NOTICIAS QUE NOS INSPIRAN

El clic que rompió 28 años de muros: cómo Felicia Bulmaga encontró su voz detrás del lente

Felicia Bulmaga pasó 28 años en un albergue en Moldavia y permaneció tres años más sin salir de casa; una cámara fotográfica marcó su salida al espacio público y su incorporación al trabajo cultural en Chisináu

El clic que rompió 28 años de muros: cómo Felicia Bulmaga encontró su voz detrás del lente
El clic que rompió 28 años de muros: cómo Felicia Bulmaga encontró su voz detrás del lenteCréditos: Eu Neighbourseast
Escrito en MUNDO el

Felicia Bulmaga vivió 28 años en un albergue de Hînce?ti, en Moldavia. Ingresó a la institución al nacer, luego del abandono de sus padres, en un contexto relacionado con su parálisis cerebral. Su vida transcurrió dentro del mismo recinto, con rutinas estables y contacto limitado con el exterior.

En 2020, Felicia se trasladó a una vivienda protegida. El cambio de espacio no implicó una integración inmediata a la vida urbana. Durante los siguientes tres años permaneció dentro de su hogar, con salidas restringidas y escasa interacción fuera del entorno doméstico.

Ese periodo concluyó cuando recibió una cámara fotográfica. El objeto motivó sus primeros recorridos fuera de casa y abrió un canal de expresión personal. A partir de entonces, Felicia comenzó a registrar escenas cotidianas de su entorno cercano.

La práctica constante consolidó una actividad regular. Felicia tomó imágenes de calles, personas y eventos locales. La cámara se integró a su vida diaria como herramienta de observación y comunicación con el espacio público.

La cámara como punto de partida

Con el tiempo, la fotografía derivó en una relación laboral. Desde hace tres años, Felicia trabaja como fotógrafa para el Ayuntamiento de Chisináu. Su labor incluye la cobertura visual de actividades institucionales y espacios urbanos.

El empleo le permitió organizar tiempos y traslados según sus necesidades. Felicia realiza tomas, selecciona material y edita imágenes. Las tareas se desarrollan en distintos puntos de la ciudad, a los que accede con una silla de ruedas motorizada.

La actividad profesional amplió su red de vínculos. Felicia participa en cursos y dinámicas relacionadas con la producción visual. Estos espacios facilitan el intercambio con otros trabajadores del ámbito cultural y administrativo.

En paralelo, Felicia destina parte de sus ingresos a su formación. Actualmente cursa estudios de creación de contenido digital y aprende inglés en una institución con accesibilidad. Su educación formal durante la infancia se limitó a tres años.

TAMBIÉN LEE: Desafía a la Antártida en silla de ruedas para demostrar que "todo es posible”

TAMBIÉN LEE: Mary Sickler, la Miss Nevada que redefinió la belleza al tirar la peluca

Felicia Bulmaga: Eu Neighbourseast

Formación, cuidado y entorno urbano

Felicia también participa en programas de empoderamiento apoyados por la Unión Europea y la ONU. En estos espacios adquirió herramientas para la comunicación y la toma de decisiones vinculadas a su desarrollo personal y laboral.

Fuera del trabajo, dedica tiempo al cuidado de animales sin hogar. Junto a su perro, con quien comparte actividades cotidianas, colabora en acciones de rescate, alimentación y búsqueda de atención veterinaria. Porta una pulsera con la frase “Pon tu pata en mi corazón”.

Durante sus recorridos por Chisináu, Felicia identifica barreras físicas en la vía pública. Escalones y rampas con pendientes elevadas dificultan el desplazamiento sin asistencia. Estas condiciones forman parte de su experiencia diaria de movilidad.

Desde su silla de ruedas, Felicia documenta la ciudad y sus dinámicas. Sus imágenes registran la vida urbana y las condiciones de acceso. La cámara se mantiene como el medio a través del cual Felicia participa en el espacio público y construye su voz.

Felicia Bulmaga: Eu Neighbourseast

VGB