Autoridades federales de Estados Unidos detuvieron en California a Yan Lin, ciudadano chino de 41 años, señalado por su presunta participación en una red de lavado de dinero vinculada con cárteles mexicanos. De acuerdo con documentos judiciales, el acusado operó un esquema financiero que canalizó recursos procedentes de la venta de drogas en territorio estadounidense. El caso forma parte de una investigación federal con alcance internacional.
Las indagatorias indican que organizaciones criminales con presencia en México recurrieron a los servicios de Lin entre 2022 y 2024. El objetivo consistió en transferir ganancias obtenidas en Estados Unidos hacia México mediante operaciones comerciales. El esquema permitió el movimiento de recursos sin utilizar transferencias bancarias directas entre países.
El mecanismo inició con la recolección de grandes cantidades de efectivo en distintas ciudades estadounidenses. Ese dinero se destinó a la compra de productos electrónicos. Posteriormente, la mercancía se envió a contactos ubicados en Hong Kong y en otras regiones de China, según los registros presentados por la fiscalía.
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Una vez confirmada la recepción de los bienes en Asia, los grupos criminales en México recibieron pagos equivalentes en territorio nacional. Las operaciones se realizaron mediante transacciones paralelas que descontaron comisiones para la red encargada del proceso financiero. Las autoridades identificaron este método como una modalidad conocida como “transacción espejo”.
Alcance financiero de la red
Registros incorporados al expediente judicial detallan el volumen de recursos manejados por la organización. Un libro de contabilidad correspondiente a 2024 reportó movimientos por aproximadamente 27.4 millones de dólares en efectivo. Las entregas ocurrieron en diversas ciudades de Estados Unidos durante ese periodo.
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La documentación señala que los fondos provinieron de la venta de fentanilo, cocaína y metanfetamina en el mercado estadounidense. Las autoridades identificaron estos flujos como parte de un sistema utilizado para reintegrar recursos a organizaciones criminales con base en México. No se reportaron acciones operativas en territorio mexicano relacionadas con el caso.
El proceso judicial se desarrolla en el Distrito Sur de Ohio. La fiscalía presentó cargos por conspiración para cometer lavado de dinero, delito que contempla una pena máxima de 20 años de prisión conforme a la legislación estadounidense. El acusado mantiene la presunción de inocencia durante el desarrollo del juicio.
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Agencias participantes en la investigación
La investigación contó con la participación de la DEA, el FBI y el IRS. Las agencias realizaron análisis financieros y seguimiento de operaciones comerciales con vínculos en Asia. Las autoridades informaron que las pesquisas continúan para identificar a otros posibles integrantes de la red.
Funcionarios federales señalaron que el caso se concentra en la operación financiera detectada en Estados Unidos. Hasta el momento, no se informó sobre la participación directa de autoridades mexicanas en la investigación ni sobre acciones coordinadas en México. El expediente se mantiene bajo jurisdicción estadounidense.
VGB
