Colectivos de migrantes y legisladores proponen desde el Senado una reforma electoral que garantice los derechos políticos de la comunidad mexicana en el exterior, además de hacer un llamado a detener los discursos que estigmatizan a los migrantes, principalmente en Estados Unidos.
La organización Fuerza Migrante subrayó que es necesario aportar elementos de análisis ante la difusión reciente de narrativas que presentan a la comunidad migrante mexicana y a sus formas de representación política como parte de una supuesta estrategia de injerencia en Estados Unidos.
"La discusión pública asociada al libro The Invisible Coup, del autor Peter Schweizer, corre el riesgo de alimentar interpretaciones que colocan a la población mexicana migrante otra vez, bajo una narrativa de sospecha, pese a que se trata de millones de personas trabajadoras que viven, pagan impuestos y contribuyen de manera cotidiana al desarrollo económico, social y cultural de Estados Unidos", expusieron sus integrantes.
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Advirtieron que se presentan teorías de invasión o conquista política cuando la realidad de la comunidad migrante es muy distinta. En cambio, los migrantes buscan defenderse contra la estigmatización y sostener a sus familias en contextos de alta vulnerabilidad. "Mientras el autor del libro presenta escenarios de control e injerencia, la experiencia cotidiana sigue siendo la de millones de personas trabajadoras que buscan sobrevivir, ser reconocidas y ejercer derechos básicos, muy lejos de la narrativa planteada", apuntan.
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Lamentaron que los migrantes se utilicen como capital político en Estados Unidos, ya que presentarlos como una amenaza distorsiona esa realidad y afecta directamente a quienes solo buscan mejores condiciones de vida y el respeto a sus derechos.
Afirmaron que la lucha por contar con diputadas, diputados o senadoras y senadores de origen migrante no tiene como objetivo la confrontación, la invasión ni la imposición de intereses externos, sino la defensa de los derechos de la comunidad migrante mexicana en México y la atención de problemáticas que impactan a millones de familias binacionales.
Por ello, hicieron un llamado a la responsabilidad en el discurso público, señalando que las declaraciones de grupos, liderazgos sociales, actores políticos mexicanos y representantes parlamentarios vinculados a la comunidad migrante tienen consecuencias reales.
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"Un lenguaje impreciso y polarizante puede dañar décadas de trabajo comunitario y debilitar la legitimidad de una causa construida con esfuerzo y diálogo. Quienes viven la binacionalidad saben que ser ciudadanos estadounidenses comprometidos con los valores democráticos de este país y ejercer derechos políticos en México no es una contradicción, sino una realidad compartida por millones de personas en un mundo interconectado", sostuvieron.
