A 120 días de ser instalado, el Tribunal de Disciplina Judicial ha recibido 2 mil 168 quejas y denuncias en contra de integrantes del Poder Judicial, un promedio de 27.1 asuntos diarios, el doble de lo que recibía el extinto Consejo de la Judicatura Federal. De dichas quejas, se decidió iniciar investigación en 179 de los casos, informó la presidenta magistrada del TDJ, Celia Maya García, en su primer informe de actividades.
Al ser instalado el tribunal, el 2 de septiembre, se recibieron 620 expedientes provenientes del extinto CJF, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, de los cuales ya se resolvieron 195 asuntos.
La presidenta del TDJ se refirió a la disciplina judicial y aclaró que no es persecución, sino que es una función constitucional orientada a presentar la función del servicio público y se ejerce con límites claros.
Te podría interesar
Maya recordó que desde su creación la figura del TDJ fue objeto de críticas por parte de los opositores a la reforma judicial, y se le señaló “sin sustento” como un órgano que iba a manipular la cosa juzgada o a afectar la independencia de las personas juzgadoras.
Pero en sus primeros 120 días el tribunal ha demostrado a cabalidad que su tarea es la supervisión del desempeño judicial para que las resoluciones se apeguen a derecho y las decisiones de los tribunales estén sustentadas en hechos probados y en caso contrario, investigar y si se encuentra responsabilidad, sancionar.
También lee: Vota Suprema Corte por respeto a “la cosa juzgada”.
La reforma judicial no fue un ajuste de cuentas
Maya también se refirió al Poder Judicial anterior, al cual criticó porque se había separado de la ciudadanía en los años más recientes y debía hacerse algo para transformar ese panorama. La respuesta llegó a través de la reforma judicial, aprobada en septiembre de 2024 por el Congreso de la Unión.
Rechazó que la reforma judicial se tratara de un ajuste de cuentas, y la llamó una transformación orientada a recuperar la confianza ciudadana en la justicia.
Al Tribunal de Disciplina Judicial, que asumió la labor de sancionar a juzgadores, que antes hacía el extinto CJF, le fue encomendada la tarea de combatir la impunidad de los integrantes de la judicatura.
“La labor del tribunal es sancionar a los malos elementos del poder judicial, lo cual es un deber de justicia real y verdadera”, dijo.
En las resoluciones del tribunal no existe discrecionalidad, sino solo estricto apego a la ley, aseguró Maya.
Entre los retos del TDJ, está la consolidación del reto de evaluación del desempeño, una atención sostenida de quejas y denuncias, el fortalecimiento de mecanismos preventivo y la profundización de la atención ciudadana, que va a requerir de capacidades técnicas cada vez mayores y de un uso responsable de recursos disponibles.
También lee: Doblegan a ministra María Estela Ríos y baja proyecto sobre desalojos de vivienda.
Acude consejera jurídica de Sheinbaum
Al informe de actividades de la magistrada presidenta del TDJ, acudieron la consejera jurídica del Poder Ejecutivo Federal, Esthela Damián; el ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar; el del TEPJF, Gilberto Bátiz; y el del Órgano de Administración de Justicia, Nestor Vargas.
También asistió el vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérez Luna.
Contexto
El Tribunal de Disciplina Judicial fue instalado el 1 de septiembre pasado.
Está presidido por la magistrada Celia Maya García y sus cinco integrantes fueron electos en la pasada elección judicial.
El tribunal asumió de manera separada parte de las funciones sancionatorias del extinto Consejo de la Judicatura Federal, ya que las tareas administrativas que también cumplía el CJF fueron asumidas por el Órgano de Administración Judicial.
