar con nosotros es tener una familia”.
Expone que cuando llega una familia, la empresa financiera se preocupa por el giro, ¿quién vienen detrás de ti? Ya sean los socios, hijos, familia, a quiénes empleas y en qué en qué sectores está.
La crisis del COVID y los días malos
El CEO de Axxets plantea que el negocio no ha sido miel sobre hojuelas, ya que han enfrentado momentos difíciles.
Por ejemplo, durante la pandemia del COVID que comenzó oficialmente en 2020, las dificultades duraron cuatro meses.
“Nada que ver con lo que se veía que iba a pasar. Entonces sí creo que nos ha ido bien. Y una de las cosas que me gustaría compartir contigo es que la gente se asusta muy fácil cuando venimos de financieros”, expresa.
Añade que si las personas entienden bien cuáles son los riesgos, le entran más fácil a los negocios, en donde los riesgos son de capital y mercado.
“En el riesgo capital es si yo hoy vendiera mesas y compro o manufacturo unas pésimas mesas, una mala cosa me va a ocurrir, voy a perder el dinero que invertí en esas mesas, pero si yo compré unas mesas que son de exterior y ahorita está lloviendo o se van a demandar mucho o si no se van, o sea, cuando el mercado cambie las voy a poder vender”, dice, León Harari, CEO de Axxets.
En una década
El empresario hace hincapié en que, en una década, se ven como una empresa que marca una diferencia importante.
Agrega que va a llegar un punto en que van a tener sucursales porque no se están dando abasto con el aumento de clientes.
“Por poner un ejemplo, de lo que hablo con la gente todos los días, la gente piensa que un testamento resuelve algo. No, un testamento acaba con algo más, no lo resuelve. Nos vemos en 10 años con un montón de soluciones que yo espero que el mercado empiece a replicar”, sostuvo.
Agrega que no quiere que su modelo sea el único, porque la competencia es importante, pero lo importante es que los financieros se pongan a ver que hay gente detrás.
“La puerta está abierta para colegas, para clientes, decirles: ‘vale la pena apostar por eso’. Entonces, sí me veo como alguien que literalmente puso una idea nueva y que ojalá y tenga muchos oídos y genere muchas soluciones. Nos vemos manejando mucho más multifamily office”, asevera.
Hoy, Axxets tiene licencia para operar en varios países. En Argentina, Brasil, Venezuela, Colombia, Guatemala. Así como dos licencias para operar en Estados Unidos.
“Estamos operando ya en el mercado americano hace ya 10 años. Tenemos una licencia en Bahamas y una compañía hermana a la nuestra que está en Suiza, pero nuestra filosofía es atender todo el mercado latinoamericano”, sostiene este empresario proviene de “una familia de clase muy baja”, pero que entendió que para crecer se necesita trabajar.
“Yo trabajo manejando familias de alto patrimonio. Mi papá no conoce a ningún cliente mío, por ejemplo, mi papá no está cerca de esto. Mis papás son una familia humilde de clase baja mexicana”, explica.
¡Vuélvanse indispensables!
En la plática, León Harari recomienda a los jóvenes que, en donde quiera que estén, deben volverse indispensables.
“Yo cuando empecé mi primer trabajo, un sábado me encerraron literalmente en una bóveda de banco a contar chequeras y acomodarlas. Y es un trabajo horrible, que nadie quiere hacer, pero lo hice y lo terminé bien”, expresa.
Concluye: “hay una frase mexicana: que todos somos necesarios, pero no indispensable. No se equivoquen. Rómpanla, vuélvanse indispensables, hagan lo que nadie hace. Quédense a trabajar cuando nadie se queda, ¿por qué? Porque al final hay una recompensa”.
