A los 11 años, Keiran Piper enfrentó acoso escolar de forma constante durante su jornada diaria. Sus compañeros lo insultaban y emitían mensajes que afectaron su ánimo y su desempeño escolar. El joven mantuvo esa situación en silencio hasta que habló con su madre, Maria. Ese momento marcó el inicio de un cambio en su rutina.
Durante ese periodo, Keiran presentó dificultades académicas y cambios en su estado físico. La familia buscó alternativas dentro del entorno escolar para modificar su situación cotidiana. Una de ellas surgió cuando el joven decidió participar en pruebas deportivas organizadas por su escuela. La actividad elegida fue el trampolín.
El primer contacto con esta disciplina ocurrió en un entorno escolar y sin expectativas deportivas formales. Keiran comenzó a entrenar de manera regular bajo la supervisión de una entrenadora. Con el paso de las semanas, su asistencia a la escuela y su disposición diaria mostraron cambios. La práctica se integró a su vida cotidiana.
Te podría interesar
Con el tiempo, el joven participó en competencias y representó a Londres en eventos fuera del país. La entrenadora Carrie-Ann Williamson Santos explicó que el entrenamiento le permitió establecer metas y rutinas. La actividad deportiva se convirtió en un espacio de permanencia y continuidad. Esa etapa marcó una transición en su vida diaria.
TAMBIÉN LEE: “Mi bebé vive a través del tuyo”: la historia de como una donación unió a dos madres
Te podría interesar
TAMBIÉN LEE: "Quiero ser parte de una familia": la desgarradora súplica que hizo a un Papá Noel revalorizar la Navidad
Del entrenamiento al apoyo comunitario
A los 16 años, Keiran dedica parte de su tiempo libre a colaborar como voluntario en su gimnasio. Participa en la orientación de niños que enfrentan situaciones de vulnerabilidad. Su presencia se mantiene constante durante entrenamientos y actividades formativas. El joven comparte la experiencia adquirida en su proceso personal.
En 2025, Andrew y Lisa Roussos otorgaron a Keiran el premio Saffie’s Smile. El reconocimiento surgió entre cientos de postulaciones y se entrega en memoria de Saffie-Rose Roussos. Como parte del reconocimiento, Keiran asistió como invitado al Emirates Stadium y conoció al futbolista Riccardo Calafiori. El joven agradeció el apoyo recibido y continuó con sus actividades deportivas y comunitarias.
VGB
