El Tren Interurbano México-Toluca inició su construcción en julio de 2014, cuando aún era presidente Enrique Peña Nieto. Este fin de semana, el hoy primer mandatario, Andrés Manuel López Obrador, advirtió que los trabajos terminarán en diciembre de 2023.
Pero en octubre pasado, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) advirtió que su periodo de pruebas se iría hasta 2024 –si logra terminarse en diciembre de 2023–, por lo que el periodo en que esté listo sumaría casi una década.
No ha sido la primera vez que se promete la conclusión de esta obra que prometió conectar la zona de Observatorio, en la Ciudad de México, con la capital del Estado de México, Toluca, a través de un tren de pasajeros con velocidad rápida.
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La obra originalmente estaba planeada para terminarse en 2017, luego en 2022, luego el primer trimestre de 2023, y ahora se ha pospuesto –sin que sea un hecho– hasta diciembre de 2023.
Los avances han sido lentos y, aunque bien el cambio de gobierno federal retrasó la entrega de presupuesto a las entidades involucradas (CDMX y Edomex), los gobiernos locales han acusado a las empresas designadas al inicio de la obra de incumplimiento y retrasos.
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A pesar de los lentos avances –y un fin que cada año se aleja– el gobierno federal ha etiquetado, a través del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) casi 10 veces más del recurso previsto cada año. El sobre costo total de la obra es del 200 %.
La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, lo puso en números concretos: de los 21 mil millones de pesos que se le asignarían como costo total, la obra ya ha gastado 93 mil millones. En el PEF 2023 ya se le etiquetó 10 veces más del recurso que se previó en 2022.
Año por año, la asignación
En 2014, cuando se anunció el proyecto, el gobierno federal –bajo la administración de Enrique Peña Nieto– proyectó un costo total de 21 mil 504 millones de pesos, que podría aumentar hasta 30 mil millones. Ese año se asignaron 4 mil millones de pesos, para avanzar con la primera parte.
La primera parte de la construcción del Tren Interurbano contemplaba 6 estaciones, de las cuales 2 serían terminales, Zinacantepec y Observatorio; y 4 intermedias, Terminal de Autobuses, Metepec, Lerma y Santa Fe.
Para 2015, la asignación de recursos alcanzó su máximo, con 21 mil 413 millones de pesos (casi lo que se preveía como el costo total inicial) y el costo total de la obra se elevó al doble: 42 mil 721 millones de pesos.
En 2016 y 2017 se le asignó menos recurso, pero seguía siendo uno de los proyectos prioritarios del sexenio priista. Al llegar el gobierno de López Obrador el proyecto vio mermado su presupuesto, pues en 2020 se le asignaron solo 6 mil 507 millones de pesos.
Sin embargo, de acuerdo con la revisión del Ramo 9 del Presupuesto de Egresos de la Federación, para 2023 se asignarán 10 veces más recursos que lo que se preveía asignar –según la previsión para 2022 contenida en el PEF 2022–, con el fin de que se terminen los trabajos para diciembre.
Las irregularidades
Desde el inicio de los trabajos, la asignación de empresas para la construcción del Tren Interurbano México-Toluca estuvo ensombrecida por las adjudicaciones “a modo”, otorgadas a empresas que se consideraron favoritas del gobierno federal.
Fue el caso de OHL, empresa española señala de ser una de las favoritas del gobierno priista, pues también se le asignaron obras como el segundo piso de Periférico Norte, en el tramo que conecta la Zona Metropolitana del Valle de México.
Otro caso fue ICA, una empresa que recibió “favoritismos” en el sexenio panista de Felipe Calderón –según diversos reportes de transparencia gubernamental– y que, aunque en el sexenio de Peña Nieto no tuvo tanta ventaja, se le adjudicó el tramo túnel del Tren Interurbano.
Este año se adjudicó una parte de la construcción del Tren México-Toluca a Grupo Rioboo, cuyo dueño es José María Roboo y se le considera un “favorito” del presidente Andrés Manuel López Obrador para la construcciones de obras insignia, pues participó en la construcción del AIFA y del Cablebús, en la Ciudad de México.
Para esta última etapa de construcción, el Tren Interurbano ya tiene 12 empresas adjudicadas por tramo y un avance del 80 % –según los últimos reportes de la SICT–. Apenas en julio, se rescindieron contratos con la empresa CAABSA, por restrasos en el tramo 3.
Según lo dijo la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, con estos cambios se ahorraron sobrecostos por más de 10 mil millones de pesos.
