Durante marzo, las líneas de pobreza por ingresos en México reflejaron un incremento en el costo de vida, impulsado principalmente por el encarecimiento de alimentos y servicios básicos, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Las cifras indican que la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI) que mide el ingreso necesario para cubrir la canasta alimentaria se ubicó en $1,940.37 en zonas rurales y $2,571.18 en zonas urbanas.
Por su parte, la Línea de Pobreza por Ingresos (LPI) que incluye canasta alimentaria y no alimentaria alcanzó los $3,553.46 en el ámbito rural y $4,940.45 en el urbano.
En términos mensuales, las LPI registraron incrementos de 1.7% en zonas rurales y 1.3% en urbanas, siendo la canasta alimentaria el principal factor de presión (con incidencias de 90.2% y 86.6%, respectivamente). También destacaron aumentos en vivienda y servicios, así como en vestido, calzado y transporte/comunicaciones.
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Estos datos evidencian la presión económica que enfrentan los hogares mexicanos ante el alza sostenida en productos y servicios esenciales.
kach
