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“Mi bebé vive a través del tuyo”: la historia de como una donación unió a dos madres

La muerte de un paramédico en Tennessee permitió un trasplante que salvó a un bebé; el contacto entre ambas madres transformó el duelo y dio continuidad a un vínculo que permanece

“Mi bebé vive a través del tuyo”: donación une a dos madres
“Mi bebé vive a través del tuyo”: donación une a dos madresCréditos: Imagen creada con IA | Ilustrativa
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Fredia Fisher permaneció junto a la cama de su hijo en una unidad de cuidados intensivos en Nashville. Mientras los médicos monitoreaban constantes, ella pensaba en su vida como madre y en las decisiones que su hijo tomó en vida. A pocos kilómetros, otra mujer esperaba una llamada que definiría el futuro de su bebé.

Kyle Fisher, paramédico de 28 años, murió en 2019 tras un paro cardíaco. Su trabajo lo vinculó durante años con situaciones de emergencia y atención directa a pacientes. Su familia conocía su interés por ayudar a otras personas.

Durante la hospitalización, la prometida de Kyle revisó su licencia de conducir. En el documento apareció el símbolo que confirmaba su registro como donante de órganos. La decisión no surgió en ese momento, sino antes, de manera personal.

Fredia Fisher aceptó ese deseo. Como enfermera, comprendía los procesos médicos y el alcance de una donación. Según explicó después, la confirmación le permitió atravesar ese día con una sensación de alivio.

Un trasplante que define un futuro

En el Hospital de Niños Monroe Carell Jr. de Vanderbilt, Pam Helmlinger acompañaba a su hijo Ryland. El bebé, de cuatro meses, enfrentaba una atresia biliar, una enfermedad que afectaba su función hepática.

El equipo médico colocó a Ryland en la lista de trasplantes. Su condición requería una intervención urgente. Pam y su familia esperaban noticias mientras el estado del niño seguía bajo vigilancia constante.

La notificación del órgano llegó cuando Kyle Fisher ya figuraba como donante. El hígado se dividió para dos receptores: una mujer adulta y el bebé. El procedimiento permitió avanzar con la cirugía.

Pam Helmlinger describió ese momento como complejo. La noticia significaba una oportunidad para su hijo, pero también implicaba la pérdida de otra familia. Esa dualidad marcó los días posteriores al trasplante.

Un mensaje que cambia el duelo

Tres días después de la cirugía, Pam recibió un mensaje privado en Facebook. El texto provenía de Fredia Fisher, madre del donante. No existía contacto previo entre ambas.

En el mensaje, Fredia escribió: “Mi corazón está tan feliz ante la idea de que mi bebé viva a través del tuyo”. También explicó que conocía el destino del órgano y a quiénes benefició.

Ese contacto modificó la experiencia de Pam. La madre del receptor expresó que el mensaje alivió la carga emocional que sentía desde la cirugía. El intercambio permitió entender la donación desde otra perspectiva.

Fredia compartió que la decisión de Kyle ofreció sentido a su pérdida. Para ella, la continuidad de vida en otros cuerpos formaba parte del proceso de despedida.

Istockphoto | Ilustrativa

Un encuentro en el hospital

Días después del primer mensaje, Fredia y su esposo visitaron el hospital. El encuentro ocurrió en la habitación donde Ryland continuaba su recuperación.

Pam preguntó a Fredia si deseaba cargar al bebé. Fredia aceptó y sostuvo a Ryland en brazos. Durante ese momento, recordó a su hijo y su historia como paramédico.

Fredia explicó que esa escena le permitió sentir una conexión directa con Kyle. Según relató después, la experiencia representó una forma distinta de despedida.

A partir de ese día, ambas familias mantuvieron el contacto. El vínculo se construyó en torno al crecimiento del niño y al recuerdo del donante.

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Un lazo que permanece

Con el paso del tiempo, Ryland creció y continuó con seguimiento médico. Su familia reconoció el papel de la donación en su desarrollo y en su vida cotidiana.

El niño comenzó a llamar “Papa” y “Yaya” a los padres de Kyle. Las familias compartieron fechas importantes y momentos significativos.

Jill Grandas, directora de Tennessee Donor Services, señaló que la donación permite extender proyectos de vida y acompañar procesos de duelo desde otra dimensión.

La historia de Kyle Fisher permanece presente a través de quienes recibieron sus órganos. Para Fredia y Pam, la donación creó un vínculo que transformó la pérdida en una relación sostenida en el tiempo.

La frase “mi bebé vive a través del tuyo” se convirtió en una forma de nombrar ese lazo. En ella, ambas madres reconocen la continuidad de una vida que conecta historias, familias y futuros.

VGB