La empresa española Telefónica anunció la venta del 100 % de su filial en México, Movistar, a Melisa Acquisition, un consorcio liderado por OXIO Inc. y el fondo Newfoundland Capital Management, en una operación valuada en 450 millones de dólares (cerca de unos 8,000 millones de pesos).
De acuerdo con el reporte enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la transacción incluye la totalidad de las acciones que la empresa poseía en Pegaso PCS y Celular de Telefonía, sociedades que integran el negocio de Telefónica México.
El acuerdo fue alcanzado a través de Telefónica Hispanoamérica, filial controlada completamente por el grupo español.
La operación forma parte de la estrategia corporativa que la compañía presentó en noviembre pasado para reordenar su portafolio de activos y reducir su presencia en América Latina. Desde entonces, la empresa ha impulsado un proceso de desinversión en la región con el objetivo de concentrar sus operaciones en mercados considerados estratégicos.
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La apuesta del nuevo dueño
Tras concretarse la operación, la empresa continuará operando bajo la marca Movistar y mantendrá a su actual equipo directivo. El consorcio aseguró que los clientes no experimentarán interrupciones en el servicio durante el proceso de transición y que, conforme avance la migración de la red y las operaciones a la plataforma de OXIO, se prevén mejoras graduales en la calidad del servicio.
El comprador de la operación, Melisa Acquisition, está encabezado por OXIO, una empresa tecnológica del sector de telecomunicaciones que ha desarrollado un modelo conocido como Telecom-as-a-Service (TaaS), mediante el cual compañías y marcas pueden ofrecer servicios móviles sin necesidad de construir infraestructura propia.
Fundada en 2018 y con sede en Nueva York, la firma opera una plataforma basada en la nube que permite integrar redes de distintos proveedores para crear servicios móviles personalizados para empresas, fintech, plataformas digitales o compañías de movilidad.
Su modelo se enfoca en habilitar operadores móviles virtuales (OMV) y servicios de conectividad integrados en aplicaciones o productos, aprovechando los datos generados por los usuarios para desarrollar nuevos servicios digitales.
Nicolas Girard, fundador y director ejecutivo de OXIO, destacó que Movistar México cuenta con una base de más de 20 millones de suscriptores, lo que —dijo— representa una plataforma sólida para desarrollar una “telco de última generación” basada en tecnologías digitales y sistemas cloud-native.
En México, la compañía ya había desarrollado acuerdos de conectividad con redes como las de Telcel y Altán Redes para ampliar cobertura y ofrecer servicios móviles a empresas y marcas que buscan integrar telecomunicaciones a sus plataformas.
El consorcio también subrayó que el mercado mexicano de telecomunicaciones representa una de las oportunidades más atractivas de América Latina. Daniel Simon, portfolio manager de Newfoundland Capital Management, señaló que la región ha sido un eje central de su estrategia de inversión y que México destaca por el tamaño de su mercado y su potencial de crecimiento en servicios digitales.
Pendiente de autorizaciones regulatorias
Telefónica señaló que la operación todavía está sujeta a las aprobaciones regulatorias correspondientes. Una vez concluido el proceso, el consorcio liderado por OXIO asumirá el control del negocio de telefonía móvil que la empresa española operaba en el país.
La salida de Telefónica de AL
La empresa española Telefónica, propietaria de la marca Movistar, aceleró su proceso de salida de México y de varios mercados de América Latina como parte de una reestructuración global que busca concentrar su negocio en regiones consideradas estratégicas. La decisión forma parte de un plan corporativo iniciado en 2019 para reducir su exposición en mercados de menor rentabilidad y enfocar inversiones en España, Alemania, Reino Unido y Brasil.
Tras más de dos décadas de presencia en México, la compañía decidió desprenderse de su filial en el país, una operación que incluye la venta de sus sociedades operativas Pegaso PCS y Celular de Telefonía, responsables de los servicios móviles bajo la marca Movistar. El movimiento marca el cierre de una etapa en la que Telefónica llegó a atender a más de 20 millones de usuarios en el mercado mexicano.
La salida forma parte de una estrategia más amplia de desinversión en Hispanoamérica, región en la que la empresa ha vendido o iniciado la venta de activos en países como Argentina, Perú, Colombia, Uruguay, Ecuador y Chile, entre otros. Con este repliegue, Telefónica busca simplificar su estructura corporativa y reducir su deuda financiera, al mismo tiempo que prioriza mercados donde considera que existen mejores perspectivas de crecimiento y rentabilidad.
En México, Telefónica dejó de operar su propia red desde 2019 y pasó a funcionar como operador móvil virtual mediante un acuerdo para utilizar la infraestructura de AT&T, lo que reflejaba ya un repliegue gradual en el país.
Con información de Efe
