La trigésima Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30), que se celebra en Belém, Brasil, sirve como el telón de fondo para un diálogo crucial sobre el futuro ambiental de México. En entrevista con La Silla Rota, Martha Delgado, exsubsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores y actual presidenta de la consultora APCO para México y América Latina, ofreció una perspectiva franca sobre los desafíos que enfrenta el país para cumplir con sus compromisos climáticos, la sombra de la política exterior estadounidense y el costo ambiental de las grandes obras nacionales.
COP30: bajo impacto y el retorno a Brasil
La COP30 es significativa por ser el 30 aniversario de las conferencias de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Sin embargo, Martha Delgado contextualiza la cumbre con una perspectiva crítica. Las expectativas para la COP30 “no son muy altas”, ya que no se cumplen los plazos para cambiar las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC).
Delgado atribuye un bajo perfil a la cumbre basándose en una observación histórica: “Cuando las cumbres son en países del sur global, casi nunca tenemos grandes anuncios”. Esta situación, que atribuye a una falta de voluntad de los países del norte por llegar a acuerdos cuando las presidencias recaen en naciones como Brasil o México, contrasta con los acuerdos emblemáticos firmados en potencias del Norte Global, como el Acuerdo de París (Francia) o el Protocolo de Kioto (Japón). La exfuncionaria espera que en Belém se consoliden las formas de confianza y representación de los gobiernos en sus reportes, destacando el importante activismo de los pueblos indígenas y la sociedad civil.
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El efecto Trump
La exfuncionaria diplomática advierte que la “sombra” de un retiro de Estados Unidos de los acuerdos climáticos ha provocado que muchas empresas multinacionales, que estaban alineando sus operaciones con metas de sostenibilidad (ESG), se encuentren “un poco retraídas”. Estas empresas han puesto en pausa sus compromisos a la espera de ver cómo se desarrolla una potencial política de negación del problema, la cual favorece la economía petrolera y el uso de combustibles fósiles.
La influencia de esta postura política ha llevado a un cambio de lenguaje en el sector privado, que ahora busca distanciarse de términos como “transición energética”, “cuestiones de género” y “protección de la diversidad”. Delgado señala que muchas empresas están “paradas y viendo a ver qué” , esperando no modificar planeaciones estratégicas de largo plazo por una administración temporal, aunque si la tendencia cambia, ellas se adaptarán.
México y el desafío de cumplir las NDC
Respecto a México, Martha Delgado reconoce que la pasada administración, a pesar de sus prioridades sociales, logró actualizar en 2022 su Contribución Nacionalmente Determinada (NDC). Este logro fue un “trabajo importante”, impulsado por el canciller Marcelo Ebrard -dijo, y ha marcado un camino para que el país pueda avanzar sin “pelear el tema social con el ecológico”.
El mayor reto, sin embargo, es la implementación. Delgado destaca la necesidad de alinear las políticas públicas con las inversiones para alcanzar las metas, especialmente en el sector de las energías limpias, uno de los principales temas pendientes.
Martha Delgado ve una actual administración más abierta a la participación del sector privado en la generación de energía renovable. No obstante, el gobierno tiene un desafío enorme en la inversión requerida para:
- Fortalecer la vigilancia y cuidado de las áreas naturales protegidas, evitando que las métricas sean “números vacíos”.
- Invertir en la interconexión y transmisión del Sistema Nacional Eléctrico para poder distribuir la energía limpia.
- Desarrollar políticas públicas que acompañen la agenda de la economía circular y la conservación del agua, un tema “prioritario”.
El alto costo ambiental de megaobras
En su análisis de las recientes obras de infraestructura, Delgado no duda en señalar los altos costos ambientales. Para el Tren Maya, es “público” que las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) “no se hicieron o no se presentaron” con el rigor científico necesario.
La afectación al ecosistema es catalogado como de “altísimo impacto”, particularmente por los cambios de trazo que dañaron el manglar. Delgado considera que, si bien algunas obras necesarias requieren sacrificios y mitigación, no cree que este sea el caso. La afectación a los “ríos subterráneos, de aguas cristalinas, de mangles, de animales” en ecosistemas frágiles es mayor.
“En el caso del tren creo que es lo segundo (un fracaso), pero tiene arreglo. Es decir, ya hay que voltear cuando la obra ya está y poder reparar el daño. Y yo lo veo difícil, pero no soy experta”.
Además señala la preocupación por el alto presupuesto destinado a Pemex y CFE, el cual es superior a los recursos destinados para mitigar el impacto ambiental.
Oportunidad para energía limpia
Martha Delgado subraya que México es el tercer país con más radiación solar en el mundo, además de contar con potencial eólico, geotérmico y mini-hidráulico. Esto ofrece un potencial enorme para aumentar la generación de energía renovable.
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Para que el crecimiento sea favorable, se requiere un binomio: el fortalecimiento del sistema de transmisión con altos fondos gubernamentales y la apertura a la participación del sector privado en la red eléctrica. Aunque reconoce que hubo “prácticas malas” en el pasado con la autogeneración, espera que el gobierno actual encuentre pronto los balances necesarios. Contar con energía limpia será indispensable para atraer inversión y aprovechar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.
Sociedad civil y retos de inversión extranjera
Delgado detalla que la sociedad civil enfrenta grandes desafíos para la recaudación de fondos. El retiro de Estados Unidos de la USAID y el consecuente enfoque en programas de hambre, salud o violencia contra la mujer -todos importantes- en el Sur Global ha relegado la prioridad de los proyectos ambientales.
En cuanto a la inversión privada en energía, la experta enfatiza que la secretaria de Energía, Luz Elena González, ha manifestado una apertura. Sin embargo, el sector privado requiere:
- Claridad y eficacia en los procesos de “permisología”.
- Coincidencia entre las expectativas del sector privado y los planes gubernamentales.
Además de la incertidumbre sobre la renegociación del T-MEC y la futura reforma judicial, la disponibilidad de agua es un factor que está “inhibiendo un poco la inversión en México”.
Optimismo y transparencia como Clave
Finalmente Delgado propone un indicador o “barómetro” para medir el avance de las nuevas NDC de México, con un reporte anual que dé transparencia y certidumbre, evitando llegar a un plazo de cinco años y encontrar que “no se pudo”.
A pesar de los desafíos y la crisis del multilateralismo, que considera “muy acartonado” y “rígido” , Delgado se define como “siempre optimista”. Subraya la importancia de aprovechar la crisis para fortalecer y hacer más resilientes a las organizaciones multilaterales. Finalmente, destaca la conciencia ecológica de la juventud como un activo invaluable , enfatizando que la comunicación creativa es esencial para lograr la voluntad de las personas y entusiasmarlas con la conservación ambiental.
kach
