La calificadora de riesgo Moody´s Ratings recorto la calificación crediticia de la deuda soberana de México de Baa2 a Baa3, con lo cual queda a un nodo de perder el grado de inversión. La Secretaría de Hacienda respondió destancando que el país conserva el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan su deuda soberana, "reflejo del compromiso con una conducción responsable de la política económica y con la sostenibilidad de las finanzas públicas".
Moody's puntualizó que la rebaja de la calificación a Baa3 refleja un debilitamiento sostenido de la solidez fiscal de México, la cual se aceleró en 2024.
"Prevemos que persistirá por el gasto rígido, una base de ingresos reducida y el apoyo continuo a Petróleos Mexicanos (PEMEX) que limitan la capacidad del gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento. A pesar de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal, otras prioridades políticas, como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo, han debilitado los pilares y la eficacia de la política fiscal, contribuyendo a déficits mayores y a un deterioro más rápido de los indicadores de deuda de lo previsto", destacó la calificadora.
Moody´s Ratings destacó que la posición fiscal de México se ha debilitado en relación con países con calificación Baa y su vulnerabilidad a las perturbaciones fiscales ha aumentado.
"Prevemos que el crecimiento económico se mantendrá moderado a corto plazo y que solo volverá gradualmente a la tendencia de crecimiento en torno al 2%", difundió la calificadora.
¿Qué significa perder el grado de inversión?
Gabriela Siller, directora de la División Económica de Banco Base, destacó que perder el grado de inversión sería equivalente a estar reprobados.
"El costo de financiamiento para personas, empresas y gobierno subiría. El tipo de cambio sería vulnerable de registrar depreciaciones aceleradas y en general se deterioraría más el contexto económico de México. Recuperar el grado de inversión tomaría varios años, por lo que es menos costoso corregir el rumbo antes de que eso suceda", puntualizó.
Retraso en la estabilización de la deuda
De acuerdo con la calificadora, la consolidación fiscal, más lenta de lo esperado, está retrasando la estabilización de la deuda y debilitando la posición fiscal de México en relación con sus pares con calificación Baa.
Agregó que si bien las autoridades habían proyectado que el déficit fiscal se reduciría a aproximadamente el 4% del PIB en 2025, el déficit real se mantuvo elevado, en casi el 5% del PIB, una vez incluido el apoyo a PEMEX, solo ligeramente inferior al 5,3% de 2024.
Ante ello, expuso Moody´s, la deuda pública bruta aumentó hasta 49,3% del PIB en 2025, desde 46,0% en 2024 y el 39,8% en 2023.
"Prevemos que los déficits del gobierno federal más la seguridad social se mantendrán por encima del 4% del PIB en 2026-27, debido a la rigidez del gasto, la moderación del crecimiento de los ingresos en un contexto de actividad económica más débil de lo esperado y la reducción de los impuestos especiales sobre los combustibles para compensar el impacto del conflicto en Oriente Medio", enfatizó.
Destacó que la relación deuda/PIB se situará en torno al 55% para 2028, más cerca de la mediana de Baa, que fue del 58% del PIB en 2025.
Moody´s destacó que el crecimiento económico se ve limitado por debilidades estructurales, como la alta informalidad, la inseguridad y los cuellos de botella en la infraestructura relacionados con la disponibilidad de energía y agua.
"Prevemos mayor apoyo a Pemex"
Moody´s destacó que el apoyo directo que ha recibido PEMEX redujo el ajuste efectivo en alrededor del 0.5% del PIB.
Añadió que el gobierno proporcionó aproximadamente 35 mil millones de dólares (1,9% del PIB) a PEMEX en 2025 y ha presupuestado 14 mil millones de dólares adicionales (0,7% del PIB) para 2026.
La calificadora prevé un mayor apoyo en los próximos años, salvo que se produzca una mejora sustancial en las operaciones de la empresa.
Las autoridades han indicado que los niveles de apoyo podrían disminuir con el tiempo si PEMEX logra mejorar su acceso al mercado y refinanciar una mayor proporción de su deuda de forma independiente. Sumado a tasas de interés más altas y una mayor dependencia de financiamiento interno más costoso, esta dinámica ha elevado la relación intereses/ingresos a cerca del 17%, muy por encima de los muy por encima de los niveles prepandémicos y superior a la de la mayoría de los países con calificación Baa, lo que limita la capacidad de México para absorber impactos fiscales adversos", explicó.
Perspectiva estable
Agregó que la perspectiva estable refleja nuestra expectativa de que un mayor debilitamiento de la fortaleza fiscal será gradual y parcialmente compensado por la estabilidad macroeconómica de México, la capacidad de respuesta de sus políticas y su fortaleza económica subyacente.
"Si bien el apoyo continuo a PEMEX seguirá limitando la consolidación fiscal, México no enfrenta desequilibrios macroeconómicos que amplifiquen los riesgos fiscales. Además, las autoridades conservan una capacidad demostrada para ajustar las políticas monetarias y macroeconómicas en respuesta a las perturbaciones", destacó.
