Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales; de Trabajo y Previsión Social; y de Estudios Legislativos del Senado de la República aprobaron por unanimidad este martes 10 de febrero el dictamen que reforma el artículo 123 de la Constitución para reducir la jornada laboral semanal a 40 horas, con una implementación gradual que se extenderá hasta 2030.
Durante la reunión ordinaria, las y los senadores discutieron la iniciativa enviada por el Ejecutivo federal, que plantea modificar la Carta Magna para establecer un nuevo límite máximo de horas de trabajo, sin reducción salarial y manteniendo los derechos laborales vigentes. Con la aprobación en comisiones, el proyecto quedó listo para ser sometido a votación en el pleno del Senado.
El dictamen reconoce que la reducción del tiempo de trabajo tiene efectos positivos en el descanso, la salud y el bienestar de las personas trabajadoras, en un contexto en el que México presenta altos niveles de estrés laboral, accidentes de trabajo y dificultades para conciliar la vida laboral, personal y familiar. Asimismo, se argumentó que la disminución de la jornada puede contribuir a reducir el ausentismo e incrementar la productividad.
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Debate en comisiones: gradualidad, horas extra y descanso
Uno de los principales ejes de la discusión fue la implementación gradual de la reforma. Senadores del bloque mayoritario defendieron que la reducción progresiva de la jornada —de 48 a 40 horas entre 2027 y 2030— permitirá que empresas y centros de trabajo se adapten sin generar impactos negativos en el empleo o en la economía.
No obstante, legisladores de oposición expresaron reservas sobre el alcance real de la medida. Senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano cuestionaron que la reforma constitucional no garantice explícitamente dos días de descanso obligatorio por semana, al mantener el esquema de un día de descanso por cada seis de trabajo, lo que, advirtieron, podría limitar los beneficios efectivos de la reducción de horas.
Otro punto de debate fue el trabajo extraordinario. El dictamen establece que las horas extra no podrán exceder de 12 horas semanales, distribuidas en un máximo de cuatro horas diarias durante no más de cuatro días, y prohíbe que personas menores de 18 años realicen trabajo extraordinario. Legisladores de oposición señalaron que ampliar el límite de horas extra podría, en la práctica, diluir el objetivo de reducir la carga laboral, mientras que los impulsores de la reforma defendieron que se trata de un ajuste regulado para evitar abusos y ordenar una práctica ya existente.
Respecto al pago del tiempo extraordinario, el proyecto establece que las primeras horas extra deberán pagarse con un 100% adicional al salario ordinario, y que, en caso de exceder el límite permitido, el patrón deberá cubrir un pago del 200%.
Discusión de jornada laboral de 40 horas
El Senado comenzó la discusión de la reforma para la reducción de la jornada laboral de 40 a 48 horas, sin la inclusión de dos días de descanso obligatorios como exigían organizaciones que promovieron la iniciativa
Las comisiones Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos, y de Trabajo y Previsión Social, también discutirán el aumento de las horas extras de 9 a 12.
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En una reunión previa, el secretario de Trabajo, Marath Bolaños argumentó que el aumento de las horas extraordinarias es para no afectar el ingreso de los trabajadores que las requieran.
Afuera del Senado, integrantes del Frente Nacional por las 40 horas se manifestaron para exigir los dos días de descanso y rechazando la aplicación gradual de las horas.
