Lo que comenzó como rumores sobre reuniones secretas con empresarios chinos terminó con la destitución del presidente interino José Jerí por el Congreso de Perú, apenas cuatro meses después de asumir el cargo y a pocas semanas de las elecciones generales del 12 de abril de 2026.
La votación parlamentaria cerró con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, provocando su salida inmediata y abriendo un nuevo capítulo en la prolongada crisis política del país andino.
También lee: Perú suma 9 presidentes en 10 años: espejo de Argentina y México.
Te podría interesar
“Chifagate”: el escándalo que precipitó la caída de Jerí
The Economist considera que, el caso fue bautizado en Perú como “Chifagate”, nombre con el que se le conoce a los restaurantes chifa de comida peruano-china, debido a las reuniones secretas que Jerí sostuvo con empresarios chinos que tenían contratos estatales y estaban bajo investigación judicial.
Aunque el expresidente interino aseguró que los encuentros tenían fines culturales, la falta de transparencia sobre lo que se habló en las citas y un video difundido en medios donde aparece ingresando a un restaurante con una sudadera y gorra para pasar desapercibido, detonó acusaciones de tráfico de influencias y pérdida de confianza política.
La situación se dio en medio de debates sobre el papel que China tiene en la economía y política peruana, especialmente en sectores estratégicos como infraestructura y defensa.
El factor China en la inestabilidad política de Perú
El factor China se ha convertido en un elemento central en la inestabilidad política de Perú. Un ejemplo es el megaproyecto portuario de Chancay, controlado por capital chino y donde recientemente, un juez peruano restringió regulaciones de transporte en el puerto.
La decisión fue interpretada en Washington como un riesgo para la soberanía peruana y la percepción externa de que el país no puede gestionar sus propios asuntos ha generado incomodidad dentro de Perú.
Antes de su destitución, Jerí trató de reducir tensiones al cancelar la visita de un buque naval chino y revertir la compra de 24 cazas Gripen de Suecia, optando por adquirir F-16 estadounidenses, más costosos. Incluso se reunió con el embajador estadounidense, Bernie Navarro, con quien compartió una fotografía sobre un “cambio de menú”, en referencia indirecta al escándalo del restaurante chino.
También lee: Perú tendrá su noveno presidente en 10 años tras destitución de Jerí.
José María Balcázar asume como presidente interino
Tras la salida de Jerí, el Congreso designó al político de izquierda José María Balcázar, de 83 años, como presidente interino. Su mandato se extenderá hasta julio, cuando el ganador de las elecciones de abril asuma el cargo.
Balcázar enfrenta el desafío de estabilizar la política interna mientras maneja con cautela la creciente rivalidad entre China y Estados Unidos, en un país que se ha convertido en punto estratégico de la geopolítica regional.
JL
