El uso de dinero en efectivo en las transacciones comerciales en México sigue siendo muy alto, lo cual es propenso para realizar operaciones vinculadas a lavado de dinero, consideran expertos.
Sin embargo, exponen que la disminución de efectivo es un reto que tienen que instrumentar los bancos, pero también los entes encargados de la fiscalización.
De acuerdo con la Asociación de Bancos de México (ABM), en el país, 85% de las compras menores a 500 pesos se realizan en efectivo y 74% de las compras mayores a 500 pesos también se realizan en esa modalidad.
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“Hay que reducir el efectivo como principal medio de pago”, proyectan los banqueros en México.
Nos gusta la informalidad
Para Manuel Valencia, profesor investigador del Tec de Monterrey, Campus Santa Fe, el hecho de la que la población mexicana utilice más el efectivo, es por la preferencia por la informalidad, la falta de fiscalización y por lavado de dinero.
“El problema en México es más complejo, porque nos gusta la informalidad. No es común el empresario que se quiere ir por la derecha, me cuesta trabajo entender que haya negocios que solamente digan, a los cuatro vientos que solamente aceptan pagos en efectivo”.
El académico expone el caso del transporte público, el cual se vuelve caótico cuando hay dinero en efectivo, mientras las tarjetas de movilidad han dado formalidad.
“Es preocupante que, en Monterrey, Guadalajara, Toluca no tengan esa operatividad, por qué quieres que tus líneas de autobuses usen efectivo, tiene que ver con muchos temas de lavado de dinero y falta de fiscalización. No querer demostrar”, expresó.
Fiscalización
Para el director de instituciones financieras de la calificadora de riesgo Fitch Raitings, Alejandro Tapia, uno de los temas que debe resolver el sistema financiero de México, comparativamente con otras economías emergentes, es la baja bancarización o baja inclusión financiera, la cual es mayor en México.
“Es un reto que tiene el sistema hacia delante. Ha habido bastantes esfuerzos, tanto por la banca tradicional como por otros jugadores, pero sigue siendo muy relevante el alto uso de efectivo en las transacciones comerciales. Yo te diría que sí es un esfuerzo que tienen que realizar los bancos, pero también hay otros componentes que deben también es entrar en la ecuación”, expuso.
En este sentido, planteó que en el tema de la fiscalización es un tema que las autoridades tienen que resolver, porque no es una labor directa que tiene que hacer la banca.
“Lo que estamos viendo es que la banca sigue haciendo sus esfuerzos para reducir el uso efectivo, pero éste también necesita o debe haber apoyo de otros de otras partes de la ecuación”, destacó.
Añadió que una variable que toma relevancia es que la gente no se bancariza por el tema de fiscalización.
Tres décadas más con efectivo
“México puede ser un país que otros 30 años tendrá efectivo para las operaciones cotidianas, pero es producto de que no nos gusta la formalidad, tener que declarar a la SHCP”, destacó el catedrático del Tec de Monterrey.
“En la medida en que sigamos con la transformación digital, también la economía formal va a terminar bancarizada”.
